Bellingham se sincera sobre su calvario con el hombro: "Decidí seguir sin operarme y fue un error"
El centrocampista británico ha contado las dificultades que tuvo durante su lesión en su propia app

Jude Bellingham en Wembley / Bradley Collyer - PA Images

Cuando Jude Bellingham aterrizó en el Real Madrid en 2023, lo hizo envuelto en un aura casi irrepetible. No era solo un fichaje ilusionante: era un talento generacional, un niño prodigio llamado a marcar época. Y no tardó en demostrarlo. Reconvertido en un falso nueve, el inglés asumió galones de goleador y firmó cifras de impacto: 23 goles y 14 asistencias en 42 partidos entre todas las competiciones.
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Pero en medio de esa explosión, todo se torció en una noche de noviembre frente al Rayo Vallecano. Una caída, un gesto extraño, y el hombro dijo basta. Aquella luxación marcó un antes y un después en su temporada.
"En el Dortmund me dijeron que tenía que operarme del hombro"
"Todo empezó el día del partido ante el Rayo. Fue la sensación más dolorosa por la que había pasado hasta el momento", recuerda ahora Bellingham en su propia app (JB5). "Sentí que pasó una eternidad hasta que volvieron a colocármelo… y solo fueron 90 segundos desde que entraron al campo". No era la primera vez que sufría algo así: "Anteriormente yo me lo pude colocar alguna vez cuando se me salía".
El problema venía de lejos. En su etapa en el Borussia Dortmund, ya le habían advertido: "En mi última temporada en el Dortmund, al principio, ya me dijeron que tenía que operarme del hombro, después de una mala caída. Sabía que algo no iba bien, pero era agosto-septiembre y el Mundial era en diciembre, por eso no me operé". La mejoría posterior le hizo aparcar el problema: "Cuando llegué al Madrid no tenía dolor".
"Yo no quería dejar al equipo tirado"
Pero la decisión de retrasar la operación terminó pasándole factura: "Todos me dijeron que me tenía que operar, pero era mi primer año en el Real Madrid y yo no quería dejar al equipo tirado y estar fuera tres meses". Aquella elección condicionó su rendimiento más de lo que parecía: "La lesión del hombro tuvo mucho efecto en el resto de mi cuerpo. No tenía mucho dolor, pero jugar sabiendo que si me caigo se me puede salir otra vez hace que no pudiera estar en el mejor nivel".
Ni siquiera tras el golpe emocional de perder la final de la Eurocopa ante España tomó la decisión: "No quería que fuera mi último sabor de boca durante tres meses, pero ese hubiera sido el mejor momento para operarme. Decidí seguir otro año y no debí hacerlo".
Ahora, con perspectiva, Bellingham reconoce el error… pero también mira hacia adelante: "El año pasado me hizo entender que no podía dar por sentado volver a ganar de nuevo. Ahora estoy mejor físicamente y puedo volver a estar a mi nivel".

Marcos Gómez-Díaz
Periodista deportivo en la Cadena SER, con una pasión inagotable por el fútbol y su capacidad para emocionar....




