El síntoma inesperado que puede esconder un infarto: el doctor Bueno explica cómo identificarlo
El experto acude a su consulta en El Faro para alertar de síntomas leves que esconden algo peor
athima tongloom
Madrid
La consulta habitual del doctor Bueno ha llegado a El Faro Tontería con un claro objetivo: explicar algunos síntomas normalmente sin mucha importancia pero que, en algunas ocasiones, pueden esconder problemas más graves que requieren una mayor atención. De hecho, existen síntomas que esconden peligros alejados de la lógica. Por ejemplo, un dolor de mandíbula.
"Curiosamente, el dolor torácico que se produce en el infarto agudo de miocardio se irradia al hombro, pero también se puede irradiar a la mandíbula", ha desvelado el doctor. Lo más común asociado a un problema de corazón inminente es el dolor de pecho y brazo.
Efectivamente, el paciente puede pensar que el problema es dental, pero el experto ha dado las claves para diferenciarlos: cuando se trata realmente de un dolor dental, va más asociado a una inflamación y, por tanto, existen otros síntomas como fiebre, algo de sangrado y dolor al masticar. "Si es solo un dolor mandibular, deben ponernos sobre aviso porque puede ser un problema cardiaco".
La consulta del Doctor Bueno 19/03
Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística confirman que las enfermedades del corazón, incluidos los infartos, causaron 27.208 fallecimientos en España en 2024. A ello se suma que, según la Fundación Española del Corazón, cada hora mueren 13 personas en España por alguna enfermedad cardiovascular, un dato que pone de manifiesto la necesidad de promover la prevención de estas enfermedades, especialmente entra la población de edad avanzada.
Las actividades diarias que pueden prevenir las enfermedades isquémicas cardiacas sirven para jóvenes y mayores: una dieta equilibrada rica en frutas y verduras, la práctica regular de ejercicio moderado, la hidratación adecuada, el abandono del tabaco, un buen descanso y la gestión del estrés. Estos hábitos pueden reducir hasta en un 80% las muertes prematuras por enfermedades cardiovasculares.