Cuando Henry Fonda hizo de malo
La estrella norteamericana fue el malvado Frank en Hasta que llegó su hora de Sergio Leone
Henry Fonda, interpretando a Frank en Hasta que llegó su hora de Sergio Leone
El cine del Oeste está lleno de villanos míticos a los que nos encanta odiar: Jack Wilson, el personaje de Jack Palance en Raíces profundas; Caldera, el bandido al que daba vida Eli Wallach en Los siete magníficos; Lee Marvin en la piel del despiadado Liberty Valance o Little Bill, el brutal sheriff que Gene Hackman interpretó en Sin perdón. Pero para muchos aficionados al western hay un personaje que los supera a todos y probablemente lo es por el actor que lo interpreta. Os estamos hablando de Frank, así, a secas, un personaje que no tiene apellido, pero sí mucha maldad. Frank es el villano de Hasta que llegó su hora, la película de Sergio Leone.
Frank es un tipo de gatillo fácil. No tiene escrúpulos y no le tiembla la mano nunca, aunque sus víctimas sean mujeres o niños. Tiene una banda de pistoleros que le acompaña, pero, además de asesino, Frank es un hombre con una ambición desmedida. Trabaja a sueldo de un magnate ferroviario que quiere quedarse con unas tierras por donde pasará el ferrocarril. Llegado el momento no dudará en traicionar a su propio jefe, que es además un hombre lisiado. Así es Frank, una auténtica alimaña con botas y sombrero del oeste y con el rostro de uno de los mejores actores de la historia del cine: Henry Fonda.
Tres años atrás, mientras escribía el guion de La muerte tenía un precio, Sergio Leone pensó en Henry Fonda para uno de los personajes de esa película. Aunque Fonda casi siempre hacía de héroe en las películas Leone percibía en él un lado muy frío, una especie de distanciamiento que en su opinión era ideal para hacer de villano. Sin embargo, el guion de La muerte tenía un precio que le envió fue rechazado por el agente del actor sin ni siquiera enseñárselo a Henry Fonda y el papel acabó en manos de Lee Van Cleef quien, por cierto, ya no abandonaría el género spaghetti western jamás.
Tres años después, en 1968, Sergio Leone lo volvió a intentar y esta vez el guion de Hasta que llegó su hora sí llegó a manos del actor. “Leone me envió el guion de la película y no me podía creer que me propusiera ese papel. Vino a verme para convencerme y comimos juntos. Yo no había visto ninguna película suya ni conocía su reputación así que organizó una proyección para mí de sus películas con Clint Eastwood. En una de ellas aparecía Eli Wallach que es amigo mío así que le llamé, le pedí consejo y me dijo: No lo dejes escapar, acepta. Así que acepté”, recordaba el actor. No era la primera vez que el actor interpretaba a un bandido del oeste. Casi treinta años antes había dado vida a otro Frank, Frank James, el hermano de Jesse James en la película Tierra de audaces. Luego en su secuela, La venganza de Frank James, Henry Fonda daba cuenta del asesino de su hermano. Pero aquel personaje, aunque bandido, funcionaba en realidad como el héroe de la película. Esta vez en cambio se trataba de un personaje realmente malvado, el primero de su carrera. “En los meses previos al rodaje no dejaba de pensar, ¿cómo interpretaré a ese tipo duro y sin escrúpulos? Así que fui a un optometrista y le pedí que me hiciera unas lentillas que oscurecieran mis ojos. Me dejé un gran bigote y una perilla como la del asesino de Lincoln. Quería transformarme en un canalla, pero cuando me vio Sergio Leone me dijo: quítate ahora mismo todo eso. Quería mis ojos azules”, rememoraba el intérprete.
Henry Fonda no entendía por qué, pero lo comprendió al rodar la primera escena en la que aparecía su personaje. En ella se veía a cinco tipos con largos guardapolvos que acababan de masacrar de forma terrible a una familia. Lentamente se acercaban con sus armas hacia un niño que los miraba aterrados. “Delante del chico se colocaba una figura. Entonces la cámara giraba muy despacio para mostrar su cara y ahí estaba la razón por la que Sergio Leone me había elegido. Quería que el espectador se sorprendiera al ver mi rostro y dijera ¡Por el amor de Dios si es Henry Fonda!”, afirmaba el actor. Que un héroe del western como Henry Fonda que había interpretado siempre a personajes ejemplares y honestos, fuera un villano sin piedad, capaz de asesinar a sangre fría a un niño, era algo casi revolucionario.
Todos en el rodaje estaban fascinados con Henry Fonda. “Recuerdo cómo caminaba y cómo se movía, como si fuera a cámara lenta. Se movía de un modo muy peculiar, era fantástico”, explicaba Claudia Cardinale, la estrella femenina del film. Hasta que llegó su hora no solo fue la primera película en la que Henry Fonda hizo de villano, también fue la primera vez que el actor rodaba una escena de cama con una mujer desnuda. “En mi primer día de trabajo en Cinecittá tenía que rodar la escena de amor con Henry Fonda”, recordaba la actriz italiana. “Sergio Leone había convocado a toda la prensa y allí estaban todos tras las cámaras. Y no solo ellos, también estaba la mujer de Henry Fonda vigilando, porque él nunca había hecho una escena de sexo en una película. Os podéis imaginar la presión que yo tenía. Fue algo verdaderamente impactante”.
Henry Fonda hizo su trabajo con una profesionalidad que dejó admirado a todo el equipo de Hasta que llegó su hora. “Carlo Simi, el diseñador de vestuario, les obligaba a llevar unos guardapolvos que Leone le había mostrado en unas fotografías. Eran trajes muy pesados y hacía mucho calor, pero Fonda no se quejaba y actuaba como los demás. Le sugerí a Sergio que usáramos un doble mientras hacíamos pruebas, pero me dijo que no, que el modo en el que él llevaba el sombrero no era igual con un doble. Esas cosas tenían importancia para Sergio. Sin Fonda era imposible encuadrar el plano y el pobre hombre estaba al sol horas y horas hasta que componíamos el plano. Nunca se quejó”, contaba Tonino Delli Colli, director de fotografía de la película.
Fue así como Henry Fonda, el perfecto héroe americano, el actor que siempre había representado personajes positivos, creó uno de los villanos más escalofriantes de la historia del cine. Eso sí, un villano no apto para todos los públicos. Cuando Hasta que llegó su hora se estrenó en la televisión estadounidense, el momento en el que Frank sonriendo disparaba al niño fue eliminado de la película. Y es que los ejecutivos de la tele no creían que el público pudiera soportar a Henry Fonda haciendo algo tan canallesco en la pantalla.