El cine español hace historia en Cannes con tres películas en concurso: Sorogoyen, Almodóvar y los Javis compiten por la Palma de Oro
Por primera vez tres directores españoles compiten en el Festival de Cannes con títulos tan diferentes como 'El ser querido', 'Amarga Navidad' y 'La bola negra' junto a las mejores películas de todo el mundo

La expectación por conocer las películas que integrarán la sección oficial de Cannes se ha convertido en todo un acontecimiento. La prensa especializada americana se ha subido al carro de rumores, especulaciones y listas de posibles favoritas, lo que indica que Cannes es un factor clave para los Oscar y para Hollywood. Lo que ha sido toda una sorpresa es la hazaña histórica lograda por el cine español que cuenta, por primera vez, con tres películas compitiendo por la Palma de Oro: Amarga navidad, de Pedro Almodóvar, El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen y La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi.
Después del año pasado, del éxito de Sirat que comenzó precisamente en Cannes, y de la presencia de Carla Simón y Oliver Laxe en competición, este año se dobla la apuesta mostrando que nuestro cine de autor tiene potencia y gusta fuera. En el caso de Pedro Almodóvar estamos ante un regreso a un certamen donde era invitado habitual, vuelve después de ese León de Oro en Venecia con La habitación de al lado y lo hace con una película ya estrenada en España y validada por la taquilla y la prensa de nuestro país. Paseará por la Croissette de la mano de Bárbara Lennie, Aitana Sánchez Gijón, Leonardo Sbaraglia, Patrick Criado, Milena Smit y Victoria Luengo.
"Hoy es un día de celebración para el cine español porque tres películas españolas han sido seleccionadas por el Festival de Cannes para competir, lo cual es absolutamente insólito. Yo creo que es la primera vez que ocurre. Son tres películas, además muy distintas, de tres generaciones de directores. Rodrigo Sorogoyen, Los Javis y yo, que también proponemos tres películas muy distintas. Yo creo que es un momento de enhorabuena para el cine español, que demuestra también el buen estado del cine actual español porque, bueno, venir a Cannes es venir al primer festival de cine de autor en un momento en que realmente el cine de autor necesita visibilidad. Cannes es el gran festival que celebra el cine de autor. Así que debemos congratularnos todos de que en mayo estaremos tres películas compitiendo para esa Palma de Oro que, aunque no llegue, ya el hecho de estar seleccionados es muy importante", ha dicho el cineasta manchego minutos después
Precisamente, una de sus actrices, Victoria Luengo, es la protagonista, junto a Javier Bardem de El ser querido, la película con la que Rodrigo Sorogoyen da un salto y entra en competición. Ya había estado en Cannes Premiere donde presentó As Bestas, película que le dio un César, el equivalente al Goya en Francia. "Cualquier cineasta sueña con ir a Cannes. Yo siempre lo soñé antes que los Oscars, es muy bonito como cinéfilo, ahora hay que ir a celebrar y ser felices", apuntaba Sorogoyen aún minutos después del anuncio, aunque confesaba conocía desde hace semanas que la película estaría en sección oficial. "Esta selección es importante porque demuestra la calidad y el interés por el cine español, constata que estamos en un momento brutal", añadía.

Quizá la gran sorpresa de los tres, que sí estaban en las quinielas de la prensa especializada, sea la de La bola negra, segunda película de Javier Calvo y Javier Ambrossi, que nunca antes habían estado en Cannes y que lo hacen después de que La Mesías haya sido un pequeño fenómeno tras su estreno en el canal Arte francés. En el filme cuentan la historia de Federico García Lorca en tres épocas distintas y su asesinato por parte de los fascistas. Penélope Cruz, Glenn Close y Guitarricadelafuente son los reclamos para la alfombra roja previa a la proyección. "Ha sido un viaje emocionante. Nos llamaron ayer a mediodía, nos tiramos llorando todo el día. Te van metiendo pájaros, que si había posibilidades, que si gustaba muchísmo, pero no te lo acabas de creer. Hemos hecho una película muy potente, pero también sufríamos por las expectativas de la gente. No esperábamos estar en sección oficial en un año con títulos tan potentes y con directores que son nuestros padres cinematográficos", confesaban emocionados los Javis.
Javier Calvo y Javier Ambrossi han conseguido algo insólito, entrar directamente con su segunda película en la categoría más importante del certamen, sin pasar por las secciones paralelas, lo que confirma el interés por este proyecto y su ascenso internacional. "En 2026 se cumple el 90 aniversario del asesinato de Lorca. Estamos bendecidos porque la película es acabar lo inacabado, lo que nos dejamos por el camino. 'La Bola negra' es una mirada contemporánea y queer a la historia de nuestro país sin perder el peso del cine clásico que tanto nos gusta. Tenemos el email más fuerte después del de Madonna. Recibimos un correo de Thierry Frémaux, director del festival, diciéndonos que le gustaba mucho y destacaba la dirección, la puesta en escena, la fotografía... Hemos puesto mucho foco en eso, en que esta película fuera un paso adelante en nuestra carrera". Ellos también han celebrado este triple histórico para el cine español, síntoma de que las cosas se están hanciendo bien. "Lo bueno del cine de nuestro país es que cada uno venimos de un lugar diferente. No pasamos por estudios que nos pongan cortapisas, somos una industria libre y salvaje para bien y para mal. Por eso salen cosas únicas".
Solo en los años 50, cuando todavía no existía el trofeo de la Palma de Oro y la competición tal y como la conocemos, el cien español lograba una hazaña similar. En 1951, Luis Escobar, José Antonio Nieves Conde y Ramón Torrado competían en Cannes y en 1954 lo hacían Ladislao Vajda, Sáenz de Heredia, Juan Antonio Bardem y Ricardo Muñoz Suay. Hasta ahora no se había repetido tal hazaña. "Hay, ahora mismo, un movimiento en el cine español que esta encontrando la forma de sacar adelante películas con buenos presupuestos y se esta notando", decía.
