Helena Resano homenajea a Anto, la enfermera de La Paz que acompañó a su mejor amiga: "Le puso la sonrisa y la esperanza"
La periodista compartió la historia que inspiró su columna, un reconocimiento a los cuidados y a la vocación en la sanidad pública

Helena Resano homenajea a Anto, la enfermera de La Paz que acompañó a su mejor amiga
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Madrid
Durante la entrevista a Helena Resano en La Ventana, Carles Francino se detuvo en una de las columnas que la periodista ha publicado recientemente en 20minutos. El texto llevaba por título Gracias… Anto y partía de una idea sencilla: hacer un alto en medio del ruido informativo para reconocer a quienes cuidan y acompañan en silencio.
Fue entonces cuando Resano quiso explicar quién era Anto y por qué había decidido escribir sobre ella. "Anto es enfermera del Servicio de Oncología de La Paz, María Antonia. No nos conocemos", comenzó diciendo en antena, antes de situar la historia en uno de los momentos más difíciles de su vida personal.
Una de sus mejores amigas recibió un diagnóstico "muy complicado". Resano subrayó que Adriana no es solo una amiga, sino parte de su familia elegida. "Vino conmigo de Pamplona a Madrid. Es una hermana para mí", explicó.
Fue al conocer ese diagnóstico cuando Resano empezó a buscar ayuda. "Yo doy muchas formaciones en la tele a médicos y tengo muchos contactos, así que empecé a hacer muchas llamadas cuando le llega ese diagnóstico a mi amiga", explicó en La Ventana. Quería que Adriana fuera atendida por el mejor especialista posible y todas las respuestas apuntaban en la misma dirección.
La respuesta fue clara. "Me dijeron que en este tipo de cáncer el mayor especialista está aquí, en La Paz", contó. Resano quería que su amiga fuera atendida por él y, en ese camino, alguien le facilitó el teléfono de Anto. A partir de ese momento, la historia dio un giro decisivo. "Anto, sin conocerme de nada, lo hizo todo. Le movió todo, le cogió el expediente".
Desde entonces, cada 21 días, Anto ha estado recibiendo en el hospital a Adriana —la paciente— "poniéndole una sonrisa". Pero el acompañamiento no se quedó en lo estrictamente clínico. Sin que Adriana lo supiera, la enfermera escribía a Helena Resano después de cada sesión. "Anto me escribía a mí: 'Oye, hoy la veo bien', 'hoy le he dicho que tal', 'mira, le he dado esto para que se encuentre mejor'", recordó.
Entre esos mensajes también había gestos cargados de humanidad. "Le dijo que se quitara ya el gorro, que Adriana estaba muy guapa sin gorro y con la peluca", explicó la periodista. Detalles que, en medio del tratamiento, tienen un valor incalculable.
Para Resano, ese acompañamiento marcó la diferencia. "Anto, además de ayudar y de empujar, sin conocerme de nada, le ha puesto la sonrisa y le ha puesto la esperanza, que es lo más importante", subrayó en La Ventana.




