Alcaraz da por perdido el número uno pese a debutar con victoria en Montecarlo: "Defiendo muchos puntos y será difícil defender todos"
El año pasado, el murciano ganó Roland Garros, Roma y Montecarlo, además de ser finalista en Barcelona

Carlos Alcaraz, en su debut en el Masters 1.000 de Montecarlo de 2026 / Mateo Villalba

Carlos Alcaraz inició la temporada de tierra con autoridad y comenzó la defensa del título de Montecarlo que logró hace un año con un contundente triunfo ante el argentino Sebastián Báez por 6-1 y 6-3, en una hora y diez minutos. Alcaraz acepta el desafío de Jannik Sinner; ambos asumen que el punto de partida de esta etapa de arcilla es un mano a mano por el número uno del mundo. El murciano, que ya sumó su sexta victoria seguida en el Principado y la decimotercera consecutiva sobre polvo de ladrillo, respondió al estupendo arranque del transalpino, que todo lo que gane le supone puntos en su cuenta.
Sinner, que previamente ganó con facilidad a Ugo Humbert 6-3 y 6-0, no disputó nada hasta el Masters 1000 de Roma por la sanción de dopaje. Lo que acumule ahora, en estas semanas, será de más. Todo lo contrario que Alcaraz, que defiende los títulos de Montecarlo, la final de Barcelona, el éxito en Roma y en Roland Garros. Solo se perdió Madrid. Pero si Sinner tuvo un arranque autoritario en Montecarlo, también lo tuvo Alcaraz, que ganó por 6-1 y 6-3. Sinner tardó 65 minutos en atravesar la segunda ronda. El murciano, 70. El pulso está en lo alto.
Carlos Alcaraz ganó por cuarta vez a Báez en otros tantos enfrentamientos para citarse en el tercer tramo con el ganador del duelo entre el también argentino Juan Martín Etcheverry y el que se imponga en el partido entre el francés Terence Atmane y el estadounidense Ethan Quinn. No tuvo casi contratiempos ante Báez, verdugo en primera ronda del veterano Stanislas Wawrinka, y sumar su sexta victoria seguida en Montecarlo y catorce del tirón en arcilla.
Da por perdido el número uno
"Estoy muy contento, hace casi un año desde el último partido en tierra y ya la echaba de menos. Tenía ganas de ensuciarme los calcetines", bromeó el español en la pista, tras ganar a Báez. "Creo que he jugado un gran partido. Me he preparado muy bien. Estoy muy contento y veremos a dónde lleva la semana", añadió Alcaraz, que dijo que antes o después, lo normal "es perder el número uno".
"Para ser honesto, voy a perder el número uno del mundo. No sé si será en este torneo o en los siguientes. Defiendo muchos puntos y será difícil defender todos. Además, si los defiendo, Sinner va a ganar puntos porque no tiene que defender ninguno. Trataré de jugar lo mejor que puedo y veremos qué pasa. El número uno del mundo no está en mi mente ahora mismo", dijo Alcaraz, que este año se convirtió en el jugador más joven en ganar los cuatro Grand Slam al vencer en el Abierto de Australia.
El ganador de siete grandes, que el pasado año se apuntó un registro de veintidós victorias y solo una derrota en este tipo de superficie, fue a toda prisa a por su primera victoria en pista de tierra. No dio opción al argentino en el primer parcial y en el segundo, con 4-1, perdió por primera vez su saque. Sin embargo, compensó pronto la situación y evitó que Báez equilibrara el choque, que cerró en poco más de una hora.
Alcaraz inició su semana 67 como número uno del mundo. Sinner, que llegó a Montecarlo tras vencer en los Masters 1000 de Indian Wells y Miami, se lo arrebatará si gana el torneo.




