El precio de las torrijas da un respiro este Viernes Santo: la bajada del azúcar y el aceite compensa la subida de los huevos
El desplome del 14% en el aceite y la bajada del azúcar compensan el encarecimiento de los huevos, aunque la crisis en Irán amenaza esta estabilidad

El precio de las torrijas se mantiene estable, la subida de algunos ingredientes compensa la bajada de otros
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Madrid
Las torrijas son un buen indicador del precio de los básicos de la cesta de la compra y este año dan un respiro. Aunque los huevos se han disparado de precio el último año, el abaratamiento del aceite en un 14% y la estabilidad del pan permiten que este postre dulce no sufra grandes variaciones, aunque el conflicto en Irán amenaza con disparar los precios.
Si repasamos la receta, el pan apenas se ha movido de precio este año, bajando un 0,4% según el INE. Por otro lado, para los 500 gramos de azúcar necesarios, la bajada es más importante, ya que se ha abaratado casi un 5% en el último año, con el kilo rondando el euro en el supermercado.
Para freír las torrijas es fundamental el aceite, que ha bajado de precio un 14% en los últimos 12 meses tras haber caído más de un 30% el año pasado. Aunque veníamos de una subida fuerte tras la crisis de Ucrania, las perspectivas de cosecha han mejorado y sigue más barato que hace un año. Sin embargo, la leche se ha encarecido un 3% respecto a la Semana Santa pasada y el precio de los huevos se ha disparado un 30% por la caída de la oferta y la gripe aviar.
Los precios de la cesta de la compra llevan tiempo más o menos estables
Los alimentos han subido estos meses de forma moderada, entre un 2,5% y un 3% en línea con la inflación, pero el conflicto en Oriente Próximo amenaza con descarrilar esta estabilidad.
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El dato de marzo ya recoge ese impacto con una subida del 4% en la alimentación y, si revisamos lo sucedido durante la crisis de Ucrania, podemos hacernos una idea del riesgo: los alimentos llegaron a dispararse hasta un 16% a mediados de 2023 tras meses de escalada por la guerra.
Algunos sectores ya advierten de subidas
El impacto del shock energético y económico ya se está notando, empezando por las cosechas. La subida de los precios de los fertilizantes por el cierre de Ormuz, por el que pasan entre un 20% y un 30% de esos químicos, ya provoca que se usen menos, lo que se traducirá en menos producción y mayores precios en los cereales.
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A esto se suma la energía, que ha repuntado un 7% en marzo por el conflicto según datos del INE, una subida "pegajosa" que contagia a todo el supermercado. Finalmente, el encarecimiento del transporte marítimo también impactará en productos que llegan de Oriente Próximo, como el pistacho o los dátiles, si el conflicto se alarga.

Pablo Anzola
Redactor en la Sección de Economía de la SER. Actualmente, escribo sobre vivienda, economía internacional,...




