Loquillo cuenta el periplo de su padre por los campos de concentración: "Mi punto de luz es él"
El artista ha contado el duro camino que recorrió su padre hasta poder ser libre y formar una familia

El camino del padre de Loquillo por los campos de concentración
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Madrid
José María Sanz Beltrán (Loquillo) es una de las figuras fundamentales del rock español, icono de la Movida Madrileña y autor de canciones tan populares como Cadillac solitario o El ritmo del garaje. Pensar en el músico catalán es hablar de historia y también hablar de su familia, tal y como ha relatado en su visita a Por el principio con Ángeles Oliva y Toña Medina.
Más información
Santiago Sanz, el padre de Loquillo, estuvo año y medio en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer. Cuando Alemania invadió Francia, lo repatriaron a España, donde lo condenaron a trabajos forzados en Miranda de Ebro y, después, lo enviaron al depósito madrileño de prisioneros Miguel de Unamuno.
Tras ello, pasó cinco años en pelotones de trabajo, hasta que lo mandaron a un batallón de castigo, el disciplinario 94 de África, donde estuvo dos años en lo que fue una supuesta redención en el servicio militar franquista. Finalmente consiguió volver a su barrio, El Clot, en Barcelona.
La alegría de la vuelta a casa
"Toda sensación de perdedor se transformaba en alegría porque mi padre, a la vuelta de todo su periplo de cárcel, cuando volvió al barrio era como si volviera a Disneyland", contaba Loquillo sobre ese regreso después de años en campos de concentración y trabajos forzados.
Tras su vuelta, remarcaba Loquillo, "el hecho de haberse casado y haber podido formar una pequeña unidad familiar después de todo lo que había pasado le hizo el hombre más feliz del mundo".
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Loquillo, el niño que aprendió a hablar en voz baja
"Mi punto de luz es el de mi padre y mi punto oscuro es el de mi madre y mi tía. Vivían los tres juntos, y mi tía, después de una bomba —se decía— o de un momento que no se contaba, se quedó un poco tocada", relataba el músico.
En ese estado, la madre de Loquillo acogió a su hermana en casa, con todo lo que aquello significó para su padre, que se sentía "en la gloria porque por fin le trataba alguien bien".




