Del oro olímpico que convirtió a Carolina Marín en leyenda del deporte español al grito de París que nos dolió a todos
La deportista española sufrió tres lesiones de rodilla (2019, 2021 y 2024 —en plena semifinal de los JJOO—) que impidieron ampliar su ya lustroso palmarés

Momento en el que Carolina Marín se lesionó en la semifinal de los JJOO de París / Michael Reaves

Es la mejor jugadora española de bádminton de todos los tiempos, y es posible, sobre todo en esta modalidad históricamente dominada por asiáticas, que no se vuelva a repetir esta gesta. La onubense Carolina Marín, con una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, tres Mundiales y un subcampeonato y siete títulos europeos, además del Premio Princesa de Asturias, pone fin a una de las carreras más exitosas de nuestro deporte. "Mi camino en el bádminton profesional ha terminado y, por tanto, no participaré en el Europeo de Huelva", ha dicho con un vídeo en redes sociales.
Ese europeo, que se celebrará del 6 al 12 de abril en su tierra, era el gran objetivo de Marín. Pero su cuerpo ha dicho basta. Con 32 años y tres graves lesiones de rodilla a sus espaldas (2019, 2021 y 2024 —en plena semifinal de los JJOO—), ha decidido parar. Todas ellas le impidieron ganar más medallas de las que tiene, sobre todo la última en los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando jugaba por un puesto en la final. Un grupo que nos dolió a todos. Unas lágrimas que también fueron de todos.
"Estos últimos meses han sido bastante duros para mí y una de las principales razones ha sido la rodilla", confesó hace unos meses. Un desgaste emocional que fue palpable en sus publicaciones en redes sociales, lo que llevó a Carolina Marín a abandonarlas por un tiempo. "No estaba bien anímicamente, y creo que ahora se entiende mejor por qué todo ha sido más complicado", aclaró. En ese momento, 5 de febrero, no descartó nada.
Su rodilla derecha cedió por primera vez en el Masters de Indonesia en 2019. Fue una rotura del ligamento cruzado anterior. Años después, le siguió una rotura del ligamento cruzado anterior y los dos meniscos, esta vez de la rodilla izquierda, lo que le impidió ir a los JJOO de Tokio. Carolina Marín se levantó esas dos veces, pero la de París (otra vez en la derecha) fue la más dura, tanto física como anímicamente. "Estoy destrozada. No puedo decir otra cosa", dijo en sus primeras declaraciones.
En El Larguero, Carolina Marín mostró su camino soñado a la retirada: decir adiós en el Europeo que jugaría en su casa. Pero la recuperación no fue la esperada. Como explicó en uno de sus últimos vídeos en redes sociales, este febrero la onubense aceptó intervenirse de nuevo tras convivir con un dolor constante que ya afectaba a su día a día. Ella ya sabía que eso sería la despedida, la cual ha oficializado este jueves. Pero no todo han sido lágrimas de dolor y rabia, ha sido más las de alegría. Su oro en Río está en la mente de todos los españoles. Ese día hizo un hito: Carolina se convirtió en la única deportista no asiática que en lograrlo. Años después, tras todo el camino recorrido en el bádminton, fue consciente de que ese 19 de agosto de 2016 ganó dos medallas de oro. "Para mí, la medalla ha sido el cariño que he recibido de la gente, eso vale más que un oro", confesó en la SER.

Íñigo Renedo
Redactor de deportes en la Cadena SER que también forma parte del programa de música indie 'Fuego y...




