De dominar el tenis mundial a plantearse la retirada con 28 años por maternidad: "Si tengo que sacrificar el tiempo con mi hija..."
El "dilema" de la exnúmero 1 del mundo ha hecho saltar las alarmas tras su derrota a las primeras de cambio en Miami

Naomi Osaka, en su único partido del Masters 1.000 de Miami 2026 / Icon Sportswire

La última decepción de Naomi Osaka ha venido con una profunda reflexión que ha dejado en el aire su carrera. La japonesa tocó el cielo en 2019, cuando sus primeros títulos de Grand Slam en EEUU y Australia le abrieron las puertas del número 1 del ránking WTA. Fueron varios años de dominio mundial, peleando en la élite de tú a tú con las más grandes del circuito. El suflé de entonces ha ido rebajándose hasta una situación actual que asoma a Osaka al abismo, hasta el punto de plantearse una retirada temprana después de caer a las primeras de cambio en el Masters 1.000 de Miami.
Más información
Osaka cedió en primera ronda a manos de la australiana Talia Gibson, número 68 de la WTA, y obligó a la nipona a replantearse su carrera. "Siento que estoy en un dilema", ha llegado a verbalizar después de poner fin a su andadura en el torneo. Y es que, a pesar de la expectación que sigue despertando su presencia en estos torneos, su nivel sigue estando lejos del que hace tiempo maravilló en las pistas.
Este bajón lo ha relacionado directamente la propia Osaka con su maternidad. Madre de una pequeña desde 2023, solamente ha podido dedicarle a su hija un título WTA125 desde que nació. Y aunque sigue ostentando el número 15 de la clasificación mundial, su altísima exigencia le ha llevado a poner su carrera entre interrogantes en pos de la crianza de su pequeña. "Me encanta jugar, pero para mí mi hija es muy importante y quiero ser madre. Quiero ser la mejor madre posible, pero a veces siento que sé lo que tengo que hacer para convertirme en una muy buena jugadora y es muy difícil", lamenta, aunque con una premisa clara: "Prefiero ser una gran madre, estar ahí para mi hija".
"Aunque quiero ganar títulos y ser la mejor jugadora posible, si tengo que sacrificar el tiempo que podría pasar con ella, prefiero no hacerlo", ha sentenciado Osaka ante los medios de comunicación.
"No voy a seguir si pierdo en primera ronda"
Es consciente Osaka de que este papel familiar ha influido de lleno en su competitividad, presentándole en un escenario que dista mucho de las cotas altas que venía acostumbrando. "No voy a seguir en el circuito si pierdo en primera ronda", advierte después de su gran traspiés en Miami. Aun así, en los preparativos condicionados por su maternidad son públicos sus deseos de "poder jugar en Madrid, Roma y, por supuesto, en Roland Garros".




