Aday Mara y Folgueiras brillan en la NCAA, pero hay un motivo por el que frenan al resto de españoles: "Está al 55% de sus opciones"
José Ajero repasa la semana del 'March Madness' con un Álvaro Folgueiras decisivo y un Aday Mara que se merendó a uno de los favoritos

Aday Mara y Folgueiras brillan en la NCAA, pero hay un motivo por el que frenan al resto de españoles: "Está al 55% de sus opciones"
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El español Álvaro Folgueiras sigue imparable en el March Madness de la NCAA y sus Iowa Hawkeyes. Ante los todopoderosos Florida Gators, a falta de tres segundos, recibió la bola en la línea de tres y, tras darse cuenta de que tiene un pie por delante, tiene la frialdad y el tempo de meter el pie detrás y enchufarla limpia. Esta canasta dio la victoria a los suyos... pero es que este jueves ante Nebraska volvió a ser decisivo y ya se planta en el Elite 8.
Además de su buen papel en Iowa, el malagueño de 20 años tiene una historia de esas que hacen más épico todo lo que consigue. Perdió a su padre a los 9 años y, desde entonces, su vida ha sido baloncesto. El Palo, un barrio de Málaga con una cultura de basket callejero tremenda, le ha visto crecer. "Es un veterano de mil y una batallas de torneos de streetball, y en ese hueco, en ese entusiasmo por el baloncesto, un baloncesto mucho más diferente al que estamos acostumbrados a consumir, aparece Álvaro Folgueiras. Son historias que no se suelen dar mucho porque no suelen hacer match la realidad con la fantasía, pero esta vez sí", explica José Ajero, periodista de Movistar+, en Play Basket.
No es el único que brilla en uno de los eventos más seguidos del deporte norteamericano —hasta hay personas dispuestas a hacerse vasectomías para tener excusa en el trabajo y poder ver más partidos—, también está Aday Mara, que este viernes juega con sus Michigan Wolverines en Chicago el Sweet 16 contra Alabama. El zaragozano "es otra cosa", confirma Ajero. Se enfrentó a los Saint Louis Billikens de Robbie Avila, uno de los jugadores de culto de la NCAA. Conocido como The College Jokic o Cream Abdul-Jabbar, por llevar unas gafas parecidas a las del mito de la NBA, es uno de los jugadores que más llaman la atención por sus skills. "A los dos minutos de partido, Aday Mara ya se le había merendado", reconoce.
El de los Michigan no está fallando tiros. Tapona, asiste, rebotea y, aunque se encuentre con jugadores como Robbie Avila, que salía muy lejos a tirar y le tocaba estar fuera siempre, muestra un control de partido "espectacular". No ha corrido la misma suerte Mario Saint-Supéry, quien cayó pronto con sus Gonzaga Bulldogs.
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En ese sentido, José Ajero desvela una charla que tuvo recientemente con Álvaro Cárdenas, ahora en propiedad del Valencia Basket, pero que jugó durante un tiempo en Estados Unidos, primero en San Jose State Spartans y después en Boise State Broncos. Sin verbalizarlo, el internacional con España dejó claro que en la NCAA hay muchos entrenadores que tratan de marcar un poco el territorio a los jugadores extranjeros, entre los que se encuentran los españoles. "Lo he visto, por ejemplo, con Dame Sarr en Duke, y sobre todo la he visto con Mario Saint-Supéry que le hemos visto completamente constreñido y abierto para tirar de tres puntos y con poco manejo de pelota. Te queda la sensación de que está al 55% de sus opciones", lamenta.
Aunque lleguen como superestrellas, allí los que mandan son ellos y los freshman (estudiante-atleta de primer año en una universidad estadounidense) y tienen menos posibilidades. "Tienes que estar un poco a lo que te digan los veteranos. Y que a los jugadores españoles o a los que vienen de estrella intentan marcarles un poquito el camino", subraya Ajero. A Álvaro Cárdenas le pasó en los primeros años en San José. "Cuando salió, me decía que empezó a ser creativo otra vez. Volvió a sentirme mejor".


Íñigo Renedo
Redactor de deportes en la Cadena SER que también forma parte del programa de música indie 'Fuego y...




