Rosa María Calaf: "Aunque no tengo prisa por saberlo, la última gran curiosidad que me queda es conocer qué hay después de la muerte"
La influyente y reconocida periodista, se suma a la lista de "Amigos Alegres" del programa y repasa sus andanzas en este tramo de radio

Madrid
En cualquier lista de los 10 o cinco profesionales más destacados de la historia de nuestro periodismo seguramente figuraría ella: la periodista, la viajera, la observadora rigurosa, la pionera que abrió el camino a otras mujeres independientes y solventes, Rosa María Calaf.
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Una solvencia e independiente fraguada ya en la infancia, gracias a una familia bien asentada económicamente, progresista y laica que lo marcó todo. Como lo hizo su primer viaje "Bueno, en realidad dos. El primero es cuando en la España de 1959, mi familia decide mandar a su hija a estudiar francés al país vecino. Allí, aquello me enfrenta con una realidad desconocida, de gran impacto, al toparme con la libertad. Un viaje iniciático que me convirtió además en una persona muy muy francófila a partir de entonces... El segundo viaje fue haciendo autostop y acompañando a un amigo que perseguía los favores de una sueca".
También le marcó en su adolescencia un primer novio francés, a quien frecuentaba durante algunos veranos en la bella localidad de Sant Feliu de Guíxols. "Recuerdo que después de los veranos, nos escribíamos cartas, que él me devolvía con las correcciones y mis faltas de ortografía en francés corregidas por él. Así es cómo me inicié en el amor y también en el francés".
"Una pionera de su profesión"
Va Calaf ordenando todos esos primeros recuerdos desde un terreno nada neutral: Radio Barcelona, donde empezó su largo y provechoso camino en el periodismo. "La verdad es que fue un poco por casualidad, yo estudiaba la carrera de Derecho, eran los años sesenta, y entonces me dan la oportunidad de empezar a participar en un programa de Radio Barcelona, lo que me pareció ciertamente un desafío, porque entonces a las mujeres se las quería sin voz... Y aquello me abrió las puertas de lo que en realidad más me gusta. El periodismo, que es el que exige, si es buena, explicar y defender los derechos de las personas que menos asegurados los tienen"
Y es que "La Calaf" es periodista, sí, pero sobre todo una pionera de su profesión, una mujer en la Facultad de Derecho, cuando había muy pocas, y una mujer con peso y responsabilidad en el Periodismo cuando el lugar de ellas estaba fuera de foco y de toda influencia notable. "Decir en 1970 que la mujer debía tener su lugar en la economía y en a política era revelador, lo que quizás hubiera sido más difícil de creer es que en pleno siglo veintiuno había que insistir en la independencia de la mujer"
Viajar a todo tipo de lugares, comprender y convivir con todo tipo de culturas; ahondar en la experiencia profunda de la condición humana, no le impide preferir su casa y su entorno, el de sus orígenes. " a pesar de que hay una voluntad de cierto sectarismo e involución, después de haber viajado por el mundo sigo defendiendo la pausa, la cultura, el ritmo de vida y la conversación de un país como el nuestro". Del mismo modo, la periodista, defiende la pausa para saciar la última gran incógnita que le queda, "Sin ninguna prisa por saberlo, la última gran incógnita es conocer qué hay de verdad después de la muerte".

Sergio Castro Salillas
Redactor y guionista en la SER desde 1996. Estuvo en La Ventana, A Vivir y ahora es redactor de Hoy...




