El equipo de la misión Artemis II explica cómo se coordinarán en el futuro regreso del ser humano a la Luna
La NASA enviará un vuelo tripulado con cuatro astronautas cerca de la Luna por primera vez en más de 50 años

El cohete Artemis II del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) de la NASA, el 25 de febrero de 2026, en Florida (EEUU) / Anadolu

Madrid
La misión Artemis II —el primer vuelo tripulado que la NASA enviará alrededor de la Luna en más de medio siglo— avanza en su preparación con un equipo que sus propios integrantes describen como el mejor posible. Los cuatro astronautas han explicado cómo se coordinan para afrontar un viaje decisivo en el regreso de la humanidad a la Luna.
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Reid Wiseman, astronauta de la NASA y comandante de la misión, ha subrayado el buen entendimiento del grupo formado por Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, este último de la Agencia Espacial Canadiense. "Viajo con Victor, Christina y Jeremy, es el mejor equipo que puedes reunir de la NASA y la Agencia Espacial Canadiense", ha asegurado.
Según explicaba, la responsabilidad estará repartida entre los cuatro, aunque el liderazgo recae en él. "Hay momentos en los que yo tengo la responsabilidad y momentos en los que la tienen otros, pero al final toda nave necesita un capitán y estoy listo para tomarla", afirmaba.
La misión será clave para futuras operaciones sobre la superficie de la Luna
Wiseman ha destacado que la compenetración entre los miembros del equipo será esencial durante la misión: "Puedo simplemente mirar a mis compañeros, sé cómo son sus expresiones faciales, ellos saben cómo son las mías, sabemos cuándo estamos tensos, sabemos cuándo debe tomarse una decisión rápida".
Aun así, ha insistido en que la regla principal será evitar actuar por impulsos. "Cuando volamos no queremos hacer algo demasiado rápido en este vehículo. Tenemos que tomarnos nuestro tiempo para procesarlo todo. Tenemos una gran confianza en nosotros y es así como vamos a lograrlo", aseguraba.
Victor Glover, piloto de la misión, recuerda que, aunque Artemis II no aterrizará en la Luna, sí marcará el inicio de procesos clave para futuras operaciones sobre su superficie. "Una de las futuras cosas que van a hacer las misiones Artemis es trabajar sobre la superficie lunar [...] y, aunque esta misión no se dirige a la superficie, vamos a comenzar algunos de los procesos que ayudarán a tener éxito física, emocional y mentalmente de cara a estar preparados para el trabajo sobre la superficie", explicaba el piloto.
Para Christina Koch, ingeniera de vuelo, la misión aspira a algo más amplio que el logro técnico: "Nuestra esperanza es que esta misión sea el comienzo de una era en la que todo el mundo, toda persona en la Tierra, pueda mirar la Luna y pensar en ella como un destino".
El equipo de la NASA incide en la importancia cultural de este proyecto
El canadiense Jeremy Hansen, especialista de misión, explica que estos meses han estado marcados por un aprendizaje minucioso sobre la geología lunar. "Ayer pasamos algo de tiempo con la líder de nuestro equipo de geología repasando el plan y viendo algunos de los detalles que vamos a estar examinando. La hemos estado observando desde un microscopio la mayor parte del tiempo, aunque a veces me gusta verla desde la distancia y pensar 'dios mío, está muy lejos'".
Hansen destaca también la dimensión cultural del proyecto: "En lo que nos enfocamos muchas veces como equipo es en las perspectivas que otras personas tienen de la Luna, cómo ven la Luna diferentes culturas o cómo nosotros, como humanos, compartimos la misma Luna".
Artemis II, cuyo lanzamiento está previsto para los próximos años, será el primer vuelo tripulado del programa Artemis y establecerá las bases para el regreso de la humanidad a la superficie lunar.




