"Te hacen creer que si no adelgazas es porque no quieres": la extrema delgadez vuelve a imponerse como el canon de belleza
El auge de fármacos como Ozempic, la presión de las redes sociales y un giro conservador en la industria de la moda reactivan un ideal corporal que conlleva riesgos para la salud mental

"Te hacen creer que si no adelgazas es porque no quieres": la extrema delgadez vuelve a imponerse como el canon de belleza
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Madrid
Hace unos días, la directora de cine Chloé Wallace abrió un melón en sus redes sociales: denunció el retorno de la extrema delgadez como ideal de belleza. Después de años de esfuerzo para demostrar que hay vida más allá de la talla 34, la moda vuelve a ensalzar los cuerpos muy delgados.
Una situación que, a juicio de Wallace, se evidencia en cada alfombra roja, en cada evento o en muchos de los posts que las celebrities publican en sus redes sociales... "Ahí están, más delgadas que la semana pasada... como si hubiera una competición que nadie nombra, pero a la que todas están jugando", escribía la directora.
Antes, en los 90, la manera de conseguir ese peso, ese aspecto, era no comer. Contar calorías. Restringirlas. Ahora, todo es más rápido gracias a fármacos como Ozempic que, para Wallace, vienen disfrazados de salud, de bienestar y de autocuidado.
El último informe de Vogue Business retrata que los porcentajes de diversidad en las principales pasarelas del mundo están disminuyendo. En 2025, la representación plus size fue del 0,3 por ciento, mientras que la mid size se situó en el 2 por ciento. De 198 desfiles analizados en las semanas de la moda, solo 12 marcas incluyeron modelos de tallas grandes (cinco en Nueva York, cinco en Londres y dos en París).
"Es espeluznante lo que está pasando. Lo llevo viendo en los desfiles un par de años y ahora que ya se ha estandarizado el pinchazo del Ozempic... parece que estás en un planeta distinto", ha asegurado Leticia García, redactora jefa de moda de SModa en El País. De hecho, la actriz Anne Hathaway se plantó ante los productores de El Diablo Viste de Prada 2 para que no se incluyeran en la película a modelos extremadamente delgadas después de acudir al desfile de Dolce & Gabbana en la semana de la moda de Milán.
La delgadez, una cuestión económica
Para la periodista Luz Sánchez-Mellado, la delgadez ya no es cuestión de moda y estética, es también un factor económico. "Si estás gorda, si tienes un michelín, es porque quieres, porque puedes comprar el fármaco en la farmacia y adelgazar", ha señalado.
"La moda ya no necesita excusas", ha dicho García, al recordar a la tendencia "heroin chic" de los 90, que hacía referencia a la imagen completamente insalubre en las modelos. . "Siempre ha apoyado el canon único y la delgadez. Lo que ha pasado estos años es un espejismo", ha insistido.
La experta ha resaltado que el problema está al abrir redes como TikTok, que no solo visten la delgadez como algo saludable, sino que "venden" que el cuerpo es como una especie de empresa: "Una empresa en la que tienes que ir a más, ser más perfecta, ser más eficaz. Hay niños que se levantan a las 5 de la mañana para hacer deporte, que se compran gadgets que te van a hacer envejecer menos, que comen unas comidas rarísimas porque se supone que es lo que te va a hacer más longevo. Y todo es como una idea de producir, de eficacia, de perfección".
"Es un giro conservador que premia lo único"
Tanto Sánchez-Mellado como García han coincidido en que esta vuelta a la extrema delgadez forma parte de un giro conservador que vuelve a premiar lo único.
"Cuando pienso en el Ozempic, en estas rutinas de levantarse a las 5 de la mañana, ir a Pilates Reformer que cuesta 200 euros la hora... Es una cuestión de clase. Y parece que si no te puedes pagar ahora mismo el pinchazo y no puedes tener una 36 mañana cuando te despiertes, es porque eres pobre, ¿no?", ha reflexionado la redactora jefa de moda de SModa.
La delgadez se convierte así en símbolo de estatus y de poder. Eso es lo que nos están vendiendo, ha asegurado García. "No llegas a fin de mes, pero necesitas 300 euros para tener una 36, comprar superalimentos, beberte té matcha a 6 euros y llevar unas mallas que transpiran de deporte de 100 euros. Si no lo haces, es que eres un despojo", ha relatado.
¿Qué pasa cuando esto se vuelca en el algoritmo y lo ve una niña de 15 años? ¿Cuándo todo lo que recibe son casos de extrema delgadez? Lo que dicen los expertos es que es un factor de riesgo que puede desarrollar trastornos de la conducta alimentaria y problemas con la percepción corporal.
Es muy difícil tener una buena relación con el cuerpo y con la alimentación si lo que se recibe constantemente son mensajes que dicen que lo que comemos está mal, que no hacemos suficiente deporte o que llevamos una talla demasiado grande. Porque claro, si la extrema delgadez vuelve a estar de moda, las tallas se reducen. Y vuelta a empezar.




