Buddy Holly, la estrella más intensa del rock
El músico, que falleció en un accidente de avión a los 22 años dejó un legado enorme a pesar de su temprana muerte

El brillo eterno de Buddy Holly
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Madrid
El 3 de febrero de 1959, el avión que llevaba a Big Bopper, Ritchie Valens y Buddy Holly se estrelló en un campo de maíz en Iowa. Holly tenía 22 años y, para entonces, ya había dejado una enorme huella en el rock and roll.
En apenas dos años de carrera discográfica, el músico había registrado decenas de canciones, influido en su época y enamorado a la siguiente generación de artistas. Holly vivió su vida a toda prisa, sin frenar nunca, como si, de algún modo, fuese consciente de que su tiempo era escaso. Un buen ejemplo de esa energía, de esas prisas, lo contaba su viuda en un documental de la BBC, cuando narró que el mismo día de su primera cita Holly acabó pidiéndole que se casara con él.
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Elvis y el regreso más arrollador de la música
La historia de Buddy Holly es triste y también poderosa. Aquel chaval de 20 años salió de su pueblo en Texas con la clara determinación de dejar su huella. “Si Elvis lo ha conseguido, nosotros también lo haremos”, le dijo a su banda. Y Holly cumplió su promesa. Un año más joven que Elvis o Jerry Lee, el bueno de Buddy entendió la fuerza del rock que se estaba cocinando en esa nueva América joven y se sumó a esa ola.
En 1957 editó The Chirping Crickets, un álbum de estudio que bien podría ser un Greatest Hits, una colección de canciones cuyas caras B incluso acabaron siendo éxitos años más tarde para los Rolling Stones.
Esta semana queremos honrar la obra de Buddy Holly y lo hacemos invitando al periodista Fernando Navarro para, de su mano, recorrer algunas de las canciones más memorables del texano.
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