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Sociedad

Violentas con nosotras mismas

Muchos mensajes de odio que reciben las mujeres por su peso los emiten otras mujeres

Najat El Hachmi: "Violentas con nosotras mismas"

Muchos mensajes de odio que reciben las mujeres por su peso los emiten otras mujeres. No es extraño si tenemos en cuenta que la vigilancia estética y el castigo subsiguiente cuando se transgrede alguna de sus sagradas normas lo ejercemos nosotras mismas sobre nuestras congéneres. No sé si es porque ya nos hemos sometido a ellas y nos despierta rechazo el hecho de ver que otras no lo hacen, que comen lo que les apetece y disfrutan de la vida con más o menos kilos.

A pesar del body positive y la toma de consciencia feminista que señala e impugna el orden de la delgadez extrema, en esta cultura (occidental) se sigue admirando más los comportamientos anoréxicos, a quienes son capaces de controlar sus apetitos, que a los que siguen el impulso de su deseo. Aunque luego se dé la hipócrita actitud de culpar a las afectadas de su propia enfermedad, en muchos casos detonada por presión ambiental.

La prueba es que una mujer comiendo en público, en las redes o en televisión, comiendo algo inapropiado por engordante, se percibe como algo repugnante, sucio y asqueroso. Resulta provocador. Y eso que los atracones al atardecer, cuando se siente la punzada del agotamiento, la soledad y la tristeza y se engulle para acallar la angustia, están a la orden del día. Qué raro me parece que hayamos luchado para escapar a las normas religiosas que convertían lo bueno de la vida en pecado y hayamos adoptado esta nueva religión que convierte en malignos algunos alimentos. Y el placer que dan, claro.

Najat el Hachmi

Najat el Hachmi (Nador, Marruecos, 2 de julio...