La NASA acelera para ganar a China en la carrera por tener una base lunar permanente antes de 2030
Su administrador, Jared Isaacman ha presentado su hoja de ruta para "asegurar la superioridad de Estados Unidos en la exploración espacial" frente a China y otras potencias emergentes
Concepto artístico de la Fase 3 de la Base Lunar de la NASA. Crédito: NASA
"Falta solo una semana y puedo confirmar que todo está en orden y no hay ningún impedimento para el lanzamiento de Artemis II, si las condiciones meteorológicas lo permiten". A una semana de la ventana de lanzamiento de la primera misión tripulada a la luna en 50 años, este parecía el anuncio más importante que iba a hacer la NASA, cuando Lori Glaze, su viceadministradora, ha tomado la palabra. Sin embargo, lo dicho en el evento por Jared Isaacman, ha cambiado todos los titulares.
Ya el nombre del evento daba algunas pistas: lo han llamado "Ignition", la palabra que se usa al encender los motores de los cohetes durante su lanzamiento. Es la descripción perfecta de lo que quiere el jefe de la agencia espacial estadounidense: un chute de energía, "un plan de acción integral para cumplir con la Política Espacial Nacional que ha pedido presidente Trump", ha dicho.
El plan tiene dos vertientes pero un mismo objetivo: Por un lado, "acelerar el programa Artemis", llegando a establecer una base lunar permanente antes que los chinos ("ahora tenemos un rival serio", ha dicho) y, por otro, avanzar en materia de propulsión nuclear para misiones de largo alcance a Marte.
"El tiempo corre en esta competición de grandes potencias, y el éxito o fracaso se medirá en meses, no en años", ha dicho Isaacman. Por eso, lo que van a hacer es "concentrar los recursos de la agencia en objetivos claros" que permitan "volver a la Luna y construir una base" pero que eso "solo sea el primer paso de lo que Estados Unidos logrará en los próximos años". Buscan la supremacía estadounidense en el espacio.
Tráiler del segundo capítulo de la serie 'Moonbound'
Un enfoque por fases
El plan de la NASA contempla tres fases: La primera es "Construir, probar y aprender". Habla Isaacman de misiones modulares, con rovers y robots. Servirán, dice, para hacer pruebas de "movilidad, energía, comunicaciones e investigación en la superficie lunar".
La segunda es "establecer una infraestructura temprana", que vendría justo después de los primeros alunizajes humanos del siglo XXI. Explica el administrador de la NASA que aquí ya estaríamos hablando de construir "hábitats semi-habitables y logística regular para permitir la presencia recurrente de astronautas".
La tercera es "Habilitar la presencia humana de larga duración". Esto supondría la instalación de hábitats multiusos con la colaboración de la ASI (Agencia Espacial Italiana) y con vehículos de utilidad lunar de la CSA (Agencia Espacial Canadiense), "consolidando una base lunar permanente".
La NASA también ha anunciado en esta presentación que "planea aumentar la frecuencia de los alunizajes tripulados a "uno cada seis meses" a partir de 2027, usando cohetes comerciales reutilizables, de iniciativas privadas, " con la posibilidad de incrementar esta cadencia conforme maduren las capacidades tecnológicas".
Energía nuclear para explorar más allá
El evento "Ignition" también incluyó un anuncio que no solo apunta a la Luna, sino también a Marte y el espacio profundo. La agencia lanzará el Space Reactor-1 Freedom, la primera nave interplanetaria (Tierra- Marte) propulsada por energía nuclear, antes de finales de 2028, "permitiendo misiones de alta potencia más allá de Júpiter", ha dicho Isaacman.
Javier Ruiz Martínez
Redactor de temas de sociedad, ciencia e innovación...Redactor de temas de sociedad, ciencia e innovación en la SER. Trabajo en el mejor trabajo del mundo: hacer radio. Me gusta contar historias desde la calle.