Ciencia y tecnología

Probamos el Razer Thunderbolt 5 Dock Chroma: una bestia en todos los sentidos

Esta es nuestra experiencia con el dock tras varios días de uso

Así es el Razer Thunderbolt 5 Dock Chroma. / Razer

Madrid

Los docks están ganando terreno en los escritorios de los gamers. Los ordenadores, en su afán por ser más minimalistas que nunca, cuentan con cada vez menos puertos. En el caso de los MacBook, por ejemplo, apenas te vienen con dos puertos USB-C y uno de jack 3.5. Sin embargo, los conectores siguen siendo fundamentales para disfrutar de todos los periféricos. Desde los auriculares o el ratón hasta la alfombrilla, el teclado o incluso compañeros de escritorio potenciados por inteligencia artificial como puede ser el Razer Ava. Aquí es donde entran en juego estas bases de conexión, pues te dotan de esa versatilidad que necesitas para montar tu setup sin límites.

Y si hacemos un barrido por el mercado español, no hay otros como el Razer Thunderbolt 5 Dock Chroma. ¿Por qué? Porque ofrece hasta 120 Gbps de ancho de banda, carga Power Delivery de 140 W y una ranura NVMe M.2 oculta. ¿Qué son todos estos datos y cómo afectan a nuestra experiencia? A continuación te ofrecemos nuestras sensaciones con el dispositivo tras varios días de uso:

Diseño minimalista y optimizado para la batalla

El diseño general del Razer Thunderbolt 5 Dock Chroma es bastante minimalista, justo lo que tiene que ser un producto de estas características porque tiene una función muy específica. Tras sacarlo por primera vez de la caja, nos encontramos con un bloque de color negro mate, construido a partir de una aleación de aluminio de grado aeroespacial, que se siente bastante robusto en mano (524 gramos). ¿Por qué se han decantado por este material? A pesar de que no es algo con lo que vayamos a estar interactuando constantemente, la compañía ha apostado por esta aleación porque funciona como un disipador pasivo gigante que va a permitir gestionar el calor que generan las transferencias a 120 Gbps. En este tipo de transferencias extremas, apostar por un plasticucho cualquiera podría acabar quemando la cubierta, de ahí que hayan apostado por una opción mucho más premium y sofisticada.

Pero a pesar de que es un bloque rectangular bastante minimalista, en el que apenas se distingue el logo de Razer y poco más, también cuenta con un anillo de iluminación LED RGB bajo la superficie que proyecta un brillo inferior. De esta manera, y si tienes otros periféricos de Razer, podrás conectar todos ellos a través de la aplicación Razer Synapse y que todos brillen al unísono dependiendo de tus necesidades.

Lo que más nos chirría del dock es que viene acompañado de una fuente de alimentación externa de 250 W que es casi más grande que el dock en cuestión. Sí, sabemos que es lo necesario para alimentar todos estos puertos, pero nos parece enorme en todos los sentidos. De ahí que tengas que buscarle un lugar muy concreto en tu setup para que no estropee la armonía general. En nuestro caso lo hemos metido debajo de la mesa y da bastante el pego.

11 puertos para controlarlo (casi) todo

Pero lo más importante de este dock es que tiene un total de 11 puertos. En la parte delantera nos encontramos con dos puertos USB-C, un USB-A, un lector de tarjetas SD UHS-II y el jack de audio de 3.5 mm. En la parte trasera residen los tres puertos Thunderbolt 5 de bajada, la conexión Gigabit Ethernet, la toma de corriente y el puerto USB-C principal a 140 W. Un cóctel explosivo que puede acabar friendo el dispositivo. De ahí que Razer haya añadido un ventilador compacto que se va a encargar de disipar las altas temperaturas.

El dock tiene puertos para conectar todo lo que se te venga a la mente. / Razer

Además de todo esto, también tiene un compartimento secreto bajo el capó. Si abrimos la cubierta superior, que se retira fácilmente mediante un sistema de pestaña giratoria, nos encontramos con una ranura PCIe para discos SSD NVMe M.2 de hasta 8 TB. Es decir, que podrás añadirle un disco duro externo ultrarrápido para que el dock vuele todavía más. Una auténtica bomba sobre todo para gamers o editores, pues podrán añadir su disco duro externo y que comience a rendir como si fuera uno nativo. Este tipo de discos duros no pueden sacar su máximo potencial si los conectas vía USB o con un dock antiguo. Pero, gracias a la tecnología del Thunderbolt 5, podrás disfrutar de velocidades de hasta 120 Gbps.

