Otro incidente más en un estadio español: el árbitro para el Racing-Sporting por insultos a Borja Jiménez
Es el tercer entrenador en Segunda División que alza la voz contra los insultos proferidos por la grada

El árbitro detiene el partido

El Real Racing Club de Santander-Real Sporting de Gijón se ha parado durante unos minutos después de que Borja Jiménez, entrenador visitante, denunciase al colegiado del encuentro insultos por parte de la grada de El Sardinero. El colegiado detuvo el partido unos minutos tras hablar con el cuarto árbitro y con un agente de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado antes de escuchar el anuncio por megafonía pidiendo que cesasen este tipo de comportamientos. Una vez escuchada la advertencia, se reanudó el encuentro y se pudo disputar con total normalidad.
Borja Jiménez denunció los insultos recibidos por la grada y es el último ejemplo de una actitud que han adoptado varios entrenadores de la Segunda División, plantándose ante el mal comportamiento por parte de los aficionados visitantes. Es el tercero que esta temporada alza la voz contra la violencia verbal que reciben los técnicos de la Segunda División después de las palabras durante la temporada de técnicos de la talla de Pacheta o de Antonio Hidalgo.
Las denuncias de Pacheta e Hidalgo
El entrenador del Granada denunció en el estadio del Molinón los insultos recibidos por la afición del Sporting. En la rueda de prensa posterior al partido que su equipo perdió en Gijón por uno a cero, se sentó ante los medios de comunicación y no se mordió la lengua contra aquellos que se dedicaron a faltarle el respeto durante el partido. "Estoy cansado, muy cansado. Veo que se protege a todo el mundo, pero quiero que me protejan a mí también. No me gusta que al final de un partido me digan "hijo de puta", "me cago en tu puta madre", "vete a la mierda", "jódete", "me cago en tus muertos"... Muy feo", declaró José Rojo delante de toda la prensa allí presente.
Su papel reivindicativo fue seguido de cerca por su homónimo en el Deportivo de La Coruña, Antonio Hidalgo. El entrenador denunció esta práctica por parte de la afición del Andorra en el estadio de En Camp. En unas palabras muy similares a las de Pacheta, señaló el hartazgo que le generaba recibir este tipo de violencia verbal por parte de la afición visitante cuando solamente se dedica a hacer su trabajo. Hidalgo ya avisaba de que cada vez que se reprodujesen este tipo de comportamientos, se debería parar el partido: "En el mundo del fútbol se puede decir cualquier cosa a todo el mundo, pero no podemos tener a gente detrás del banquillo insultando constantemente. Si paramos los partidos por otras cosas, habrá momentos en que hay que levantar la voz y alguien tendrá que decir algo. No vale todo absolutamente. Sé que pasa en todos los estadios, pero ¿por qué el entrenador tiene que pasar la necesidad de los noventa minutos escuchando cosas de tu familia? No lo entiendo y se me escapa".
La RFEF salió en defensa esa misma jornada de ambos entrenadores después de escuchar sus denuncias. Ahora, a falta de comprobar el acta del partido, ya se ha dado ese paso que anticipaba el entrenador del Dépor y, por primera vez, se ha parado un partido por insultos a un entrenador, como Borja Jiménez.




