El Larguero
Fútbol

"Para vosotros es importante el Ramadán y para mí la Madrugá": el as de Manolo Jiménez con un jeque para no faltar a la Semana Santa

El entrenador matiza la "leyenda urbana" que se extendió por sus 'escapadas' en mitad de temporada para no faltar a las celebraciones entre el Jueves y el Viernes Santo

Manolo Jiménez protesta desde el área técnica durante un partido / Wagner Meier

Una de las figuras más devotas que ha pasado por el fútbol español ha reservado unos minutos en El Larguero para hacer extensiva su particular manera de vivir la Semana Santa de Sevilla. Manolo Jiménez dejó su sello en las últimas décadas incluso en un Sevilla FC tocado por el don del oportunismo en la Copa de la UEFA, antes de abrirse camino de forma internacional. Sin embargo, ha sido capaz de organizar su carrera en el extranjero para no faltar a ninguna Madrugá y en la de este 2026, la primera en 45 años en la que no ha ejercido como costalero, ha explicado en la Cadena SER alguna de sus negociaciones más difíciles para poder 'escaparse' en mitad de temporada.

El técnico no duda en exponer los "muchos sentimientos" que le mueven durante las fechas marcadas por la Semana Santa. Es por ello que ha hecho todo lo posible, incluso durante su trayectoria profesional, para no perderse la cita del Jueves al Viernes Santo, aunque Jiménez sale al quite para matizar los rumores que rodearon siempre sus salidas. "Es una leyenda urbana que por contrato me pudiese escapar para vivir la Semana Santa", confiesa, aunque sí reconoce haber hecho "todo lo posible" para acudir.

Este impulso lo ha mantenido incluso estando a miles de kilómetros de Sevilla, en otras culturas en las que explicar su devoción no ha sido sencillo. Ello le ha llevado a entablar negociaciones atípicas con las directivas de sus equipos, sobre todo la que le llevó hasta la liga de Emiratos Árabes Unidos. La anécdota del permiso solicitado a un jeque no tiene desperdicio.

"Lo más complicado fue explicarle a un jeque de Emiratos", apunta, antes de ahondar en cómo tuvo que sacarse un as de la manga para encontrar una mano tendida. "Teníamos un partido de Champions y explicarle que yo cuando acabase el partido, teniendo un partido el domingo después, me iba del jueves al viernes... Le explicaba lo importante que era para mí esa noche y que eso me cargaba las pilas", cuenta en El Larguero, aunque admite que su jefe "decía que no lo entendía".

"Pero llegó un momento en que le dije 'con todos mis respetos, para vosotros es muy importante el Ramadán y para mí es importantísima la Madrugá'. Le hizo tanta gracia que me dijo que me sacase el billete y que ningún problema, y que si tenía problemas él me ponía un billete", se sincera entre risas al recordarlo, apostillando incluso: "Tenía que haber dicho que no tenía billete, pero fui honrado".

Daniel Plaza

Periodismo y deporte desde 1994. Graduado por...