A vivir que son dos díasLas edades de Millás
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Millás se cuela en la Catedral de Sevilla y cuando el guardia de seguridad le pregunta qué hace allí, da la mejor respuesta

El escritor y periodista relata una inesperada situación que vivió en Sevilla mientras paseaba por la ciudad

Juan José Millás habla sobre su experiencia en la Catedral de Sevilla

Madrid

El escritor y periodista Juan José Millás ha estado charlando con Javier del Pino sobre Sevilla en Las edades de Millás. Millás, que estuvo paseando por la ciudad, decidió entrar en la Catedral. Tras rodear el edificio, encontró la puerta que da a la Capilla Real. "Es un espacio muy especial porque es una burbuja dentro de la Catedral, que es donde reposan los restos de Fernando III el Santo", explica Millás.

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El periodista relata que, cuando vio por fin esa puerta abierta, se encontró con un vigilante de seguridad. Millás pensaba que le iba a decir que tenía que pagar, sin embargo, le preguntó "¿Para qué entra usted?" a lo que este respondió: "Para rezar".

"Fue como una contraseña. Me dijo: 'Pase'", añade el escritor, que bromea asegurando que, si hubiera dicho cualquier otra cosa a lo mejor no le hubieran dejado pasar. "Yo me quedé asombrado de que me dejaran entrar en la Catedral de Sevilla para rezar", continúa.

"Igual pensó que era una urgencia, ¿no?", pregunta Del Pino. "Pues igual, porque, antiguamente, Jesucristo echó a los mercaderes de templo, pero es que ahora los templos son mercados", responde Millás, que apunta que "la Catedral de Sevilla, como las grandes catedrales, es un mercado".

El momento pijama o cómo aceptar la fragilidad

"Entendí que rezar es bajar la guardia"

El escritor continúa su anécdota afirmando que, ya que estaba allí, decidió rezar de verdad. "Fue una experiencia fantástica porque entendí qué era rezar y, fíjate tú, que yo vengo de una familia muy católica y practicante y nunca he entendido qué era rezar", confiesa Millás sobre su experiencia.

"Entendí que rezar es bajar la guardia. Es darle a la palabra la dimensión que tiene de misterio. Es un modo también de rendición, que pase lo que quiera. Y estuve rezando media hora", continúa explicando, a lo que Del Pino le pregunta qué rezaba exactamente.

Millás explica que, simplemente, se dejó llevar tanto él como sus pensamientos en aquel lugar tan especial y espiritual, a la vez que se acordaba de sus seres queridos.

"¿Pero no había contenido cristiano?", le pregunta Del Pino. "Sí, pedía por mi familia, me acordaba de Paqui, de ti...", responde. "Entendí el rezo en el sentido más profundo del término, que es aceptar la fragilidad. Aceptar que eres frágil", sentencia el escritor.

Luna González Gala

Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense...