El ingenio frente al hambre en la posguerra: del "arroz de Franco" a la tortilla sin patatas ni huevos
El Rompeolas de El Faro rememora testimonios del hambre en una de las peores épocas de nuestro país

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Madrid
La gastronomía de un país se construye con el tiempo, con la transmisión de conocimiento de generación en generación y con una base de ingredientes. España siempre ha sido conocida por su buena comida y su amplia variedad de platos y recetas, pero también ha atravesado tiempos oscuros. El Rompeolas de El Faro ha recogido testimonios de personas que sobrevivieron a la Guerra Civil y las Posguerra, tiempos en los que alimentarse era una tarea muy difícil y que requería ciertos sacrificios. Han rememorado una entrevista de A Vivir, en 2019, en la que Javier del Pino sentó en su programa a cuatro personas que sumaban entre los cuatro 403 años.
Concepción, con 104 años, contaba que había alimentos, actualmente presentes en cualquier hogar, que ni siquiera conoció durante esa época: "La carne era toda de cerdo, la ternera no sabía lo que era. Si se mataba un pollo, era normalmente en fiestas. Tampoco sabía lo que era el café".
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El ingenio frente al hambre en la Posguerra: del "arroz de Franco" a la tortilla sin patatas ni huevos
También contaron dos antropólogos, David Conde y Lorenzo Mariano, especializados en alimentación y en el estudio del hambre en la posguerra española, que recogieron testimonios del extremo al que llegó la situación. "Historias que van desde los límites de la supervivencia: desenterrar animales muertos, incluso sabiendo que podrían tener algunas enfermedades como triquinosis, familias que murieron como consecuencia de esta enfermedad, personas que comieron ratas, personas que comieron cigüeña...", afirmaron.
Con el hambre pesando día tras día, animales que hasta entonces y hoy día nunca se han considerado para la alimentación humana, durante aquellos tiempos dejaron de tener esa invulnerabilidad: "Ratas, en la paella, o cigüeña, lagartos también como posibilidad. También hemos tenido relatos de personas que comieron serpientes, burro y el paradigma de la posguerra: darte gato por liebre".
El consumo de carne se redujo drásticamente durante la Posguerra, y las recetas más usuales recibieron cambios drásticos, incluyendo un poco de humor: "Se hicieran muy populares guisos con frutos, cereales o legumbres, o los potajes de trigo. A este plato lo llamaban en algunos pueblos de Andalucía el 'arroz de Franco' o 'el arroz por cojones', porque, efectivamente, no llevaba arroz. Desde luego, no faltaba el ingenio". Sin ir más lejos, hasta la tortilla de patata recibió un duro revés: "Otra de las recetas míticas era la tortilla de patatas sin huevo ni patatas. Se basa en sustituir la patata y el huevo con la parte blanca de la cáscara de la naranja y luego se hace una pequeña pasta con harina".