¿Echáis algo en falta? En nuestro caso, un puerto HDMI nativo. Sí, sabemos que el puerto es algo más extenso que los tradicionales, pero es que, si queremos conectarlo a una pantalla secundaria, vamos a tener que comprar un adaptador específico de USB a HDMI, como ha sido el caso. Pero en líneas generales, nos parece una combinación de puertos fantástica para que puedas hacer todo lo que necesitas e incluso un poquito más. ¿Y por qué no se ha incluido un puerto HDMI? Para priorizar el rendimiento bruto y el espacio para el disco duro, pues incluir este puerto supondría también tener que incluir un chip conversor de DisplayPort 2.1 a HDMI, lo que provocaría una mayor latencia, calor en el dispositivo y, desde luego, coste. Razer entiende que el futuro pasa por el DisplayPort 2.1 y quienes sigan tirando de HDMI tienen que comprarse un adaptador.

Rendimiento bruto no apto para todos los públicos

Vamos con la pregunta clave: ¿Se nota la diferencia respecto a un dock tradicional? Depende del equipo que tengas y de tus necesidades. Si te estás comprando este dock, a la venta a partir de 439,99 euros, es porque tienes un ordenador como un pepino y quieres sacarle el máximo rendimiento tanto para el campo del gaming como para el del trabajo. Si tienes una castaña de ordenador y solo buscas un aparato que te permita tener todos los puertos bien cubiertos, te recomendamos que te busques otro modelo porque te va a salir infinitamente más barato. Y ya no solo te estamos hablando de ordenadores de más de diez años, todos aquellos que no tengan puertos Thunderbolt 5 no podrán disfrutar de la potencia bruta de este dock.

¿Dónde se nota la diferencia? En caso de que seas gamer, notarás que la experiencia de juego es mucho más fluida. Si conectas dos monitores 4K a un dock tradicional, probablemente la tasa de refresco se acabará resintiendo e incluso el juego se verá un poco peor por la compresión. Pero gracias a este dock, hemos conectado esos dos mismos monitores 4K a 144 hercios y la fluidez es absoluta. No se nota caída de FPS, tampoco lagazos y la experiencia en juegos como el Cyberpunk 2077 es genial.

Si por el contrario lo quieres para trabajar, es una gran opción para editores de foto y, sobre todo, vídeo. Al añadirle ese disco duro SSD externo en la ranura PCIe, la renderización de nuestros proyectos en Premiere Pro es todavía más fluida y podremos compartir archivos de gran tamaño en apenas segundos. De ahí que este dock acabe por completo con los tiempos de espera y que podamos trabajar sin necesidad de hacer pausas innecesarias. Lo mejor de todo es que, gracias a los 140 W de Power Delivery, podremos hacer todas estas tareas al mismo tiempo que cargamos el dispositivo. De ahí que ni tan siquiera necesites llevarte el cargador original, pues este dock lo hará por él.

Conclusiones: una bestia en todos los sentidos

El Razer Thunderbolt 5 Dock Chroma es una bestia capaz de potenciar las características de nuestro ordenador al máximo. Puede que no lo notes si solo trabajas procesando textos o jugando a Los Sims 4 pero, en cuanto decidas meterle caña, vas a descubrir que es capaz de todo lo que le eches encima gracias a su ancho de banda colosal y a ese compartimento oculto en el que podrás incorporar tu disco duro externo.

Como te hemos advertido a lo largo de la review, este no es un producto para el usuario medio. Es para usuarios expertos, con ordenadores de primer nivel, que requieran de una herramienta que permita gestionar todos estos puertos con una facilidad pasmosa y que libere su auténtico potencial. El estándar Thunderbolt 5 permite anchos de banda extremos de hasta 120 Gbps, por lo que no volverás a sufrir de atascos ni cuellos de botella, y la ranura SSD te va a permitir volar mientras juegas y trabajas. A esto hay que añadirle esa potencia descontrolada para que puedas cargar portátiles exigentes incluso mientras juegas o procesas archivos pesados en Premiere.

El problema es que esta herramienta cuesta. Y mucho. Estamos hablando de 439,99 euros que lo alejan del público general. Pero, si eres gamer, editor o animador 3D, es una inversión a largo plazo que te va a facilitar el día a día. Recuerda que es para ordenadores con Thunderbolt 5, por lo que si tienes Thunderbolt 4, estarás pagando por una potencia que no puedes aprovechar todavía. De ahí que te recomendemos primero que mires las características de tu ordenador y que, una vez hecho esto, te lances a por él si crees que lo necesitas. Por otro lado, echamos de menos el puerto HDMI y echamos de más esa fuente de alimentación externa de 250 W porque es demasiado aparatosa. Entendemos la falta del primero, también lo colosal que es el segundo, pero es lo que más nos chirría. Si no fuera por el precio, estaríamos hablando de un producto sobresaliente. Por lo que lo dejamos en un notable alto porque, a nivel técnico, es lo más brutal que vas a encontrar en el mercado actualmente.

David Justo

(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en...