El Chojin relata su experiencia con el racismo: "Me han perseguido para acuchillarme"
El rapero relata identificaciones policiales desde los 13 años y advierte de que el mayor obstáculo para combatir la discriminación es que muchos ciudadanos siguen negando su existencia

La Ventana | El Chojin y su experiencia con el racismo
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Madrid
El racismo sigue siendo, según denuncia el rapero El Chojin en La Ventana, un problema estructural en España que se manifiesta en situaciones cotidianas difíciles de explicar y aún más difíciles de denunciar. Tras los recientes cánticos racistas escuchados en el RCDE Stadium durante un partido entre la Selección Española de Fútbol y la Selección de Egipto, hechos que llevaron a la FIFA a abrir un procedimiento disciplinario, el artista ha vuelto a alzar la voz para advertir de que estos episodios no son casos aislados, sino reflejo de un problema mucho más profundo.
"El problema es que no sabemos reconocer el racismo"
Para El Chojin, el principal obstáculo para combatir la discriminación racial es la falta de consenso social sobre lo que realmente constituye racismo.
"El problema fundamental es que no estamos de acuerdo en qué es el racismo, y a partir de ahí es muy difícil luchar contra él", explica. Según sostiene, muchas personas aceptan que el racismo existe, pero rechazan reconocerlo cuando se materializa en hechos concretos.
El artista alerta de que la confusión entre conceptos como racismo, prejuicios raciales o xenofobia contribuye a diluir responsabilidades y a impedir que se adopten soluciones eficaces. "Hay mucha gente que defiende que situaciones evidentes no son racistas, y así el problema nunca se ataja", lamenta.
Su reflexión coincide con iniciativas institucionales como la campaña impulsada por el Ministerio de Igualdad bajo el lema El racismo se acaba cuando actuamos, que busca visibilizar prejuicios y fomentar una respuesta activa frente a la discriminación.
De la infancia a la edad adulta: una experiencia repetida
El Chojin asegura que ha vivido episodios de racismo desde muy joven, algunos aparentemente pequeños y otros muy impactantes.
Recuerda con claridad la primera vez que fue identificado por la policía, cuando tenía solo 13 años y acababa de llegar a Madrid con sus amigos. "Bajé del autobús y dos policías me pidieron la documentación. A mis compañeros blancos no se la pidieron", relata.
Aquella experiencia, explica, fue difícil de entender para un niño que no sabía qué estaba ocurriendo. Con el tiempo, ha entendido el impacto traumático que situaciones así pueden generar. "Cuesta mucho explicar lo que pasa en la cabeza de un niño cuando lo paran sin motivo".
Lejos de ser un hecho aislado, el artista afirma que estos episodios han continuado a lo largo de su vida. Hace apenas unas semanas, volvió a ser identificado en un tren que cubría el trayecto entre Barcelona y la Estación de Atocha.
"Te dicen que es aleatorio, pero cuando te ocurre muchas veces entiendes que no lo es", afirma. Para él, el mayor problema no es solo el control policial, sino la negación. "Lo peor es que no reconocen que eso tenga que ver con racismo".
El peso social del señalamiento
El artista subraya que estas experiencias no afectan únicamente a quien las vive, sino también a su entorno. En otra ocasión, recuerda haber sido identificado delante de los vecinos de su madre. "La gente empieza a preguntarse qué habrás hecho, aunque no hayas hecho nada", explica.
Esta situación, sostiene, genera una sensación constante de desconfianza y distancia con la comunidad. "Te separan de sentirte parte de ella porque constantemente te están señalando", afirma.
Para El Chojin, reconocer la existencia del racismo en la vida cotidiana es un paso imprescindible para avanzar como sociedad. Sin ese reconocimiento advierte de que cualquier intento de combatirlo será insuficiente. "Si no aceptamos que el racismo existe en nuestro día a día, nunca vamos a poder cambiarlo", concluye.





