Héctor Bellerín, en 'El Larguero': "Echo de menos más posicionamiento, valentía y personalidad en mis compañeros deportistas"
El jugador del Real Betis expresa su rechazo a Arabia y argumenta por qué sí jugaría la Supercopa allí

Héctor Bellerín, en 'El Larguero': "Echo de menos más posicionamiento, valentía y personalidad en mis compañeros deportistas"
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Héctor Bellerín es uno de los jugadores más diferentes —en el mejor sentido de la palabra— del panorama futbolístico actual. Lo es porque se posiciona y alza la voz en todo tipo de temas sociales cuando lo más sencillo es no hacerlo. El jugador del Real Betis ha luchado para erradicar la homofobia, el racismo o el machismo en los campos de fútbol aprovechando su posición en la élite como futbolista profesional. Su lista interminable de inquietudes y gustos más allá del verde lo ha convertido en un auténtico icono, y es por ello que siempre se hace interesante poder escuchar a Bellerín en una charla como la que ha concedido a la Cadena SER.
El lateral derecho ha repasado todos los temas de actualidad en 'El Larguero' con Manu Carreño. Se trata de la primera entrevista de Bellerín en este programa y estas son las principales reflexiones de la entrevista al jugador del Real Betis en la Cadena SER.
La entrevista a Héctor Bellerín
¿Cómo pasas el parón de selecciones? "La verdad es que aprovecho el parón para descansar mentalmente, aunque no físicamente porque al míster le gusta vernos correr. No nos quejamos con Pellegrini, estamos entrenando con mucho balón. La época primaveral en Sevilla también se disfruta".
¿Se echa de menos ir a la Selección? "Uno agradece respiro, pero la selección se echa de menos porque es el premio más grande como futbolista. Al final, te acostumbras a lo bueno y a lo malo".
La proliferación del talento joven. "Pienso mucho en los chavales que acaban de terminar la ESO y son estrellas mundiales, referentes, ejemplos para nuevas generaciones... Qué alegría en lo futbolístico para que nuestro país esté gozando de todo este talento".
Eres ejemplo de talento joven. "Llegué al Arsenal con Jon Toral porque él era como el proyecto de La Masía y yo venía escondido. Él tuvo bastantes lesiones en una época en la que pierdes mucho progreso. Se ha podido ganar la vida con el fútbol, pero me ayudó a no sentir la presión. Al final pude llegar al primer equipo y con 18 años estaba ya a las órdenes de Wenger. Fue un alto cargo de responsabilidades a esas edades y con 31 te das cuenta de que no ha ido nada mal".
¿Eres de desenchufar o ves mucho fútbol? "Desenchufo un poco en general. Disfruto mucho del análisis del fútbol, no de entrenador o como de disfrute, pero no veo mucho fútbol. A mí me gusta mucho jugar al fútbol desde dentro. Sigo el fútbol desde un punto de vista más emocional. Ver a mi Pablo Fornals o a mi Borja Iglesias en la selección me gusta mucho".
¿Cómo está siendo la temporada del Betis? "Es un privilegio estar a estas alturas de la temporada dependiendo de ti mismo y a día de hoy estamos en plaza Champions y en cuartos de Europa League. Algo que firmaríamos a principio de temporada cualquiera de nosotros. Pudimos reconectar con la afición en el partido de vuelta de octavos contra el Panathinaikos; eso fue esencial. Volvimos a tener la sensación de estar cerca de una nueva final y creo que de dónde viene el club demuestra un trabajazo del equipo".
¿Te queda mucho en el Betis? "Tengo muchísimas inquietudes, pero me quedaré hasta que el Betis me quiera. Sevilla es mi casa y el Real Betis es mi hogar. Quiero conseguir objetivos aquí y no pienso yo en otro lugar que no sea eso. Tengo estabilidad profesional y personal. Poder tener esta sensación de arraigo me genera bienestar".
¿Si tienes una oferta de un equipo de Arabia Saudí? "¿Arabia Saudí? En Sevilla hay buenas pachanguitas... creo que hay unos motivos muy específicos por los que se hacen esos movimientos. No estoy en esa posición y no me representa. Hay otras experiencias distintas que me harían más ilusión, como el fútbol sudamericano, por ejemplo. Todos sabemos el dinero que mueve el fútbol y pocas veces hay detrás de los fichajes motivos emocionales, creo que es muy evidente. Hay que respetar las decisiones de cada uno, pero ahora me mueve algo muy distinto. Me gusta crear una red emocional y espiritual de personas".
