"No va a estafar al hijo de un trabajador": el día que el padre de Loquillo se presentó en el colegio privado con un gancho de estibador
El músico ha contado como los actos de su padre lo convirtieron en su "héroe"

La importancia del padre de Loquillo en la vida del cantante
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Madrid
José María Sanz Beltrán, cuyo nombre artístico es Loquillo, es una figura sobradamente conocida en la sociedad española, principalmente porque es una de las personalidades más influyentes del rock en España y que ha pasado a la historia con canciones populares como Cadillac solitario o Rock and Roll Star, pero cuya infancia no es tan conocida como su carrera profesional.
En Por el principio, con Ángeles Oliva y Toña Medina, Loquillo ha hablado de la figura de su padre, quien quiso que su hijo saliera del barrio obrero de El Clot, considerado un lugar difícil en aquella época, aunque eso supusiera un gran sacrificio para la familia.
El esfuerzo de la familia de Loquillo para darle oportunidades
El padre de Loquillo no podía pagar otro colegio con su sueldo de estibador; tuvo que hacer muchas horas extras para que el músico pudiera estudiar en otro lugar y complementar ese dinero con parte del salario de su tía. Todo para que el catalán tuviera la oportunidad de vivir una vida más fácil que la de su padre.
"Mi padre me quería sacar del barrio porque intuía que yo iba para algo más y no quería que viviera la vida que él vivió. Eso me lo dijo varias veces y se empeñó en hacer horas extraordinarias", relataba Loquillo, algo que decía que también hizo su tía con el objetivo de llevarlo a un colegio en el centro de Barcelona.
Loquillo explicaba que "abandonó el barrio, dejó a sus amigos", y de repente se encontró con una vida totalmente distinta. "Cogía el metro todas las mañanas, veía el germen político que estaba ocurriendo y las pequeñas huelgas estudiantiles".
Un colegio muy distinto a lo que Loquillo conocía
El colegio al que empezó a acudir Loquillo estaba pensado para la clase media barcelonesa y la adaptación del músico no fue para nada fácil, y además —explicaba el catalán— se suspendía "al alumnado durante el mes de verano para que siguieran pagando".
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Loquillo, el niño que aprendió a hablar en voz baja
Loquillo ha contado que él "era un excelente alumno" y que a final de curso le "suspendieron dos asignaturas. Volví llorando a casa porque no podía fallarle a mi familia, que había hecho ese esfuerzo tan bestia", recordaba el músico, que ha contado cómo reaccionó su padre a esta injusticia.
La lección de valores del padre de Loquillo a su hijo
"Estaba en los últimos días de clase y se abre la puerta y aparece un tío con un mono azul y un gancho de estiba en el hombro. Era mi padre; entró, me cogió de la mano, me sacó y me preguntó dónde estaba el despacho del director. Entró y le dijo: 'Usted no estafa al hijo de un trabajador'", relataba Loquillo.
El padre del músico se dirigió directamente al director del centro y le comunicó que sabía "perfectamente que suspendía a los niños para seguir cobrando", una práctica que no hacía con todos, únicamente "con los que tenían menos poder adquisitivo", contaba Loquillo.
"No voy a decir lo que hizo, pero yo salí con un permiso aprobado", admitía Loquillo, que después contó que su padre le preguntó: "¿Cuál es el mejor colegio de aquí?", lo apuntó y cambió su vida. "Aquel día me sentí el niño más feliz del mundo porque, si ya tenía muy arriba a mi padre, se convirtió en mi héroe porque me defendió, en unos tiempos muy duros en los que la gente era muy dura", explicaba Loquillo, quien reconoce que su padre tuvo "un peso moral determinante y le enseñó el orgullo barrial".




