De "desierto absoluto" a vergel: el experimento de Darwin que transformó para siempre una isla perdida
La incidencia humana creó un lugar único en el mundo
De "desierto absoluto" a vergel: el experimento de Darwin que transformó para siempre una isla perdida
En la última entrega de La Ciencia de A vivir que son dos días se habló de uno de los lugares más increíbles y recónditos de nuestro planeta, un ejemplo de la intervención humana para modificar los ecosistemas de manera consciente que, aunque tiene algunos componentes que pueden chocar directamente contra la ética, ahora sirve como campo de estudio para combatir el cambio climático y entender mejor el medioambiente. Se trata de la isla Ascensión, una que está "cerca del continente americano, un lugar remoto en el Atlántico Sur", como relataba Javier del Pino, que ponía algo de contexto histórico explicando que "fue ocupada por los británicos en 1815", y es "una isla de origen volcánico y ahora es un paraje de gran vegetación". Pero lo interesante de todo esto, como mencionábamos, es que "lo que ocurrió allí se ha convertido en un experimento contra el cambio climático que además está siendo estudiado por científicos de todo el mundo".
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Buena cuenta de ello puede dar Víctor Maull, ingeniero de sistemas biológicos y científico de la Universidad Pompeu Fabra, que está en ese emplazamiento, desde el cual atendió al programa para contarnos todas sus peculiaridades. Nos intentaba situar un poco en el mapa este "lugar súper remoto", apuntando que, para que nos hagamos una idea de lo perdido que está, "la pieza de tierra más cercana que tiene es Santa Elena, donde murió Napoleón. A unos grados al norte", localizándola más concretamente "justo en el medio" de Angola y Brasil si trazáramos una línea entre esos dos puntos. El propio experto definía este sitio como "súper curioso" y "muy diverso". "Si te paseas por aquí, de golpe ves que estás en medio de un ecosistema selvático. Y si te fijas en qué tipo de especies de plantas hay, hay como un ensamblaje de especies súper diversas, extraño y súper diferente de todas partes del mundo", pudiendo encontrar "pinos de países del norte de Europa, bambús, ficus de Sudamérica", etcétera.
Pero lo más impresionante de todo esto y el tema central que lo hace aún más especial es que la isla no siempre fue así. Maull nos cuenta que antaño no tenía tanto verde, de hecho, era todo lo contrario, "era un desierto absoluto, era la viva imagen de una isla desierta", puesto que "es una isla volcánica, bastante joven, geológicamente hablando", que tiene alrededor de un millón de años. "Antes del 1800, había seis tipos de especies, de arbustos muy pequeños y nada más. De hecho, es una isla que, cuando llegué aquí hace unos días, te da una impresión muy fuerte, porque el color que tiene es rojo puro, es rojo volcánico, en las partes bajas de la isla, pero a medida que te adentras al interior, ahí está el vergel", comentaba el ingeniero de sistemas biológicos, quien nos aseguraba que lo interesante es que todo esto "es producto de la ingeniería".
Un experimento 'darwiniano'
La isla Ascensión, tal y como se conoce en la actualidad con sus peculiaridades y especímenes, empezó a construirse a mediados del siglo XIX, siendo todo una idea que surge de la mente de Charles Darwin, quien "cuando vuelve de su viaje con el Beagle famoso, pasa por esta isla, que era una parada recurrente en los viajes de vuelta a Inglaterra, y cuando para, la describe como un sitio terrorífico, un sitio completamente desértico, sin nada", pero le llamó la atención y valoró que los militares ingleses que estaban allí, porque hay bases británicas y estadounidenses en el lugar, estuvieran intentando "hacer unos huertos en la parte alta de la montaña". Aquello quedó en su cabeza, pero no fue hasta años después que se produciría el gran cambio, también propiciado por otro viaje, esta vez uno de Joseph Dalton Hooker, reconocido naturalista y botánico, que volvía de la Antártida y pasó por la isla también, el cual tuvo la misma sensación que su colega científico al ver esa desolación natural.
Fue cuando se puso en contacto con Darwin y tuvieron una idea, que fue la de "cómo podemos convencer al almirantazgo inglés para convertir este sitio en un lugar autosuficiente". Comenzaron a trabajar en eso y lo consiguieron, iniciando así "un proceso de plantación que duró unos 40 años", donde incorporaron plantas de todo el mundo en un lugar inhóspito que, aunque en principio parecía que no podría haber sobrevivido nada más allá que las especies endémicas del lugar, vio cómo se llenaba de vida poco a poco. "Ahora esta isla ha cambiado la climatología completamente", hecho que, según explicaba Maull, "es un ejemplo muy interesante para ver cómo recuperar ecosistemas del cambio climático". De ahí que él mismo esté en este lugar, al igual que otros tantos científicos de todo el planeta, porque su cometido desde hace años es la de hacer "ecología teórica de terraformación", aunque como él mismo afirmaba, una terraformación "vista desde un punto de vista un poco diferente".
"Normalmente, la terraformación se entiende como terraformar Marte o incluso la Luna. Nosotros lo hemos enfocado de una manera diferente, en el sentido de si se puede recuperar ecosistemas perdidos o que se están perdiendo aquí en la Tierra", afirmaba el experto, porque aunque "el cambio en ecología no es lineal", sino que "es de golpe y cuando el ecosistema cambia a un estado desértico ya no puede volver atrás", ellos siempre están investigando "cómo poder revertir estos ecosistemas colapsados", de ahí que el estudio de campo de la isla Ascensión sea tan importante, puesto que "es el ejemplo de que esto es posible".
Escucha el programa completo
Este es un fragmento de La Ciencia de A vivir que son dos días, con Javier del Pino. Puedes escuchar el programa completo aquí:
¿Lo que ha pasado en la isla de Ascensión es exportable a otras zonas áridas de nuestro planeta?
Miguel Muñoz
(Linares, 1992) Periodista, SEO y redactor digital...(Linares, 1992) Periodista, SEO y redactor digital en la Cadena SER. Graduado en Periodismo por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.