La OTAN calcula que Irán "habría utilizado la mitad de sus misiles balísticos", según el Ejército español
Ante el temor de que el régimen de Teherán potencie el uso de misiles de crucero, la Alianza Atlántica ha cambiado el cometido de la batería antiaérea española desplegada en Turquía para que priorice la interceptación de estos misiles más difíciles de neutralizar

Misiles balísticos iraníes en uno de sus ataques contra Israel. / Anadolu

El Ministerio de Defensa teme que la guerra desata en Irán por la ofensiva de EEUU e Israel se enquiste. Nadie se aventura a detallar con precisión hasta dónde llega las capacidades armamentísticas de Irán. Su arsenal sigue siendo un misterio. Pero hay una estimación. “La última información que nos dio OTAN es que [Irán] ha utilizado más de la mitad de los [misiles balísticos] que tiene disponibles”, ha avanzado el jefe del Mando de Artillería Antiaérea (MAAA) del Ejército de Tierra en España, el general de brigada, Manuel César Arienza Fernández.
La información que maneja el Cuartel General de la OTAN es que el régimen de Teherán está reduciendo el lanzamiento de misiles balísticos, a la vez que está intensificando el uso de misiles de crucero y drones, “la disminución del número de misiles [balísticos] lógicamente ha disminuido radicalmente, si el número de misiles en los dos o tres primeros días era de 600 misiles balísticos, ahora mismo ha caído”, apunta el general que dirige las capacidades de artillería antiaérea del Ejército.
La explicación de esa reducción es doble. Primero, una merma de capacidades, reponer los arsenales de misiles balísticos no es sencillo, un misil de largo alcance necesita mucho tiempo de producción y económicamente es caro. La segunda causa está en la estrategia puramente operativa. Aunque Irán ha demostrado ya la eficacia de sus misiles balísticos, la Guardia Revolucionaria de Irán está apostando ahora por una vía de menos alcance, pero más quirúrgica, los misiles de crucero. Este tipo de cohetes son más difíciles de interceptar porque su cota de vuelo es mucho más baja y, además, puede variar la trayectoria en pleno vuelo en busca de objetivos.
“Los misiles balísticos en cuanto gastan la propulsión ya no tienen capacidad para maniobrar, esa es la gran diferencia con un misil de crucero que vuela a cientos de metros sobre el terreno (los balísticos entre 300 y 4.000 kms de altitud) y puede cambiar la trayectoria sobre la marcha”, según detalle el general Arienza. Esa capacidad complica su interceptación, igual que ocurre con los drones Shahed utilizados por Irán, con menor alcance, pero con un gran poder de destrucción.
La OTAN, de hecho, se ha visto obligada a redefinir la respuesta a esta amenaza porque no es útil matar mocas a cañonazos. Realmente, no es rentable. No tiene sentido utilizar un misil Patriot – valorado en 5 millones de dólares- para derribar un dron Shahed – con un coste aproximado de 30.000 euros-. Igual ocurre con la interceptación los misiles de crucero.
El Cuartel General de la OTAN acaba de modificar la misión de España en Turquía, ha ordenado que la batería antiaérea de misiles Patriot (que inicialmente se centró en la protección de Adana de la amenaza siria) se centre ahora vigilar e interceptar los misiles de crucero y drones. “Hace unas semanas, nos cambiaron el cometido, ese misil balístico táctico (con un alcance de 300km) ha pasado como segunda prioridad y como primera prioridad abordamos ahora la amenaza tanto de misiles crucero, como sistemas aéreos no tripulados”, ha confirmado el jefe del Mando de Artillería Antiaérea.
España confirma que los tres misiles balísticos interceptados iban a caer en Turquía
Hasta ahora el régimen iraní ha negado que hubiese lanzado misiles balísticos contra Turquía. Sin embargo, el Ejército español ha confirmado que la información detectada por su contingente desplegado en la base de la OTAN en Incirlik acreditó sin lugar a dudas que los tres misiles balísticos interceptados en espacio aéreo próximo a Turquía iban a caer en este país. Así lo detectó primero la nube de 10 satélites de la OTAN, una información después verificada por los radares que la Alianza Atlántica tiene ubicados en Turquía, Polonia y Rumania. El sistema de alerta temprana de la OTAN confirmó con mayor precisión que los tres misiles balísticos lanzados, presuntamente, desde Irán, iban a impactar en Turquía. El primero de esos misiles fue interceptado a 115 km de altura por un misil SM-3 lanzado desde el destructor estadounidense USS Oscar Austin (DD6-79) el pasado 4 de marzo.
La incorporación de la nueva batería antiaérea Patriot de EEUU a la base de Turquía ampliará la capacidad de interceptación de los misiles balísticos de mayor alcance, en concreto los misiles balísticos 'medios', con una alcance que oscila entre los 1.000 y 2.000 kms. Esa nueva batería antiaérea, a diferencia de la que había hasta ahora en la base de Incirlik, sí tendrán la capacidad de neutralizar los cohetes a mayor cota de vuelo.

Javier Bañuelos
Redactor Jefe en la Cadena SER responsable de la información sobre Interior y Defensa. Soy diplomado...