Si el Betis tiene que ir a jugar la Supercopa de Arabia, ¿qué harías? "He estado en esa situación. A ver, Manu, no soy yo el que manda y, para mí, el tomar decisiones que a mí me gustaría tomar, no me permitiría estar en la élite. Para poder estar en la élite, alzar la voz y expresarme como lo hago, representar voces que igual no tienen ese espacio, tengo que pasar por ahí. Hay que tomar decisiones por un motivo bastante mayor para eso. Cuando uno es joven siente que puede cambiar el mundo. Creo que los futbolistas no lo hacemos lo suficiente y no siento que sea mi deber, pero creo que debo estar ahí para eso. Dejar de estar en esos lugares haría que se me escuchase menos".
¿Te ves como un portavoz atípico de temas sociales? "Sin duda, debería haber más y entiendo los motivos por los que no los hay. Al futbolista se le pide ser un altavoz a edades muy tempranas. No puedes pedir a un chaval de 18 tener claras sus ideas políticas, pero sí que podría haber mucha más formación por parte de los clubes, más acercamiento al día a día de las calles... Más allá de estar de un lado o del otro, echo de menos un poco de posicionamiento, personalidad y valentía por parte, no solo de compañeros en el fútbol, sino del resto de deportistas, atletas, etc."
¿Por qué no hay más posicionamiento? "Solo decimos lo evidente. Me pidieron hacer un documental sobre la homofobia en el fútbol y les dije que fuesen club por club preguntando a quién le gustaría participar y hablar sobre ello. Así se puede resumir tu documental. No lo hice por ese motivo. Al final se me pide que sea abanderado de una causa que no es mía. No represento, no formo parte de ese colectivo, aunque tenga muchísima gente en mi entorno y conviva con ellos. Siento que no es una responsabilidad que sea mía. Creo que es más potente demostrar cómo los demás no alzan la voz y por qué no lo hacen".
¿Por qué la homosexualidad sigue siendo tabú en el fútbol? "En el fútbol se nos moldea de una forma específica y es una industria heteropatriarcal donde no hay apenas mujeres trabajando de manera igualitaria; estamos todos encerrados en esa burbuja..."
La amistad con Borja Iglesias. "Borja Iglesias y yo fuimos dos personas que nos encontramos en un vestuario y que rápidamente supimos que éramos de la misma especie de alguna forma. Nos tenemos mucho cariño y Aitor forma parte de este grupo. Esto es algo que se contagia y creo que en el Betis se ha extendido hasta un nivel cultural incluso".
El racismo en el fútbol. "Hemos permitido que los estadios sean un lugar donde hacer lo que no puedes hacer en ningún otro lado. Son espacios seguros para la violencia oral. Se hacen un tipo de cosas que no se hacen en la calle. En otros deportes eso no pasa y hemos normalizado algo que me parece bárbaro. No se puede tener esa experiencia sin que ese abuso y esa violencia sigan formando parte de ello".
Lo que ha cambiado en tu concepción del fútbol tras tu llegada a Sevilla. "Con el Betis me di cuenta de que había mucho más agradecimiento al conseguir la gloria con lo que está más cercano al corazón, que por el hecho de tener éxito y acumular trofeos. Mi carrera y mi objetivo a partir de la Copa era otro porque el significado cambió para mí".
Una película que recomiendas. "'Ciudad sin sueño' me pareció increíble. La disfruté muchísimo. A nivel de mensaje, a nivel estético, me parece una película muy bella".
Un concierto al que irías. "Me apetece ir a ver a Rosalía e ir a ver a un grupo de amigos que se llama Vera Fauna, que son lo más".
Un libro que recomendarías. "Me acabo de leer Plomo de José Luis Sastre. Me he empezado un libro que se llama 'Tocan a muerto' de Laura Vivar, que va sobre el papel de las mujeres en la Transición".

Ricky Dias
Ourense, 1997. Licenciado en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Llegó a la redacción...