España se convierte así junto a Japón en el país con más representación en la sección oficial, nunca antes había habido tres películas en concurso, y solo es superado, obviamente, por el cine francés. Léa Mysius da el salto a la competición con una adaptación de Historias de la noche, la novela de Laurent Mauvignier, un thriller oscuro en la Francia profunda que protagonizan Hafsia Herzi, Monica Bellucci y Benoît Magimel. Estará también Artur Harari, director de Onoda y oscarizado guionista de Anatomía de una caída, con otra adaptación, la del cómic El caso David Zimmerman con Léa Seydoux. La sorpresa en la selección g. ala es la ascensión de Emmanuel Marre a competición con Notre Salut, un drama sobre la Segunda Guerra Mundial. Sin duda, Cannes necesita sangre nueva y el festival ha tratado de introducirla, mismo caso que la directora Jeanne Herry con Garance y que Charline Bourgeois-Tacquet.
Entre los franceses podemos incluir la nueva película del iraní Asghar Farhadi, exiliado en Francia, y que ha rodado en francés Histoires paralèles con Catherine Deneuve, Virginie Effira e Isabelle Huppert. Además del belga Lucas Dhont que ha rodado en francés Coward, un drama queer sobre la Primera Guerra Mundial. También la inauguración es un filme francés, algo que suele ser lo habitual teniendo en cuenta esa norma de que esa película inaugural tiene que salir en salas en Francia ese mismo día. La Vénus électrique, de Pierre Salvadori, es una comedia que reúne a los grandes actores del cine galo.
Curiosamente, en el año donde más interés hay en Hollywood por Cannes, después de que los Oscar de las últimas ediciones hayan estado plagados de filmes de autores salidos de la Costa Azul, el cine americano ha quedado fuera de competición, a al espera de que, tal y como ha dicho Thierry Frémaux, el director del certamen, se anunciarán algunos títulos en los próximos días. De momento, las estrellas de Hollywood en copetición son las que están en the Man I love, la película de Ira Sachs, Rami Malek o Rebecca Hall. Habrá más fuera de competición, ya sabemos que tendremos Palma de Honor para el director Peter Jackson y para la actriz y directora y cantante Barbra Streisand, además de que John Travolta presentará su ópera prima como director, Propeller One-Way Night Coach. También en películas fuera de competición, como en lo nuevo de Quentin Dupieux que cuenta con Kristen Stewart o lo nuevo de Nicolas Winding Refn con Her Private Hell, con Sophie Tatcher y Charles Melton.
De modo que los pesos pesados de la competición son grandes nombres del cine de autor de todo el mundo, algunos con Palma de Oro ya en sus estanterías. Es el caso del rumano Cristian Mungiu que ahora regresa con una película que tendrá parte en inglés, Fjord, y que cuenta con Sebastian Stan, actor de origen rumano, y la nueva actriz de moda en Hollywood, Renate Reinsve. También ha ganado Palma de Oro el japonés Hirokazu Koreeda con Sheep in the box, nuevo título donde analiza, con su humanismo habitual, las implicaciones de la inteligencia artificial. Otro japonés en competición es Ryûsuke Hamaguchi que en All of sudden mezcla el francés y el japonés y cuenta con Virginie Effira en el elenco. Se suma otro japonés, Koji Fukada con Nagi Notes. Y el japonés Hope, de Na Hong-jin.
La vuelta que más impresiona a los cinéfilos es la del cineasta ruso, Andrey Zvyagintsev, autor de obras como Loveless o Leviatán, que estuvo al borde de la muerte durante el Covid y ahora está exiliado en Francia desde la guerra de Ucrania. En Cannes veremos Minotaur. Otro confirmado y viejo conocido del certamen es el polaco Pawel Pawlikowski con una adaptación de El mago, la biografía sobre Thomas Mann, de Colm Toibin y que cuenta con la actriz alemana Sandra Huller. El húngaro Laszlo Nemes vuelve a la competición con una película sobre Jean Moulin, héroe de la resistencia francesa contra los nazis.
No es Cannes, como tampoco lo es Venecia, un festival con cierta sensibilidad por el género. Su director Thierry Frémaux siempre ha sido reacio a lograr la paridad y sus ediciones anteriores han tenido siempre un gran déficit de directoras, sobre todo, en la sección oficial. Este año es todavía más sangrante la ausencia de realizadores. A las francesas Léa Mysieu y Jeanne Herry se suma la austriaca Marie Kreutzer con Gentle Monster, donde reúne a Léa Seydoux, actriz con varias películas en el festival, y de nuevo Catherine Deneuve, junto con la alemana Valeska Grisebach con The dreamed adventure.
Muchas directoras sí han alcanzado hueco en la sección paralela, Un certain regard, dedicada a las primeras y segundas películas y a un cine más especial y disruptivo. Entre ellas dos coproducciones españolas, como La más dulce, de la marroquí Laïla Marrakchi, que sigue a un grupo de mujeres marroquíes recolectoras de fresas en Andalucía y que cuenta con la actriz española Itsaso Arana. También la chilena Manuela Martelli con la presencia de Luis Tosar en El deshielo.
"El cine está por todas partes, está vivo", decía Frémaux al inicio de la rueda de prensa y reivindicaba una selección de películas que apuestan por el cine con mayúsculas, que vienen de todo el mundo. "Hemos visto cosas increíbles, no hay tal crisis de creatividad", decía en un discurso en el que ha prometido defender a los creadores frente a la Inteligencia Artificial y, por supuesto, las salas de cine.




