De los vaivenes de Trump a la desconfianza de Irán: una brigada de asalto de EEUU va rumbo a Oriente Próximo mientras corre el tiempo del ultimátum al régimen iraní
Una de las opciones que se barajan es que EEUU intente invadir la isla iraní de Jarg, un enclave estratégico en la disputa por el control del estrecho de Ormuz

Vista satélite de la isla iraní de Jarg. / Gallo Images

Madrid
La crónica de la guerra vuelve a girar en torno a lo que dice Donald Trump. Durante las últimas horas se temía una escalada en los ataques a infraestructuras energéticas: era lo que Trump había prometido con un ultimátum que expiraba en la noche de este lunes y lo que Irán amenazaba con responder.
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Finalmente, nada de eso ha ocurrido porque el presidente de Estados Unidos volvió a corregirse a sí mismo. Una vez más.
Trump aseguró a la prensa que aplazaba cinco días ese ultimátum, dando más tiempo a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz porque, según dijo, el régimen le había trasladado su intención de negociar.
Despliegue militar
Sin embargo, Irán lo desmintió de inmediato. Mientras tanto, la prensa estadounidense insiste desde este lunes en el despliegue militar ordenado por Trump en la región.
Están en camino 2.200 infantes de Marina, enviados como refuerzo a bordo de dos buques de asalto. Además, The New York Times asegura que el Pentágono estudia desplegar en Irán una brigada de asalto. Una de las opciones que se barajan desde hace días es que Estados Unidos intente la invasión de la isla iraní de Jarg, un enclave estratégico en la disputa por el control del estrecho de Ormuz.
Sobre todo esto, Trump evita pronunciarse. Desprecia la pregunta, pero tampoco la descarta. "Vaya pregunta descabellada. ¿Crees que te voy a responder a eso? No hablamos en público de la estrategia", ha respondido el presidente, en unas declaraciones que chocan con ese supuesto interés repentino por negociar con Irán.
La prensa norteamericana insiste en que esos contactos están todavía en una fase muy inicial, pero Trump se ha aferrado a ellos como salida al embrollo generado tras lanzar el ultimátum del sábado. "Cinco días más", anunció. Amplía así el plazo hasta el viernes, justo el día en que está prevista la llegada de los marines de refuerzo.
Irán, por su parte, desconfía. Niega que existan negociaciones directas con Estados Unidos, aunque sí reconoce contactos con terceros países.




