La realidad de las unidades de rehabilitación: "Me costó mucho, pensaba que era mejor morir"
Una paciente que sufrió una hemorragia cerebral comenta en qué consisten las infiltraciones a las que se somete desde 2018

Una paciente en rehabilitación comenta su experiencia en 'A vivir que son dos días'
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Madrid
En el último programa de A vivir que son dos días han hablado de lesiones medulares con Borja Quiroga, que es nefrólogo del Hospital de La Princesa de Madrid, y con parte del equipo del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo.
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Además, una paciente –llamada Paloma– ha explicado su experiencia en rehabilitación tras sufrir una hemorragia cerebral en 2018 y someterse a una craneotomía. "Tuvieron que sacarle un trozo de hueso porque la sangre en la cabeza estaba presionando el cerebro y, bueno, casi se muere", explican.
Además, comentan que "le ha quedado un poco de alteración de lenguaje mínima" y que "tiene una pérdida de movilidad en el cuerpo derecho y mucha rigidez", por ello acude a rehabilitación para que le hagan "una infiltración de toxina botulínica".
"Se ve perfectamente en el ecógrafo cómo va pasando la medicación"
Los médicos explican que esto consiste en infiltrarle a Paloma la toxina botulínica en diferentes músculos, utilizando un ecógrafo que les permite visualizarlos por dentro y saber así que están en el músculo que es el origen del problema que, en el caso de esta paciente, es el pectoral.
"Se ve perfectamente en el ecógrafo cómo va pasando la medicación y, además, le hacemos menos daño también porque vamos directamente a lo que queremos", explican los médicos.
Paloma apunta que acude a estas infiltraciones cada seis meses y, al mes de hacerlas, nota que está "mucho mejor". Además, cuenta que va todas las semanas al fisio dos veces.
"Soy feliz ayudando a la gente"
A parte de lo físico, le preguntan a Paloma cómo se encuentra anímicamente. "Me costó mucho, pensaba que era mejor morir, pero no, no, no, no. Yo quiero estar viva y ayudar a la gente si puedo también", confiesa.
"Me gusta hablar con ellos y decirles que están mejor que antes y la gente está un poquito feliz, digamos. Soy feliz ayudando a la gente", asegura Paloma sobre su relación con otros pacientes de rehabilitación. "Algunas veces cuando me preguntan digo: 'Mira, yo estaba muy, muy malita. Un mes casi mi cabeza abierta, todo. Pero mira, estoy bien", concluye.

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Luna González Gala
Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.




