El Líbano se ha convertido en un campo de desplazados
Ya hay más de un millón de desplazados en el Líbano por la guerra entre Israel y Hezbolá. “En Beirut hay personas que están viviendo en sus vehículos o en las calles”, cuenta un trabajador de Médicos Sin Fronteras

Karina tiene 50 años y ha vivido toda su vida en guerra. Esta refugiada libanesa es una de las más de un millón de personas que se han visto obligadas a huir de sus hogares por la guerra entre Israel y Hezbolá. La guerra extendida en Oriente Medio ha causado más de mil muertos en el Líbano y el desplazamiento de más de una sexta parte de la población del país.
Evacuados del sur para escapar de los bombardeos, algunos de ellos viven en tiendas de campaña en campamentos improvisados instalados en las afueras de las ciudades, como ha comprobado el enviado especial de la Cadena SER, Nicolás Castellano. “Están acostumbrados al desplazamiento forzoso, a la guerra, a los intentos de invasión terrestre por parte de Israel”, relata el periodista. El primero en Beirut fue en el año 82, y ahora, la mitad de las víctimas mortales de la guerra ilegal que Israel y Estados Unidos lanzaron contra Irán y el régimen de los ayatolás hace tres semanas son libaneses. “Están resignados a padecer una guerra que no es la suya”, insiste.
Israel no está respetando ningún límite, como sigue haciendo también en Gaza. En el sur del Líbano destruyó un centro de salud, matando al menos a 14 médicos. El ataque a centros hospitalarios es una clara violación de la Convención de Ginebra, pero lo más preocupante para Castellano es la ausencia de un frente claro en la guerra. No existe ya la zona roja que Israel estableció de unos 40 kilómetros desde su frontera norte, ni tampoco centran sus objetivos en el distrito bastión tradicional de Hezbolá, sino que están atacando cualquier punto del país, edificios de viviendas y zonas pobladas. Muchas voces dentro de Israel están incitando al primer ministro Benjamin Netanyahu a que lance una invasión terrestre a gran escala en el sur de Líbano.
Éxodo hacia el norte del Líbano
El éxodo desde el sur del país se ha ido acelerando a medida que pasaban los días. El enviado de la SER ha encontrado a decenas de personas que salían respondiendo a las advertencias de Israel de que iba a reventar todos los puentes que comunican el sur con el norte. “Del millón de desplazados forzosos, prácticamente 200.000 se han producido en la última mitad de esta semana”, asegura Castellano. “Por el miedo, por un lado, a las bombas, a que se destruyan, hemos sido testigos de cómo están vacías las aldeas, los pueblos más cerca de la frontera”.
Los desplazados se encuentran entre Beirut y el norte. Allí se han tenido que ir habilitando colegios para acogerlos. En uno de ellos, en Sidón, a 50 kilómetros de la frontera sur con Israel, las familias están hacinadas en las aulas. “Ya no cabe la gente allí, y lo que está haciendo el Gobierno es habilitar estadios. Líbano entero es prácticamente un campo de desplazados”, cuenta Castellano. Aun así, el periodista señala que la operación terrestre de Israel en el sur del Líbano de momento no está avanzando como presumía su propaganda militar. “Eso demuestra que Hezbolá sigue manteniendo una capacidad de ataque y de defensa sorprendente”.
Atendiendo a esos desplazados están los equipos de Médicos Sin Fronteras. Su responsable de logística en la zona, Christian Traconis, señala que las últimas semanas han sido caóticas y hasta han tenido que evacuar el centro en el que trabajan y reubicarse en Beirut. Hay gente que lleva desplazada desde octubre de 2024 y aún no ha podido volver a sus casas. “Parece que este ciclo de violencia y sufrimiento se está perpetuando”, lamenta.
“Aquí en Beirut hay personas que están viviendo en sus vehículos o en las calles. Los alquileres también se han disparado de una manera impresionante”, cuenta el trabajador humanitario. Por eso muchas personas no han encontrado refugio y han tenido que regresar a zonas donde corren peligro por las órdenes de evacuación de las Fuerzas Armadas de Israel.




