La gran purga de Hegseth
En poco más de un año el Secretario de Guerra de Estados Unidos ha forzado el cese de altos cargos del Ejército en todas sus ramas para dejar fuera cualquier opinión contraria a los planes de Trump y a su ideología ultraconservadora

¿Qué hay detrás de la gran purga de Pete Hegseth? El precio por no mostrar lealtad a Trump
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En menos de un año y medio Pete Hegseth ha realizado una purga sin precedentes, nunca vista en tan poco tiempo en el Ejército de Estados Unidos. Disentir de la estrategia belicista de Donald Trump sale caro, incluso en plena guerra como ha demostrado la dimisión forzada del Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra en medio de la ofensiva contra Irán.
Randy George es el último de una lista cuyo militar de más alto rango purgado es Charles Q. Brown, Jefe del Estado Mayor Conjunto entre 2023 y 2025. A pesar de ser designado por Trump en su primer mandato, ha sido fulminado en el segundo por su defensa de la diversidad sexual en el Ejército. Antes de ponerse al frente del Pentágono, Hegseth había expresado en un podcast que cualquier militar "asociado a cualquier mierda de política woke, a favor de la diversidad, la igualdad o la inclusión" debería ser retirado de su cargo. Brown estaba en pleno viaje oficial cuando se anunció su cese.
A esta política se suma también que Trump y Hegseth han tenido más en cuenta la lealtad política y personal que la carrera militar para el nombramiento de los sucesores de los purgados. Ejemplo de ello es la elección de Dan Caine para sustituir a Brown. Caine, a quien ahora vemos cada semana actualizando el escenario de guerra de Irán, nunca había servido como general de cuatro estrellas o como almirante antes de su elección, realizada además cuando ya estaba retirado.
Purga por tierra, mar, aire... y hasta en el ciberespacio
La almirante al mando de la Armada estadounidense, Lisa Franchetti, también ha sido despedida sin más explicaciones. Hegseth ha declarado abiertamente que no le gustaría que "mi hijo combatiera hombro con hombro con una mujer que no pueda sostener las mismas armas que un hombre". También en ese cuerpo, el almirante Alvin Holsey se retiró después de cuestionar la legalidad de los ataques contra lanchas de supuestos narcotraficantes en el Caribe.
El encargado de la guerra cibernética, Timothy Haugh, fue relevado también porque Trump había percibido "deslealtad" en sus acciones, según entrecomilló The New York Times. El número dos del ejército, James Mingus, fue obligado a retirarse un año antes de lo previsto, y el número dos de la Fuerza Aérea, Jim Slife, también tuvo que dejar su puesto.
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El caso de Mingus fue especialmente llamativo, ya que Trump nombró repentinamente para relevarle a Christopher LaNeve, que era el principal asistente militar de Hegseth hasta ese momento. Un ascenso notable para quien hace dos años era un general de dos estrellas en un ránking que llega hasta las cinco.
Más de una docena de altos cargos han sido destituidos u obligados a dimitir antes de lo previsto desde que Hegseth tiene vía libre para purgar el ejército estadounidense.
Antonio Martín
Redactor de la sección de Internacional. Se incorporó a la Cadena SER en 2005 y desde entonces ha formado...




