Miguel Ángel Villena, autor de 'Republicanas': "En España tenemos un déficit de pedagogía democrática"
El periodista e historiador reivindica en su libro el legado de las nueve mujeres que ocuparon escaño durante la Segunda República y sentaron las bases de la democracia actual

La Ventana | Entrevista a Miguel Ángel Villena
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Madrid
Coincidiendo con el 95 aniversario de la Proclamación de la Segunda República Española, el periodista Miguel Ángel Villena ha recordado en La Ventana la huella que dejaron las primeras diputadas republicanas en la historia de España. Nueve mujeres que, entre 1931 y 1939, abrieron camino en un Parlamento dominado por hombres y protagonizaron una transformación social que aún resuena en la democracia actual.
Nueve mujeres que cambiaron la historia
Durante los años de la Segunda República, solo nueve mujeres lograron ocupar un escaño en las Cortes entre cientos de diputados. Las primeras fueron Clara Campoamor, Victoria Kent y Margarita Nelken, elegidas incluso antes de la aprobación del sufragio universal femenino.
Después llegaron otras figuras esenciales como la escritora María Lejárraga, la pedagoga Francisca Bohigas, la escritora Matilde de la Torre, la maestra y sindicalista Venerada Manzano, la gobernadora civil Julia Álvarez Resano y la dirigente comunista Dolores Ibárruri.
Villena sostiene que aquella generación fue excepcional. Según explica, se trató de "la generación de mujeres más brillante de todo el siglo XX español", una afirmación que resume el impacto que tuvieron en la vida política y social del país.
El historiador defiende que estas diputadas sentaron las bases de la democracia moderna. En sus palabras, fueron quienes impulsaron valores como la libertad, la justicia y la igualdad, y demostraron que los derechos no se regalan.
"Las libertades y los derechos no caen del cielo, se conquistan día a día", afirma, subrayando el esfuerzo colectivo que hizo posible aquel avance histórico.
Venerada Manzano, el ejemplo de la valentía cotidiana
Entre las figuras rescatadas en el libro, Villena destaca la historia de Venerada Manzano, una de las diputadas más desconocidas.
Según relata el autor, Manzano fue maestra e hija de maestros, emigró a Cuba junto a su marido y regresó a España en 1927. Poco después se afilió al PSOE y comenzó a asumir responsabilidades políticas hasta llegar al Congreso en 1933.
Villena explica que su activismo generó una fuerte reacción social en su localidad. Cuenta que en Llanes algunos vecinos se cambiaban de acera cuando la veían pasar, convencidos de que representaba ideas peligrosas.
"El último alcalde de la monarquía en Llanes la insultó públicamente", recuerda Villena, quien añade que la propia Manzano respondió con firmeza desde el Boletín Socialista, defendiendo sus ideales frente a los ataques.
El historiador considera que su historia simboliza el coraje de muchas mujeres anónimas. Según explica, el ejemplo de Manzano fue compartido por miles de republicanas que, sin ocupar cargos públicos, contribuyeron a transformar la sociedad.
Una modernización truncada por la guerra y la dictadura
Villena subraya que el avance impulsado por la Segunda República no solo afectó a los derechos políticos, sino también a la modernización del país.
Según explica, España llegó a situarse en la vanguardia europea en materia de derechos sociales y educativos. Sin embargo, ese proceso quedó interrumpido por la guerra civil y los años posteriores de dictadura.
El historiador recuerda que durante ese periodo las mujeres perdieron muchos de los derechos conquistados. Explica que, durante décadas, necesitaron autorización masculina para realizar acciones básicas como viajar o abrir un negocio.
"La mujer fue convertida en una menor de edad durante la dictadura", afirma, insistiendo en que muchas generaciones actuales desconocen esa realidad histórica.
Villena añade que, de no haberse producido la sublevación militar y los años de represión posteriores, España habría avanzado con mayor rapidez, especialmente en materia de igualdad.
Memoria familiar y compromiso con el recuerdo
El libro tiene también una dimensión personal para el autor. Villena explica que la obra está dedicada a su abuela materna, una mujer que considera un ejemplo de valentía y resistencia.
Según relata, su abuela fue encarcelada durante dos años tras la denuncia de una vecina franquista, sin haber cometido ningún delito.
El historiador utiliza esta historia familiar para explicar la dimensión cotidiana de la represión. Señala que muchas víctimas no eran figuras políticas destacadas, sino ciudadanos comunes que sufrieron consecuencias graves por acusaciones sin fundamento.
"Cuando hablamos de represión pensamos en militantes muy comprometidos, pero muchísima gente anónima pasó años en prisión por denuncias arbitrarias", explica.
En el epílogo del libro, titulado "Perdonar sí, olvidar no", Villena defiende la importancia de preservar la memoria histórica como herramienta de justicia.
Según sostiene, recordar el pasado no implica alimentar el rencor, sino evitar que los errores se repitan. "Podemos perdonar y reconciliarnos, pero no podemos olvidar la historia", afirma, recordando que el desconocimiento del pasado aumenta el riesgo de repetirlo.
Un legado que aún necesita ser explicado
El autor considera que España arrastra una carencia importante en la transmisión de su historia democrática. Según afirma, esa falta de conocimiento dificulta comprender el valor de los derechos actuales. “En España tenemos un déficit de pedagogía democrática”.
Villena concluye que las generaciones "veteranas" tienen la responsabilidad de explicar de dónde vienen los derechos y libertades que hoy se disfrutan. Para él, las nueve diputadas republicanas representan un modelo de compromiso y valentía que sigue siendo necesario en el presente.




