Santiago Niño Becerra: "No creo que la inflación vaya a ser un problema en España"
El economista prevé que la inflación en España no alcance el 3% y advierte de que el verdadero impacto llegará de la tensión por la guerra

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Madrid
El economista Santiago Niño Becerra considera que la inflación en España no será un problema estructural a largo plazo. Según explica, el informe impulsado por el BBVA apunta a que el índice de precios podría situarse en torno al 3% antes de reducirse progresivamente, pero asegura que no superará el 2,7%.
Para el analista, la inflación prolongada ha dejado de ser un fenómeno central en la economía mundial debido al aumento de la productividad. "No creo que la inflación vaya a ser un problema", señala, aunque matiza que el Banco Central Europeo podría seguir subiendo los tipos de interés como medida preventiva.
El contexto internacional, sin embargo, añade incertidumbre. El conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán ha sido interpretado por los mercados como una guerra con profundas implicaciones económicas.
Según explica Niño Becerra, declaraciones recientes del presidente Donald Trump sobre una posible tregua provocaron movimientos especulativos en bolsa. El diario Financial Times informó de que algunos inversores obtuvieron beneficios millonarios minutos antes del anuncio. "Sabemos lo que nos cuentan y además poco. Y la pureza en las transacciones económicas no existe", afirma.
El petróleo, clave en la estabilidad económica
El precio del petróleo se ha convertido en uno de los principales indicadores para medir la evolución económica del conflicto. Durante los primeros días de tensión, algunos analistas plantearon la posibilidad de que el barril alcanzara cifras récord de entre 200 y 250 dólares.
Para Santiago Niño Becerra, ese escenario sería insostenible. "¿A quién le conviene un petróleo a 250 dólares? A nadie, porque eso se traduciría en una gasolina a seis euros y la gente no consumiría", explica. En cambio, considera que un precio cercano a los 90 dólares podría ser asumible, aunque implicaría una reducción del consumo y del número de desplazamientos.
El economista también advierte de que, incluso en caso de alto el fuego inmediato, la recuperación del suministro energético no sería rápida. La destrucción de infraestructuras petroleras ha reducido la oferta global y su reconstrucción requerirá tiempo, lo que podría prolongar la inestabilidad durante meses.
Medidas del Gobierno y críticas al "café para todos"
Ante el impacto del encarecimiento energético, el Gobierno ha aprobado medidas como la reducción del IVA al 10% en gasolina, gasóleo, electricidad y gas, además de ayudas directas al combustible para profesionales y la prohibición de despidos en empresas que reciban apoyo público.
Sin embargo, Santiago Niño Becerra se muestra crítico con este tipo de decisiones generalizadas. Define estas políticas como un ejemplo de "café para todos", una fórmula habitual en España que, según explica, evita conflictos sociales a corto plazo, pero puede resultar poco eficiente.
En su análisis global, el economista también advierte de que el conflicto internacional ha cambiado el funcionamiento tradicional de las relaciones entre países. A su juicio, el mundo se aleja del modelo de cooperación internacional y se acerca a una dinámica más cercana al poder unilateral, con consecuencias económicas que podrían afectar a todos los mercados.
Mientras tanto, los mercados siguen atentos a cualquier señal de tregua o escalada militar. Aunque la inflación no sea "el principal riesgo económico inmediato", según Niño Becerra, "la evolución del petróleo y la estabilidad geopolítica marcarán el ritmo de la economía en los próximos meses".




