"Enseñar a pensar": la filosofía educativa que Julio Anguita llevó de vuelta a las aulas
'El Faro' ha recuperado la faceta menos conocida del político y su forma de entender la enseñanza

Jose R. Platon

Madrid
Volver a ejercer una profesión tras dejarla aparcada 20 años no es tarea fácil, especialmente si, durante esas dos décadas, ha sido la política la que ha llenado ese hueco. Eso ocurrió con Julio Anguita. Tras su larga etapa como político, decidió volver a las aulas e impartir clase en el Instituto de Enseñanza Secundaria Blas Infante, en Córdoba. José Antonio Naz fue director del centro en ese tiempo, y ha querido charlar con Mara Torres en El Faro Alumno y Alumna sobre esa faceta.
Aunque fue un hecho sorprendente, lo cierto es que la vuelta de Julio Anguita a las aulas fue una decisión completamente premeditada, pues el político ya había declarado en más de una ocasión que volvería a ser profesor. Los primeros días de esa vuelta fueron muy especiales, tal como ha comentado Naz: "Había mucho revuelo mediático por cómo sería la vuelta, especialmente a través de la prensa. Volvió con mucha preocupación, pero como era tan perfeccionista, quiso venir un mes antes sin sueldo para volver a adaptarse a cómo estaba la enseñanza en ese momento"
Aunque en muchos aspectos parecía como si no hubiese parado de enseñar durante 20 años, a Julio Anguita se le atravesó la parte burocrática. Descubrió que procesos como las evaluaciones se habían complicado debido a los trámites burocráticos, y eso le sorprendió. "¿Cómo habéis podido hacer tantos papeles en estos años?", llegó a decir.
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"Enseñar a pensar": la filosofía educativa que Julio Anguita llevó de vuelta a las aulas
Laura María Hermán fue alumna suya durante esta etapa. Ella tenía 12 o 13 años. Ha valorado enormemente haber tenido a una figura como Julio Anguita como profesor: "Entraba y había un silencio de respeto mutuo entre alumnos y profesor. Yo recuerdo quedarnos embobados escuchando lo que lo que nos contaba, y te metías completamente en lo que narraba". Además, los dos invitados han coincidido en la gran puntualidad que tenía.
¿Dejaba ver su ideología cuando impartía clase? Hermán ha respondido: "En la clase, se notaba su sentido de la justicia, no que fuera de un partido o de otro. Hablaba de la democracia, de lo que eso suponía. Él no pretendía convencerte de nada. Él contaba la cosa y quería que te dieras cuenta tú".
El director recuerda que, cuando Julio Anguita dejó la política y volvió a la docencia, lo hizo con una profunda vocación renovadora. Estaba muy comprometido con una idea de enseñanza centrada en formar pensamiento, no en transmitir contenidos de manera mecánica. Hablaba de "enseñar a pensar críticamente", algo contrario al modelo educativo de la época, centrado en enseñar a cubrir las necesidades sociales y económicas del momento. Anguita defendía que la escuela debía formar personas con criterio propio, capaces de cuestionar su entorno y transformarlo. Esa convicción, ha comentado con cierto orgullo, impregnaba cada una de sus clases.
Director y alumna también han coincidido en la preocupación de Anguita por la situación personal de sus alumnos. Se interesaba por los problemas económicos de las familias y prestaba atención a cualquier dificultad que los chicos y chicas pudieran tener. "Estuve tres semanas con una pierna escayolada y venía a recogerme la mochila a la puerta del instituto", ha contado con nostalgia Hermán.

Pedro Pérez Perea
Periodista con vocación internacional tras la producción, las redes sociales y el contenido digital...




