El MacBook Neo puede ser el mejor movimiento de Apple en años: experiencia con el portátil barato tras varios días de uso
El portátil se convierte en la puerta de entrada perfecta a una nueva generación

Así son los nuevos portátiles de Apple. / Apple

Madrid
Hace algo menos de un mes, concretamente el pasado 4 de marzo, Apple presentaba el MacBook Neo en el marco del Mobile World Congress (MWC) de Barcelona. No, no es que Apple acudiera a la feria tecnológica por excelencia ni mucho menos, pues sigue prefiriendo marcar sus propios tiempos y presentar sus dispositivos en sus ya clásicas keynotes, sino que le dio por lanzar una batería de novedades coincidiendo con el evento. Ese mismo lunes presentaba el iPhone 17e, el martes los MacBook Pro y un día más tarde cerraba su semana fantástica con un MacBook Neo que sorprendía a propios y extraños.
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¿Por qué? Porque no era uno de esos productos que estaba en todas las quinielas. Lo del iPhone 17e estaba cantado, lo del MacBook Pro más de lo mismo, pero la llegada de una nueva gama de ordenadores baratos ni estaba ni se le esperaba. Porque no es la estrategia habitual de Apple, menos aún en el campo de la informática, convirtiendo así a este ordenador portátil en la gran estrella de esta serie de lanzamientos. Y ya hemos podido probarlo. A continuación te dejamos nuestra experiencia con el MacBook Neo y te contamos qué nos ha parecido tras varios días de uso:
Diseño tradicional con un buen baño de color
El MacBook Neo está dirigido, principalmente, al campo de los estudiantes. De ahí que la firma estadounidense haya querido volver a sus orígenes y arriesgar un poquito más en la apariencia de sus portátiles. El diseño del Neo es idéntico al de otros modelos como el Air o el Pro a simple vista, cuenta con un chasis de aluminio que destaca por sus bordes y esquinas suavemente redondeadas, por lo que estamos hablando de un portátil muy cómodo y ligero en mano.
Es lo mismo, pero no es lo mismo. ¿Por qué? Porque ahora está disponible en colores que rompen con esa tradición tan sobria de Apple. En nuestro caso hemos podido probar el ordenador color rosa nube, pero entre el resto de opciones nos encontramos con uno de color plata, otro de color cítrico (nuestro favorito) y otro de color índigo. Y ya no es solo el color de la cubierta, sino que, por primera vez en la historia de la compañía, el teclado físico y la propia interfaz gráfica de macOS vienen a juego con el color exterior del portátil. Por lo tanto, estamos hablando de unos ordenadores con mucho más aura que los tradicionales.
Nos gusta su amplia variedad cromática, su grosor de apenas 1,27 centímetros y, sobre todo, que pese 1,23 kilos. Al ser un ordenador portátil dirigido principalmente al campo de los estudiantes, se agradece que sea tan ligero para poder llevártelo a cualquier lado. No es tan fino como el MacBook Air en lo que a grosor se refiere, pero sí que pesan prácticamente lo mismo. Lo que menos nos ha gustado ha sido probablemente que solo cuente con un conector jack de 3.5 mm para los auriculares y con dos puertos USB-C. Y no solo eso, sino que uno sea un USB 3.0 de alta velocidad, que el otro sea un USB 2.0, y que no haya manera de saber cuál es cuál porque no está debidamente señalizado. Para salir de dudas, tendrás que conectar el periférico que sea y esperar a que el sistema operativo te mande una notificación sobre la pantalla. Nos gustaría contar con más puertos, pero Apple siempre lo ha apostado todo al minimalismo.
Una pantalla impropia de un portátil de esta gama
Una de las cosas que más nos ha sorprendido del nuevo MacBook Neo es su pantalla. Tras encender por primera vez el ordenador y configurarlo a nuestro gusto, nos encontramos con un panel Liquid Retina de 13 pulgadas que la verdad es que se ve muy bien. Cuenta con una resolución de 2408 x 1906 píxeles y 500 nits de brillo, una configuración más que suficiente tanto para estudiar en casa como para llevártelo a cualquier lado y trabajar donde sea.
La pantalla es muy nítida, los textos se leen con claridad, y los colores también son muy agradables tanto en entornos luminosos como en la más absoluta oscuridad. Por lo tanto, también es una buena pantalla para ver vídeos de YouTube o incluso para ponerte cualquier serie o película. De hecho, cuenta con dos altavoces laterales con audio espacial y Dolby Atmos, algo sorprendente para un chasis tan delgado, por lo que la experiencia sonora también es positiva.
Es una pantalla buena, pero tampoco tanto como para programas avanzados de edición. Si lo tuyo es la fotografía o necesitas de aplicaciones de edición para tu día a día, te recomendaríamos que fueras un poco más allá y te lanzaras a por un Pro (aunque sabemos que va a ser bastante más caro). Porque, entre tú y yo, este no es un ordenador portátil para realizar tareas extremas. Es un portátil para operaciones más livianas, como te explicamos a continuación.
Un cerebro optimizado para el día a día
