Boyero: "Me están pasando cosas raras. Estoy volviendo a salir contento del cine"
El crítico confiesa que dos películas recientes le han devuelto el placer de ir al cine
Boyero admite que vuelve a disfrutar del cine
Madrid
Carlos Boyero dejó esta semana en La Ventana del Cine una de esas confesiones poco habituales en su trayectoria. El crítico reconoció que algo está cambiando en su relación con las salas. "Me están pasando cosas, venturosamente, muy raras", dijo en antena. "En las últimas semanas recupero lo de ir al cine y salir contento". Una sensación que vinculó claramente a dos películas recientes: Un poeta y La Grazia.
La primera, la cinta colombiana que representó al país en la última edición de los Oscar, le provocó una sorpresa poco frecuente. Boyero insistió en que no es una película cómoda ni fácil. "Es una película extraña, extraña en el mejor sentido de la palabra", explicó. "Muy atractiva para mí. Incluso emocionante y muy arriesgada". El riesgo, señaló, está en su planteamiento y en su protagonista. "El personaje te tira para atrás. La apariencia es absolutamente ingrata", afirmó, destacando el mérito de una película que no busca la empatía inmediata. "Eso es apostar por algo. Tienes que contar algo importante y saberlo contar".
Pero el verdadero entusiasmo llegó al hablar de La Grazia, el nuevo trabajo de Paolo Sorrentino, con el que Boyero se deshizo en elogios. "A mí es un director que me interesa siempre", aseguró. "En alguna ocasión se equivoca un poco, pero siempre tiene imágenes y un rollo tan personal. Y aquí todo le sale bien". La película ha sido reconocida en el Festival de Venecia con la Copa Volpi al Mejor Actor para Toni Servillo, un premio que Boyero celebró sin matices. "Absolutamente merecida. Me parece uno de los mejores actores del mundo", dijo.
Boyero destacó el magnetismo de Toni Servillo y su sintonía con Paolo Sorrentino, un director que le entusiasma. "Tiene magia y una personalidad increíble", afirmó, antes de subrayar el dilema moral al que se enfrenta su personaje. "Es acojonante", resumió, poniendo en valor una película "contada con una sutileza y un talante visual lleno de personalidad".
Más allá de los premios y de los argumentos, Boyero se quedó con la experiencia de volver a disfrutar del cine. "Durante un par de horas estoy en otro mundo", explicó. "De eso se trata el cine: de dejar un poco este y trasladarte a otro". Una vivencia que reconoció que echaba de menos tras mucho tiempo de decepciones. "Estaba muy quejoso de lo que me aburría hace tiempo", confesó, antes de rematar con ironía: "Estas dos tienen premios, joder, y está bien".
La Ventana del Cine con Carlos Boyero | 'La Grazia'