Trump 'pide' McDonald's en la Casa Blanca y pone en un aprieto a la repartidora con una pregunta sobre las mujeres trans en el deporte
El presidente estadounidense ha aprovechado el acto para hablar de los avances en Irán o de su polémica con el papa León XIV
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha recibido en la Casa Blanca a Sharon Simmons una trabajadora de DoorDash, una empresa de reparto a domicilio que opera en el país. Lo ha hecho para hablar de la ley que elimina los impuestos sobre las propinas y para ello ha escenificado un encuentro con esta trabajadora a las puertas de la residencia oficial del presidente estadounidense, donde ha recibido un pedido de la cadena de hamburgueserías McDonald's y ha dado una propina a Simmons.
En este acto ha aprovechado para hablar de la guerra en Irán, de su polémica con el papa León XIV o la imagen de sí mismo representado como Jesucristo que ha eliminado de sus redes sociales tras la polémica generada. Además, ha preguntado a Simmons sobre uno de los temas recurrentes que Trump defiende, la no participación de las mujeres trans en competiciones deportivas femeninas.
Ante la pregunta e intentando evitar dar su opinión la mujer ha asegurado no tener una opinión sobre ese tema y ante la insistencia del presidente, que ha "apostado" que sí que la tenía, ha reiterado que no, insistiendo en que estaba ahí porque "no hay impuestos sobre las propinas".




