Probamos el Razer BlackWidow V4 Low-Profile TKL: un teclado todoterreno para trabajar, para jugar y para todo lo que se proponga
Estas son nuestras sensaciones tras varias semanas de uso

Así es el nuevo teclado de Razer. / Razer

Madrid
Durante estos últimos años hemos probado varios modelos del Razer BlackWidow V4, sin duda alguna uno de los teclados más prolíficos de la historia de Razer. En 2024 probamos el BlackWidow V4 Pro 75%, en 2025 el BlackWidow V4 X y en esta ocasión le ha llegado el turno al Razer BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed. Sí, tienes razón, tiene un nombre y apellidos un tanto largos, así que, si te parece, a partir de aquí le llamaremos simplemente Low-Profile TKL. Porque es su gran baza, pues estamos hablando de un teclado con una altura frontal de apenas 18,5 milímetros y con interruptores de recorrido corto, para que no necesites reposamuñecas.
Pero no es la única. Porque además de ser un teclado ultrafino, también es un modelo mucho más compacto que los tradicionales porque prescinde de las diez teclas habituales del pad numérico. De ahí que otro de sus apellidos fuera Tenkeyless (Diez teclas menos, en castellano). Por lo tanto, un teclado de cuerpo compacto, pero que cuenta con algunas de las características más premium del mercado. Y ya hemos podido probarlo. A continuación te dejamos nuestras impresiones con el teclado después de varias semanas de uso.
Teclado compacto, la calidad de siempre
Como te hemos explicado con anterioridad, el Razer BlackWidow V4 Low-Profile TKL es un teclado inalámbrico compacto. De ahí que sea una gran opción si eres de los que tienen un espacio reducido en su escritorio y necesitan una solución de garantías. ¿Por qué? Porque tiene lo mejor de la gama BlackWidow V4 en un cuerpo muy reducido. ¿A qué nos referimos con lo mejor? Pues que tenemos un teclado gaming que ha sido construido a partir de los mejores materiales del mercado. No, no es otro teclado más de plástico, sino que se han empleado materiales de primer nivel como esa placa superior de aluminio sólido que le da ese toque premium.

Con tres teclas especiales. / Razer

Con tres teclas especiales. / Razer
No es un teclado que llame muchísimo la atención para ser gaming, pero tampoco parece ser que lo busque. En su lugar, prefiere centrar el apartado del diseño en otros aspectos como la comodidad y la experiencia de juego. Y es aquí donde queremos poner en valor esa altura frontal de 18,5 milímetros. El hecho de ser tan bajito favorece que las manos descansen de forma completamente natural sobre la mesa, por lo que no necesitarás recurrir a reposamuñecas acolchados. Por lo tanto, y si eres de los que se pasan horas frente al ordenador como yo, que estoy escribiendo cada día durante horas y más horas, no acabarás presentando ningún tipo de fatiga.
Pero el hecho de apostar por materiales premium en su construcción tiene un pequeño contratiempo: el peso. A pesar de que cuenta con diez teclas menos que los teclados tradicionales, gana peso por otros lados. Estamos hablando de un modelo que pesa 850 gramos. Una buena noticia para quienes busquen un teclado que garantice una gran estabilidad, pero no tan buena para quienes quieran llevárselo por ahí. Porque aunque sí que sea compacto, el peso se nota. Sí, tiene esas diez teclas menos, pero cuenta con otras teclas dedicadas que contribuyen al peso final que te permitirán disfrutar de numerosos atajos. Desde una rueda metálica multifunción, ideal para subir y bajar el volumen del equipo, hasta tres botones con los que podrás invocar a tu inteligencia artificial favorita o consultar el porcentaje exacto de batería restante, entre otras cosas. Esto justifica su robustez, pero también la versatilidad de un teclado que convence de primeras.
Agilidad extrema
Uno de los aspectos que más nos ha gustado de este teclado es su sensación de agilidad extrema. Como te he contado a lo largo de la review, me paso muchas horas al día escribiendo en el teclado. Y el hecho de contar con interruptores mecánicos de perfil bajo, con un recorrido total de apenas 2,8 milímetros y un punto de actuación de tan solo 1,2 milímetros, hace que nuestros dedos vuelen sobre el teclado.

