Internacional

El Supremo de EEUU cree que prohibir las terapias de conversión LGTBI atenta contra la libertad de expresión

La polémica decisión del Alto Tribunal ha salido adelante por 8 votos a 1 para respaldar el recurso que buscaba tumbar una ley de Colorado en la que se prohibía a los psicoterapeutas utilizar la terapia de conversión

Tribunal Supremo de Estados Unidos. / Anadolu Agency

Madrid

El Tribunal Supremo estadounidense ha respaldado un recurso de una terapeuta cristiana, Kaley Chiles, que buscaba tumbar una ley del estado de Colorado en la que se prohibía a los a los profesionales de la salud mental utilizar la terapia de conversión. La norma prohibía este tipo de prácticas aplicadas a tratar de cambiar la orientación sexual o la identidad de género de menores LGBT. Los magistrados del Alto Tribunal han emitido un fallo con 8 votos a 1 en el que revocan la decisión de un tribunal inferior.

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La decisión del tribunal tiene implicaciones para más de 20 estados que cuentan con leyes similares que prohíben la llamada terapia de conversión, que los críticos consideran ineficaz y potencialmente peligrosa para los jóvenes. En su decisión, el tribunal afirmó que la ley, aplicada a la terapia de conversación, interfiere "de manera inadmisible" con la libertad de expresión.

"Colorado puede considerar su política esencial para la salud y seguridad pública, pero la Primera Enmienda sirve como escudo contra cualquier esfuerzo por imponer la ortodoxia en el pensamiento o la expresión en este país", escribió el juez Neil M. Gorsuch en nombre propio y de otros siete jueces de todo el espectro ideológico.

Solo la jueza Ketanji Brown Jackson disintió, leyendo un extenso resumen de su oposición desde el estrado. La jueza Jackson advirtió sobre las implicaciones para la atención médica que, según ella, podrían ser "catastróficas" si los estados no pueden regular ciertos aspectos sobre profesionales titulados.

"Esta decisión podría hacer que las terapias únicamente del habla y otros tratamientos médicos que involucren el habla de los profesionales sean prácticamente imposible de regular ", escribió, criticando a sus ocho colegas por haber tomado "esta decisión trascendental sin abordar adecuadamente las posibles implicaciones desastrosas y a largo plazo".

La ley de Colorado, adoptada en 2019, prohíbe "cualquier práctica o trato" que intente cambiar las "expresiones de género de un menor o eliminar o reducir la atracción o sentimientos sexuales o románticos hacia personas del mismo sexo".

Las autoridades estatales nunca han aplicado la medida, que incluye multas de hasta 5.000 dólares por cada infracción y posible suspensión o revocación de la licencia médica. La ley incluye una excepción religiosa para quienes "ejercen el ministerio religioso".

Kaley Chiles, una cristiana evangélica, demandó al Estado por la ley en 2022, alegando que le impedía trabajar con jóvenes pacientes que desean vivir una vida "coherente con su fe". En sus documentos judiciales, la señora Chiles dijo que no buscaba "curar" a los clientes de atracciones entre personas del mismo sexo ni "cambiar" su orientación sexual, sino ayudar a los pacientes con sus propios objetivos declarados, que a veces incluyen "buscar reducir o eliminar las atracciones sexuales no deseadas".

Esta decisión supone un claro apoyo a la postura de la Administración Trump, ya que el presidente estadounidense se mostró a favor de la impugnación presentada por Chiles. La ley de Colorado fue promulgada en 2019 por el gobernador demócrata Jared Polis, el primer hombre abiertamente gay en ser elegido gobernador de un estado en el país.

Victoria García

En la SER, desde hace casi tres décadas, con...