Ismael Maceira, el CEO que fundó una empresa con 16 años tras sufrir COVID persistente: "Si algo me ayudó a mí, podía ayudar a otros pacientes"
El joven emprendedor y el cardiólogo Carlos Escobar impulsan 'Samira DTX', una compañía que desarrolla terapias digitales para enfermedades crónicas y busca nuevas soluciones para el COVID persistente
Los Revolucionarios | Samira DTX, la medicina digital centrada en el paciente
Madrid
La historia de Samira DTX nace de una experiencia personal marcada por la enfermedad. Con solo 17 años, Ismael Maceira dirige una empresa sanitaria que desarrolla terapias digitales basadas en inteligencia artificial y realidad inmersiva. Junto al cardiólogo Carlos Escobar, director científico del proyecto, apuesta por una medicina digital que permita acompañar a los pacientes de forma constante y personalizada.
Ismael Maceira recuerda con claridad el momento en el que su vida cambió. Fue diagnosticado con COVID persistente cuando tenía 12 años, una enfermedad que le obligó a transformar por completo su rutina. Según explica el propio Ismael, pasó de ser un niño activo a sentirse atrapado en un cuerpo que no respondía. La fatiga extrema y los problemas severos de memoria se convirtieron en parte de su día a día, hasta el punto de que tuvo que adaptar su educación a un sistema domiciliario.
El joven cuenta que una frase que escuchó en su colegio se le quedó grabada: "La educación es una rueda, y si te paras, te aplasta", una idea que, asegura en La Ventana, le motivó a buscar soluciones para seguir adelante.
Fue en ese proceso cuando descubrió algo inesperado. Mientras jugaba a videojuegos, notó que su memoria visual mejoraba. Según relata, al jugar de forma habitual empezó a retener mejor la información visual que la escrita u oral.
Su neurólogo confirmó después esa intuición. Ismael explica que la memoria visual se había mantenido más intacta que otras capacidades, y que los videojuegos potenciaban precisamente ese tipo de memoria. "Ahí me pregunté si lo que me ayudaba a mí podría ayudar a más personas", afirma. Esa pregunta fue el punto de partida de la empresa.
¿Qué son las terapias digitales?
El doctor Carlos Escobar, cardiólogo y director científico del proyecto, explica que las terapias digitales son tratamientos que funcionan mediante software y que deben ser prescritos por profesionales sanitarios.
Según señala el especialista, no se trata de simples aplicaciones de bienestar, sino de herramientas médicas con acción terapéutica o preventiva. "Es un tratamiento igual que un fármaco, pero vehiculado a través de tecnología en lugar de una pastilla o una inyección", explica.
Escobar añade que estas terapias pueden utilizar inteligencia artificial, realidad aumentada o realidad inmersiva para actuar directamente sobre determinadas enfermedades.
En la mayoría de los casos, según aclara, no sustituyen al tratamiento farmacológico, sino que lo complementan. El objetivo es añadir una capa de control continuo que permita detectar cambios en el estado del paciente antes de que aparezcan complicaciones graves.
Tratamientos adaptados a cada enfermedad
Uno de los ejemplos más claros es el tratamiento de la agorafobia y las fobias sociales. Según explica Escobar, trabajan junto a psicólogos para crear entornos virtuales en los que el paciente pueda enfrentarse gradualmente a sus miedos.
El especialista señala que estos escenarios pueden incluir elementos familiares para generar seguridad emocional. "Podemos crear un entorno seguro con fotos de familiares o mascotas, y a partir de ahí introducir poco a poco los estímulos que generan ansiedad", explica.
En el caso de la insuficiencia cardíaca, el sistema se basa en el seguimiento diario de parámetros médicos. Escobar detalla que los pacientes envían información como presión arterial, frecuencia cardíaca o saturación de oxígeno, datos que son analizados por algoritmos personalizados.
Además, el médico explica que están incorporando un sistema basado en fotografías diarias del rostro del paciente. Según indica, el objetivo es detectar cambios faciales asociados a retención de líquidos antes de que sean visibles en otras partes del cuerpo.
También han desarrollado soluciones para enfermedades respiratorias. En estos casos, el paciente lee cada mañana una serie de frases, y la inteligencia artificial analiza pequeñas variaciones en la voz.
Escobar explica que, si se detectan cambios significativos, el sistema puede avisar al médico para actuar de forma precoz.
Escuchar primero a los pacientes
Uno de los rasgos que diferencia a Samira DTX de otras compañías del sector es su metodología de trabajo. Según explica Escobar, muchas empresas tecnológicas desarrollan primero el producto y después intentan adaptarlo a los pacientes, lo que provoca que en ocasiones no se utilice correctamente.
En cambio, asegura que su equipo hace justo lo contrario: primero escucha a pacientes y profesionales sanitarios, y solo después desarrolla la tecnología. En ese proceso, Ismael tiene un papel clave. Él mismo explica que actúa como enlace con asociaciones de pacientes, escuchando sus necesidades y trasladándolas al equipo técnico.
"Mi trabajo es hablar con pacientes que están pasando por lo mismo que yo y entender qué necesitan de verdad", señala.
Beneficios para pacientes y sistema sanitario
El doctor Escobar destaca que estas terapias no solo benefician a los pacientes, sino también al sistema sanitario.
Según explica, el seguimiento continuo permite espaciar las consultas presenciales y reservarlas para momentos realmente necesarios. Esto podría ayudar a reducir listas de espera y aliviar la carga asistencial.
Aunque todavía se encuentran en fase de ensayos clínicos, el especialista asegura que la percepción de los profesionales sanitarios que trabajan con estas herramientas es positiva.
Según indica, fisioterapeutas y psicólogos han observado que algunos pacientes mejoran más rápido y con mayor intensidad que con métodos tradicionales.
Un proyecto para entender el COVID persistente
Uno de los desarrollos más ambiciosos de la compañía se centra precisamente en el COVID persistente. Ismael explica que el equipo trabaja con computación cuántica para analizar datos de miles de pacientes. El objetivo es identificar patrones clínicos que permitan comprender mejor la enfermedad.
Según detalla, el proyecto se desarrollará a lo largo de un año y permitirá crear terapias digitales específicas para distintos perfiles de pacientes.
"Esto empezó porque yo necesitaba respuestas", afirma Ismael. Ahora, su objetivo es que esas respuestas lleguen a muchas más personas que, como él, siguen luchando cada día contra los efectos del COVID persistente.