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Sociedad

Por qué cientos de miles de rumanos han decidido dejar España y volver a su país

España e Italia se convirtieron en destinos ideales para la población rumana migrante tras el régimen de Ceaucescu, pero se ha dado un retorno significativo a Rumanía en los últimos años

El retorno de la migración rumana

Según un estudio del INE, la población rumana en España ha experimentado un descenso de más del 30% entre 2012, con casi 900.000 personas en España eran de origen rumano, y 2022, donde el número se ha visto reducido a 620.000 personas. La comunidad rumana es una de las más importantes en el país, la tercera en número después de Marruecos, Colombia y Venezuela y primera en cuanto a países europeos. Pues, los rumanos en España constituyen el 3% de población total de Rumanía.

Alexandra Cazac, periodista de la Cadena SER de origen rumano, lo ha explicado en A vivir: "Es cambio silencioso pero significativo que habla no solo de cambios económicos, sino también personales, de familias, de raíces y de la idea de regresar a casa".

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El testimonio de tres migrantes rumanos que han regresado a su país nos ayuda a comprender algunos de los motivos que los llevan de vuelta a casa. Nicolae, Marina y Florin son las voces de quienes vivieron este viaje en primera persona. Nicolae asegura que en Rumanía no se podía "ni sobrevivir" como consecuencia de los bajos sueldos. Cuando llegó a España, trabajaba en León "cortando madera hasta 11 horas diarias". "Nadie quería trabajos duros, pero tienes que hacer el trabajo que no quiere nadie", ha recordado. El idioma lo aprendió gracias a un hombre mayor de su primer trabajo: "En la hora del almuerzo nos enseñaba cómo se decían las palabras".

Marina ha contado que "al principio trabajaba sin papeles por 400€". Una vez arreglados consiguió el sueldo mínimo, pero aun así "tiempo libre no había porque los fines de semana que libraba busqué trabajar como extra en las bodas". Florin vino a España por una beca en el Centro de Experimentación de Obras Públicas en Madrid. El idioma lo aprendió "poco a poco gracias a una chica argentina", pero ha expuesto que su principal problema fue la vivienda: "Vivíamos como seis o siete inmigrantes por cada piso".

Consiguieron mejores oportunidades laborales al obtener los papeles; sin embargo, tras una década trabajando y viviendo en España han decidido regresar a Rumanía. A Nicolae la empresa le ofreció un contrato en su país gracias al idioma. "Había mucha gente que no sabía hablar, venían muchos españoles a Rumanía", ha asegurado. Marina se alegra mucho por volver: "Si no tomaba esa decisión, no sé si hubiese podido ser madre", aunque invita a que otros migren como lo hizo ella porque "para hacerte un futuro mejor necesitas algo más". Florin, por su parte, prioriza la facilidad de acceso a una vivienda: "En Rumanía todos somos propietarios. Ya estoy cumpliendo todos los sueños que tenía". Todos ellos coinciden en que el aliciente principal es volver a tener cerca a su familia y les motiva realizar un trabajo similar por el mismo sueldo desde casa, desde su país de origen.

España e Italia, un destino ideal

El inicio del régimen del dictador comunista de Nicolae Ceaucescu de 1989 supuso un éxodo para la población rumana que buscó mejoras en otros países. En Rumanía creció el nivel de vida, pero los sueldos se mantuvieron bajos. Raúl Lardiés, profesor de Geografía e investigador del proyecto MORES, ha explicado en A vivir que Italia y España se convierten en destinos ideales debido a que sus primeras lenguas son también romances. Así, les resultan más sencillas de aprender.

En Italia hay más migrantes rumanos que en España y el retorno de la migración se ha dado en menor medida en el país vecino. Lardiés considera que puede deberse a que "la situación de Italia, la macroeconomía, no está igual que en España y es un factor que todavía agarra a muchos rumanos para que no retornen".

No todos piensan regresar

Ciprian Baltoiu, periodista y excorresponsal en España, habla de la mezcla de culturas y la forma en que se ha incluido la población rumana en la ciudadanía española. En este tiempo han tenido hijos, formado familias y ya tienen su vida hecha en España, por tanto, recuerda que no todos piensan en volver a Rumanía. Este viaje de ida y vuelta representa a muchas familias, pero no a todas. Raúl, Alexandra y Ciprian lo tienen claro: ellos se quedan en España.