La periodista Ana Morales zanja el debate sobre si hay que cambiarse de ropa al llegar a casa: "Afecta a nuestro comportamiento"
Ana Morales ha explicado en 'Hoy por Hoy' por qué es importante tener este hábito

La periodista Ana Morales zanja el debate sobre si hay que cambiarse de ropa al legar a casa: "Afecta a nuestro comportamiento"
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Después de pasar todo el día fuera, hay quien entra en casa y se sienta directamente en el sofá o se pone a hacer tareas domésticas con la misma ropa que llevaba puesta. Por el contrario, muchas otras personas lo primero que hacen al llegar es cambiarse, ponerse algo más cómodo y entonces descansar o ponerse en marcha con las obligaciones del hogar.
En el último programa de Hoy por Hoy, Àngels Barceló abrió el debate sobre si realmente hay que cambiarse de ropa al llegar a casa. La periodista y directora de Belleza de Vogue España, Ana Morales, no dejó lugar a dudas. "Hay que cambiarse. Por un lado está la comodidad y, por otro, la pura higiene", explicó.
Cómo afecta psicológicamente cambiarse de ropa
Morales detalló que la ropa que usamos en la calle va acumulando micropartículas como polvo o ácaros. Aunque no son peligrosas, considera que "no conviene que entren en una superficie en la que te tumbas", como la cama o el sofá.
Otro factor importante, según la periodista, es el psicológico. "Cuando haces ese gesto de cambiarte de ropa al llegar a casa, estás mandando a tu cerebro una señal de calma", añadió. Para Morales, cambiarse nada más entrar "es como marcar una frontera entre el mundo exterior y tu casa". Explicó que este fenómeno está estudiado a nivel psicológico y se conoce como "cognición vestida", que analiza cómo la ropa influye en nuestro comportamiento.
Lo más habitual al llegar a casa suele ser ponerse el pijama, pero Morales advierte de que es mejor reservarlo solo para dormir. "Cuando te lo pones, le estás diciendo a tu cerebro que ya es hora de dormir", señaló.
La periodista distingue además dos tipos de personas: quienes eligen con intención y cariño su ropa de estar por casa, y quienes reutilizan prendas que han llevado durante años y a las que tienen especial apego.