El teclado cuenta con una construcción reducida. / Razer

El teclado cuenta con una construcción reducida. / Razer
A esto hay que sumarle el acabado de las propias teclas, fabricadas en PBT de doble inyección con un acabado texturizado, lo que hace que el tacto también sea muy agradable. Y no solo eso. El hecho de escribir y jugar tanto con el teclado provoca que las leyendas de las teclas acaben borrándose o que aparezcan esos brillos que joroban un poco el diseño tradicional. Pero gracias a esta tecnología, no registraremos este tipo de problemas y, por ende, podremos disfrutar del diseño original durante mucho más tiempo.
Nos gusta la sensación que nos ofrece a nivel táctil... y también a nivel acústico. En esta ocasión, Razer ha incluido dos capas de espuma bajo la placa de acero inoxidable para amortiguar el sonido. Gracias a ello, podremos pasar horas y horas escribiendo sin escuchar ese molesto eco metálico que se puede llegar a percibir con algunos teclados de gama inferior a este. Por lo tanto, es un teclado idóneo tanto para gaming como para labores del día a día.
Hipervelocidad en todos los sentidos
Vale, ya te hemos explicado por activa y por pasiva que funciona genial, sobre todo, a la hora de escribir. Pero si vas a comprarte un teclado de estas características, lo más probable es que lo vayas a usar para jugar. ¿Y cuál es su desempeño en esta modalidad? Pues el habitual en los teclados de Razer. ¿Por qué? Porque cuenta con la tecnología Razer HyperSpeed a través de su adaptador USB de 2.4 GHz. Vale, sí, muy bien, ¿pero qué es eso? Te explico.
Gracias a esta tecnología, el teclado te garantiza una tasa de sondeo de 1000 Hz. En resumidas cuentas, que consigue reducir la latencia a cero en las partidas más complejas. No es la mejor de su rango de precios, pero al menos sí que nos garantiza una buena experiencia de uso. Por lo tanto, y a pesar de que estemos hablando de un teclado inalámbrico, no se registra ni un poquito de lag durante las partidas online. Algo que nos parece fundamental, sobre todo, en aquellos juegos que requieran de un control absoluto del teclado, como puede ser el League of Legends.
¿Y qué mejor para un teclado inalámbrico que una gran autonomía? En esta ocasión, Razer promete hasta 980 horas para una sola carga en su modo ahorro de energía. Eso sí, esto provocará que el teclado pierda su iluminación RGB, su tasa de sondeo de 1000 Hz y la sincronización con Razer Synapse. Por lo tanto, y si eres de los que van a jugar a todo trapo, la autonomía se reduce considerablemente. Pero vamos, que vas a poder pasarte semanas y semanas sin tener que cargar el dispositivo, independientemente del uso que hagas del mismo. Uno de los detallitos que nos ha llamado la atención es esa tecla dedicada al porcentaje de batería restante. Al pulsar sobre ella, la fila de números superiores se ilumina dependiendo del nivel de batería restante. Si te queda un 10% de carga, solo se te iluminará el número uno, pero si le queda un 70%, se iluminarán del uno al siete.
Conclusiones: un cohete rápido y compacto
El Razer BlackWidow V4 Low-Profile Tenkeyless HyperSpeed (esta vez sí que ponemos su nombre al completo porque toca despedirse de él) es un teclado compacto, pero que ofrece las garantías de los teclados premium de Razer. El hecho de que recibiera el nombre de BlackWidow V4 ya nos daba las primeras pistas de por dónde iban a ir los tiros, porque todos los teclados que hemos probado bajo esta nomenclatura cuentan con un corte muy similar. Teclados con materiales de primer nivel, con un gran rendimiento para el uso diario y con una autonomía para aburrir.
Y el teclado que hemos probado en esta ocasión, no podía ser menos. Y toda esta tecnología se paga. El teclado sale a la venta a partir de 189,99 euros, pero sí que es cierto que tienes la garantía de que vas a poder usarlo durante años y de que te va a durar miles y miles de partidas a tus juegos favoritos. Eso sí, uno de los problemas de este teclado es que no cuenta con switches intercambiables. De esta manera, y si un interruptor falla con el paso de los años, no podrás extraerlo y cambiarlo fácilmente, algo que sí se puede hacer con otros modelos.
Pero en líneas generales, es un teclado muy completo. Un periférico tanto para esas personas que se pasan todo el día frente al ordenador trabajando como para quienes quieran Tryhardear hasta altas horas de la mañana. Ya no necesitarás un teclado para cada ocasión, pues este Razer BlackWidow V4 Low-Profile TKL será tu aliado perfecto en cada momento del día.

David Justo
(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en tecnología que aborda la vida digital desde otro punto...




