La sequía está entrenando a super bacterias resistentes a los antibióticos en el suelo
Cuando el suelo está más seco se concentran los antibióticos naturales en el suelo y es el caldo de cultivo perfecto para los microorganismos más resistentes. Un análisis publicado en Nature relaciona los climas áridos con mayores índices de resistencia a los antibióticos en los hospitales
Vista de las grietas de tierra reseca en la presa de Abrash en la zona rural de Tartous, Siria. / AHMAD FALLAHA (EFE)
Cuando el suelo se seca, aumenta la presencia de bacterias capaces de resistir antibióticos y muchas -o copias de ellas- pueden acabar en los hospitales. La Organización Mundial de la Salud estima que la resistencia a los antimicrobianos causa más de 1 millón de muertes directas al año en el mundo.
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Aunque la resistencia a los antibióticos se ha atribuido al uso excesivo de estos fármacos en medicina y ganadería, esta investigación publicada en la revista Nature Microbiology, apunta a un origen ambiental mucho más profundo. Bruno González Zorn, director de la Unidad de Resistencia a los Antibióticos de la Universidad Complutense de Madrid y asesor de la OMS en resistencia a los antibióticos explica que "hasta ahora sobre todo teníamos en cuenta esas bacterias que pasaban de hospitales o de granjas al medio ambiente. La novedad en este estudio es que sus autores han tenido en cuenta lo que ocurre durante las sequías". En ese momento, explica " se concentran en el suelo -por la falta de agua- los antibióticos que producen las bacterias y los hongos y cómo ese proceso acelera la formación de bacterias resistentes a los antibióticos en el medio ambiente".
El equipo de investigación, liderado por científicos de instituciones como Caltech, ha analizado datos de 116 países -En Estados Unidos, Europa y Asia– y han cruzado la frecuencia de infecciones resistentes en hospitales con el índice de aridez de cada región. El resultado es muy preocupante: las zonas más secas del planeta presentan mayores tasas de resistencia a los antibióticos, independientemente de si el país es rico o pobre, o de cuántos de estos medicamentos consuma su población.
Su estudio demuestra que esto está ocurriendo porque las condiciones de sequía favorecen la proliferación de bacterias resistentes en el suelo. Y explican que ocurre porque, al reducirse el agua en el suelo, los antibióticos naturales producidos por los microorganismos que viven en él se concentran, haciendo que solo sobrevivan las bacterias más resistentes a ellos. Dice Gonzalez-Zorn que "eso significaría que las sequías tienen más importancia en la pandemia silenciosa de la resistencia a los antibióticos de la que pensábamos actualmente".
Más sequía, más resistencia
El estudio recoge datos de hospitales de 116 países, de Europa, China y Estados Unidos. Señalan una correlación clara entre la sequía y este fenómeno: Las regiones más áridas presentan mayores tasas de resistencia a antibióticos en pacientes, un vínculo que se mantiene "incluso al tener en cuenta factores económicos, como el nivel de ingresos o la calidad de los sistemas sanitarios". Aunque no menciona a España específicamente, Gonzalez-Zorn cree que nuestro país "ya es uno de los países donde más aumenta la resistencia a los antibióticos". Y añade "este estudio avanza la posibilidad de que aquí vaya a aumentar incluso más" porque "es uno de los países donde más nos vemos afectados por el avance de la sequía y del cambio climático".
El hallazgo es especialmente preocupante porque, como señalan en el trabajo sus autores, las bacterias no son entes aislados y comparten información genética con otras. Si una bacteria del suelo aprende a sobrevivir a condiciones extremas de sequía y antibióticos concentrados, puede pasar esa "receta de supervivencia" a bacterias patógenas que afectan al ser humano. Es decir, muchas bacterias que están en el suelo pueden intercambiar genes con patógenos humanos y volverlos multi-resistentes. De hecho, ya se han detectado genes idénticos de resistencia tanto en bacterias del suelo como en algunos patógenos hospitalarios que provocan miles de muertes al año. Este proceso, conocido como "transferencia horizontal de genes", actúa como un puente entre el medio ambiente y espacios sensibles como los hospitales o las residencias.
Las previsiones climáticas apuntan a un aumento de la frecuencia e intensidad de las sequías en muchas regiones del planeta. Según el estudio, esto podría traducirse en más bacterias resistentes en el medio ambiente, mayor riesgo de transmisión a humanos y un incremento de infecciones difíciles de tratar en los centros sanitarios. Los autores advierten de que "todos los continentes podrían verse afectados en las próximas décadas".
Hasta ahora, las estrategias para luchar contra el fenómeno de la resistencia microbiana se han centrado en reducir el uso de antibióticos. Este estudio deja claro -si no lo estaba ya- que hay que combatir el cambio climático, también por esta razón.
Javier Ruiz Martínez
Redactor de temas de sociedad, ciencia e innovación...Redactor de temas de sociedad, ciencia e innovación en la SER. Trabajo en el mejor trabajo del mundo: hacer radio. Me gusta contar historias desde la calle.