El MacBook Neo no es un portátil para jugar a los videojuegos más exigentes del mercado. Tampoco es para realizar tareas complejas en Premiere ni renderizar vídeos pesados en 4K. Como te venimos avanzando desde el comienzo del artículo, es un portátil para el día a día. De ahí que el ordenador venga integrado con un procesador A18 Pro, el mismo cerebro que el de un iPhone 16 Pro Max. Puede resultar algo chocante de primeras, pero Apple ha conseguido optimizar el procesador de sus teléfonos móviles para mover macOS de escritorio.
Pero esto no quiere decir que el portátil sea una castaña a nivel de rendimiento. De hecho, hemos probado a abrir 50 aplicaciones al mismo tiempo y lo ha soportado. Puedes abrir decenas de pestañas en Safari, por ejemplo, WhatsApp Web en segundo plano y escuchar tus canciones favoritas en Spotify. Vamos, que cumple con las tareas diarias de cualquier usuario medio. Nos hemos acostumbrado a memorias RAM gigantescas, pero con estos 8 GB es más que suficiente si vas a utilizar el ordenador para lo justo y necesario.
Una de las cosas que también nos ha gustado es que sea capaz de procesar tareas de Apple Intelligence directamente en el propio dispositivo, por lo que los datos no acabarán en los servidores de una nube cualquiera y podremos salvaguardar un poco nuestra privacidad. Sí que es cierto que el apartado de inteligencia artificial de Apple todavía nos parece que está un poco verde, pero para realizar resúmenes con aplicaciones como Craft la verdad es que funciona genial. Ideal para estudiantes que no quieran leerse un tocho de 200 páginas y que busquen algo más ligerito para poder usarlo en el examen. La herramienta que nos ha gustado ha sido Creator Studio, con la que podemos editar fotografías e incluso restaurar algunas que estén deterioradas por culpa del paso del tiempo o de que somos unos manazas y las hemos sacado desenfocadas.
Batería: sin adaptador de corriente
Una de las cosas que menos nos ha gustado del MacBook Neo es que venga sin adaptador de corriente. Aunque no es algo exclusivo de este modelo por ser el más barato de Apple porque, si te compras un MacBook Pro, te va a pasar lo mismo. Desde hace ya varios años, la compañía no incluye el adaptador para cumplir con las nuevas políticas y normativas de la Unión Europea. Por lo tanto, te viene con un cable USB-C, pero sin el cargador. ¿Qué podemos hacer para cargar el dispositivo?
Tienes dos opciones. Por un lado, utilizar cualquier adaptador USB-C estándar que tenga Power Delivery (PD) de al menos 20 W o comprarte uno oficial en la tienda de Apple. Es decir, que si tienes el cargador rápido de tu iPhone o de tu iPad por casa, te vale más que de sobra. Eso sí, por mucho cacharro que le enchufes, va a cargar a un máximo de 35 vatios, por lo que tampoco te esperes una carga ultrarrápida. ¿Y qué hay sobre la autonomía? La carga no es para echar cohetes, pero la eficiencia energética del MacBook Neo sí que nos parece bastante buena.
Aquí es donde tenemos que romper una lanza a favor del procesador A18 Pro. Puede que no sea la panacea a nivel de rendimiento, pero nos ayuda a mejorar la eficiencia energética y que el portátil aguante una jornada entera sin tener que pasar por el enchufe. Por lo tanto, podrás sentarte lejos del enchufe en clase, que tampoco lo vas a necesitar durante la jornada. Cuando llegues a casa, lo cargas y ya lo volverás a tener listo para el día siguiente.
El mejor movimiento de Apple en años
Por lo tanto, el MacBook no es el portátil más potente de Apple de los últimos años, pero tampoco pretende serlo. Tiene mucho margen de mejora en numerosos flancos, pero es precisamente para lo que es. Un ordenador dirigido al campo de la educación y para el día a día. Y es por eso que el MacBook Neo nos parece uno de los mejores movimientos de Apple en años. El hecho de que llegue al mercado a partir de 699 euros (599 euros con el descuento de estudiante) supone abrir la puerta a toda una generación al universo de Apple.
El MacBook Air puede ser caro, el MacBook Pro ya ni te cuento, pero este Neo puede ser la puerta de entrada para que las nuevas generaciones se enamoren del sistema operativo de Apple y, a partir de ahí, sigan ligados a la compañía de la manzana mordida, ya sea con este Neo o con versiones superiores como puede ser un Air o el MacBook Pro. Es un ordenador muy agradable a nivel estético, que cumple a la perfección para tareas cotidianas y que sabemos que no te va a dejar tirado.
Pero si buscas potencia bruta, será mejor que busques otras opciones en el mercado. Este no es un ordenador pensado para jugar al Fortnite, tampoco para renderizar vídeos pesados en 4K o desarrollar software complejo. Es un ordenador pensado para estudiantes que necesitan de un buen navegador, las aplicaciones de Office 365 de toda la vida y editores de texto. También para quienes usan Canva o quienes quieren disfrutar de una buena peli en su ordenador. En definitiva, el MacBook Neo puede no ser perfecto, pero tampoco es lo que busca. Es un portátil muy útil para el día a día que sirve como puerta de entrada para meterse de lleno en el universo de Apple.

David Justo
(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en tecnología que aborda la vida digital desde otro punto...




