Brókers de la guerra: cómo unos pocos se forran gracias a los vaivenes de Trump
Public Citizen denuncia que miembros de la administración Trump usan información privilegiada para sus apuestas millonarias en plataformas como Polymarket
Polymarket, las apuestas con la guerra
La incertidumbre que provoca la guerra y las declaraciones desordenadas e imprevisibles que va dejando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han provocado peligrosos vaivenes en los mercados, pero también han servido de campo para que unos pocos, con información privilegiada, se hagan millonarios jugando con la economía.
Es lo que ocurrió entre la tarde del pasado domingo y el lunes, coincidiendo con uno de los momentos de mayor tensión en la Guerra de Oriente Medio. Algunos inversores aprovecharon para forrarse en el intervalo de pocas horas que pasaron entre dos mensajes concretos en redes de Donald Trump. Uno primero en el que el presidente amenazaba con arrasar las centrales eléctricas de Irán si el régimen de los ayatolás no reabría totalmente el estrecho de Ormuz en 48 horas. Una amenaza de escalada en la guerra a la que Irán respondió prometiendo ataques contra infraestructuras civiles en toda la región y que puso muy nerviosos a los mercados.
Es el momento en el que entraron en acción los ‘buitres’. El mercado de futuros del petróleo registró un pico de operaciones muy poco habitual para el momento que era. Según el Financial Times, 6.200 contratos cambiaron de manos en apenas unos segundos. Y solo 15 minutos después, cuando saltaba la noticia de que Trump había anunciado avances en sus negociaciones con Irán, los precios del crudo se hundieron casi un 15%. Lo que ocurrió en ese cuarto de hora es que un puñado de inversores que quizá ya lo sabía, se pudo embolsar 580 millones de dólares por apostar precisamente que los precios iban a bajar. Vendieron caro lo que solo unos minutos después pasaría a ser mucho más barato.
Algo parecido ocurría también en el mercado de futuros de Wall Street, de la Bolsa en Estados Unidos. La actividad financiera se disparó también a la misma hora. Allí se apostaba justo a lo contrario, una subida de las acciones ese día, que finalmente sucedió porque al calor del mensaje de Trump, el Standand & Poor’s registró su mejor sesión desde que arrancó el conflicto en Irán.
No es la primera vez que pasa esto y la bolsa no es la única plataforma en la que se apuesta sobre acontecimientos políticos con información privilegiada. Polymarket ya es conocida por estos brókers de la guerra como una de las webs donde, al estilo de las apuestas deportivas, uno puede ganar un buen premio con las próximas campañas militares de Donald Trump. Eso es lo que ha detectado la organización norteamericana Public Citizen, el grupo que ha solicitado formalmente al Congreso de Estados Unidos que investigue si altos cargos de la administración de Trump han participado en estas apuestas con información privilegiada.
Public Citizen tiene evidencia de al menos tres ejemplos del uso de información privilegiada, según explica el responsable de los asuntos gubernamentales en esa organización, Craig Holman: “En la invasión de Venezuela, justo antes de que capturaran a Maduro, hubo una persona que apostó 30.000 dólares a que ocurriría eso y ganó 436.000 dólares. Con el ataque estadounidense e israelí a Irán y la muerte de Jamenei, se hicieron seis apuestas pocas horas antes del ataque que hizo que esos apostantes ganaran un millón doscientos mil dólares. Una persona en particular apostó mucho por la muerte de Jamenei y ganó 553.000 dólares. Y, más recientemente, con los precios del petróleo y los futuros”.
Según la organización, incluso el gobierno israelí está investigando a parte de su propio personal militar para ver si ha habido tráfico de información privilegiada. “Aquí, la administración Trump, simplemente ha ignorado el tema y las quejas que se han presentado”, asegura Holman. Pero uno de los problemas es que este es un fenómeno relativamente nuevo y no hay una regulación asentada al respecto. “Se supone que la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos está regulando esos mercados de apuestas. Pero esa comisión está formada por una sola persona, su presidente Michael Selig que, antes de asumir ese cargo, era abogado representante de la criptoindustria, la misma a la que se supone que regula ahora”, denuncia. Además, el hijo del presidente, Donald Trump junior, también asesora a las webs Kalshi y Polymarket en algunos de estos mercados de predicción, lo que explica su estrategia es desregular toda esa industria.
En los mercados de futuro niegan que se estén realizando apuestas y, según Public Citizen, la Comisión de Comercio secunda esa versión. Los estados tienen autoridad para regular los juegos de azar, por eso muchos de ellos están denunciando ante los tribunales que se trata de “juegos de azar con otro nombre”. Holman cuenta que hay dos iniciativas legislativas diferentes presentadas en el Congreso para prohibir cualquier tipo de apuesta en estos mercados de predicción o al menos regular quién puede realizarlas.