¿Se logrará la paz antes del verano? ¿Actuará Rosalía en la próxima Super Bowl? Cómo Polymarket convierte el futuro en un mercado global de apuestas opacas
Algunas plataformas de apuestas como Polymarket o Kalshy no paran de crecer en un mundo hiperconectado, plagado de información privilegiada y que está provocando la adicción de miles de jugadores

Madrid
Internet ha visto nacer un nuevo tipo de apuestas: los eventos reales. Apostar por guerras, elecciones, actuaciones, decisiones políticas… incluso por lo improbable. Es el llamado mercado de predicciones, un fenómeno en expansión con epicentro en un nombre: Polymarket.
Plataformas como esta —junto a su principal competidor, Kalshi— permiten apostar dinero sobre lo que va a ocurrir en el mundo. Literalmente. Desde si el precio del bitcoin subirá en cuestión de minutos, la apuesta más popular, con hasta 22 millones en juego, hasta si un conflicto internacional terminará mañana.
"Cuando mucha gente apuesta, se generan las probabilidades, que te indican la probabilidad y la precisión de cada resultado. Es lo más preciso que tenemos como humanidad, casi como una bola de cristal", defiende su fundador, Shayne Coplan. Según explica, estos mercados permiten poner precio a cualquier evento imaginable.
Y la variedad es prácticamente infinita. En estas plataformas se puede apostar por cuestiones geopolíticas —como si se violará el alto el fuego en Irán esta semana—, por decisiones económicas o incluso por eventos culturales. Algunas apuestas rozan lo surrealista: desde la posibilidad de que Jesucristo regrese en 2026 hasta la puntuación que conseguirá la película de los Pitufos.
Un negocio en plena explosión y con muchas sombras
El crecimiento ha sido meteórico. Polymarket movió el último año cerca de 1.000 millones de dólares, frente a los apenas 63 millones del año anterior. Un salto que refleja el interés creciente por este tipo de mercados.
"No se pueden poner puertas al campo. Cuando hablamos de tecnología de negocio a nivel global, es prácticamente imposible regular. Y más cuando no hay jurisdicción", explica Juan Carlos Higueras, vicedecano del EAE Business School.
Además, las apuestas plantean debates éticos y morales. "Hay un debate ético importante: no es lo mismo apostar sobre si va a actuar alguien o no que apostar con cacerías humanas que con el alcance o la magnitud de esos incendios. Tú mismo puedes hacer que eso se cumpla", añade Higueras.
Otro de los debates que se presentan es el vacío legal que genera la información privilegiada, es decir, usuarios que poseen información sobre eventos inminentes y que se benefician apostando. Uno de los ejemplos más claros es el del usuario "Ricosuave666", que acertó la hora exacta del ataque de Israel sobre Irán y ganó 150.000 dólares, parece ser que se trata de un militar israelí. No es el único que se ha lucrado de este tipo de eventos, un usuario anónimo ganó 410.000 dólares con la captura de Maduro.
Y es que este tipo de acciones no las controla la Securities Exchange Commission, la encargada de vigilar la información privilegiada con respecto a las acciones de Wall Street.




