Dificultar a los migrantes en situación irregular el acceso a la sanidad perjudica a todos: "No es ideología, es biología"
Jaime Pérez, presidente de la Asociación Española de Vacunología, alerta del peligro de la medida que Vox quiere imponer en las comunidades autónomas, donde puede gobernar con el PP, para frenar a los migrantes irregulares el acceso a la sanidad

Cómo repercute el bloqueo sanitario a los inmigrantes que proponen PP y Vox en la salud de toda la población
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Madrid
El Partido Popular y Vox están negociando en comunidades autónomas, como Extremadura, para gobernar juntos. En su reunión del miércoles en Mérida para llegar a un Gobierno extremeño de coalición, el partido de Santiago Abascal puso sobre la mesa una de sus condiciones: "Prioridad de los españoles en sanidad".
Un requisito para llegar a un acuerdo que el PP está dispuesto a aceptar, porque no están a favor del real decreto del Gobierno, que vuelve a instaurar la sanidad universal pública y gratuita para los extranjeros en situación irregular. Es decir, la formación de Alberto Núñez Feijóo quiere volver al modelo que atiende a los migrantes indocumentados exclusivamente a través de las urgencias, sin tener la posibilidad de acceder a un médico de familia o a cualquier especialista.
Aunque las comunidades autónomas tengan las competencias transferidas de sanidad, siempre tienen que cumplir la ley estatal. Sin embargo, estos posibles gobiernos autonómicos de coalición PP-Vox , alentados por la formación de ultraderecha, quieren dificultar el acceso a la sanidad para las personas migrantes. Por cuestiones médicas, esto no solo sería perjudicial para las personas en situación irregular, sino para toda la población.
Se trata de salud pública y de un término que recordamos de la pandemia: la inmunidad de grupo. Aquí entra la necesidad de tener acceso a las vacunas son trabas burocráticas. Jaime Pérez, presidente de la Asociación Española de Vacunología, explica que esto "no es ideología, es biología". La "clave" para el profesional sanitario es que "todos estamos en peligro" si alguien queda excluido del sistema.
"Hasta la persona que no quiera tener ninguna solidaridad con un vecino, esté en el estado legal que esté en el país, tiene que saber que, para su propio bien, lo mejor que puede pasar es que ese migrante esté correctamente vacunado frente a cualquier enfermedad infecciosa", sentencia Pérez.
Tampoco se debe hay que caer en la estigmatización de las personas migrantes, vengan de dónde vengan. Luis Gimeno, médico de Atención Primaria y profesor en la Universidad de Zaragoza también aclara que "hay que atenderles, porque es bueno para el colectivo", pero no existe "un binomio inmigrantes-enfermedades infecciosas, porque en la práctica son muy poco frecuentes" como en el resto de la población.
Esto en cuanto a las enfermedades transmisibles por el hecho de ser humanos, pero que los migrantes no tengan acceso tampoco a un profesional de la salud mental, también nos perjudica a todos. Timanfaya Hernández, psicóloga y decana en el Colegio de Psicología de Madrid, detalla que, si llegamos a este punto se provocaría "una desigualdad estructural" y eso no solo afecta a nivel individual, "si no también al bienestar y a la cohesión social."
Además, un 30% menos de migrantes, España perdería 64.000 médicos perjudicando al sistema de salud, según la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia.




