Discriminados hasta después de muertos: "Que en el peor momento de tu vida te rechacen por haber nacido gitano es el racismo más visceral"
Familias de la comunidad gitana denuncian que los tanatorios les cierran las puertas para que no velen allí a sus muertos

Mirada 25 | Discriminados hasta después de muertos: "Que en el peor momento de tu vida te rechacen por haber nacido gitano es el racismo más visceral"
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Madrid
Samuel Escudero cuenta que, cuando en enero murió su sobrino de seis años, llegó a llamar a cinco tanatorios para poder velar al niño. Esa noche, él se tuvo que encargar de todos los trámites porque su hermano estaba destrozado. Eligió primero el tanatorio Servisa, en Madrid. Después el de la M-40, el de la ermita del Santo... Pero nada. Todos estaban ocupados. Siempre la misma respuesta: "No hay salas disponibles".
Enero no ha sido un mes con una mortalidad desmedida en Madrid, según el informe MoMo del ministerio de Sanidad. En todo ese mes, se calculaban a priori 5.000 muertes en toda la comunidad y se produjeron sólo 90 más de las estimadas. Es el exceso más bajo desde hace más de un año. De hecho, el 11 de enero, el día concreto del caso de Samuel, hubo incluso menos muertes que las que se esperaban para ese día.
¿Por qué no había hueco en ninguno? Samuel, que es diputado por Más Madrid en la Asamblea de Madrid, lo tiene claro: porque su familia es gitana. "Que en el peor momento de tu vida te rechacen por haber nacido gitano es el racismo más visceral", dice. Su sospecha coge fuerza cuando se lo reconoce el asesor funerario que le asigna la aseguradora: "Llevábamos hora y media y el promotor me dice: "siendo sincero no te lo dan porque eres gitano"". Samuel dice que lo que hace el tanatorio es preguntarle a ese asesor si son gitanos; es así como supuestamente saben que son gitanos.
"Hemos nacido gitanos"
La familia de Samuel finalmente encuentra una sala en el Tanatorio Sur, gestionado por la empresa municipal Servicios Funerarios de Madrid. "Es al que siempre nos mandan, al que siempre voy. A las mismas salas. Yo, en el mismo año, en distintos momentos del año, he tenido la misma sala en el mismo tanatorio", afirma Samuel. "A mis dos primos se lo digo: es lo único que hay y es lo único que nos dan, hemos nacido gitanos".
Cara a cara en el tanatorio
Abraham Jiménez ha pasado por un proceso parecido. En la noche del 19 al 20 de enero, fallece su primo y él asume las gestiones para su velatorio. A través de su asesor funerario, reserva una sala en el tanatorio de Servisa. Más tarde, vuelven a llamar al tanatorio para pedir una sala más grande. Dice Abraham que se la conceden sin mayor problema.
El problema de Abraham surge cuando llega en persona al tanatorio. "Según llegamos, veo que en los carteles no está nuestro nombre. Me dicen que no nos pueden dar salas hasta la una de la tarde del día siguiente", cuenta. Él lo que hace es llamar al asesor que lo había gestionado todo. Y este le dice que eso es mentira, que no le están dando sala porque son gitanos.
Mientras Abraham gestiona la situación con los trabajadores del tanatorio, el cuerpo de su primo está en un coche aparcado en el tanatorio. "Fácilmente pudo estar mi primo ahí una hora, en el coche", dice. La familia de Abraham acaba, como la de Samuel, en el Tanatorio Sur. "Es un trato que no se lo merece nadie", lamenta.
Servisa niega las acusaciones
Hemos preguntado a Servisa por este caso y por el de Samuel Escudero. Servisa niega todas las acusaciones. Aseguran que la asignación de salas se basa exclusivamente en la disponibilidad real en cada momento y en el orden en el que llegan las solicitudes.
Dice Servisa que tanto en el caso de la familia de Abraham como en el de la familia de Samuel se les ofrecieron las salas que habían pedido, pero que no podían acceder a ellas de manera inmediata como ellos querían, porque estaban o bien reservadas por otras familias o bien pendientes de confirmación o bien no acondicionadas para su uso.
Servisa asegura que en su tanatorio se atiende habitualmente a personas del colectivo gitano sin ningún trato discriminatorio.
"Me preguntaron si eran gitanos"
El asesor funerario que gestionó con Servisa los servicios que solicitó la familia de Abraham, sin embargo, confirma la versión de Abraham. "Cuando me llamaron desde el tanatorio, la pregunta fue "¿pero son gitanos?" y dije que claro que sí. Y ahí empezaron los problemas", cuenta a Hora 25. Este trabajador funerario, que nos ha pedido que mantengamos su anonimato para evitar represalias contra él, dice que desde el tanatorio le pidieron que convenciera a la familiar de Abraham "para que vayan a otro sitio". "Es que voy a tener problemas con mi jefe", le dijo supuestamente la trabajadora del tanatorio.
Este trabajador asegura que no es la primera vez que un tanatorio le pregunta si los clientes son gitanos. "Por desgracia no es la primera vez que lo oyes, sobre todo si son instalaciones privadas. Cuando se oyen ciertos apellidos, los Jiménez o los Montoya, la pregunta es si son gitanos. No es extraño recibirla", afirma.
Fuentes judiciales nos dicen que los hechos que denuncian estas familias podrían ser constitutivos de un delito de denegación de servicio, tal como recoge el código penal, si se comprobase que ha existido esa discriminación. Nos dicen también que las familias gitanas no suelen denunciarlo, porque es un momento tan duro, tan delicado, que cuando ocurre quieren que pase rápido. La familia de Abraham, sin embargo, ha decidido ir a los tribunales.

Víctor Olazábal
Subdirector de Hora 25. Antes fue corresponsal en India para diversos medios españoles. Especializado...




