Willem Dafoe: "Tenemos los líderes que nos merecemos, los políticos no deberían ser hombres de negocios"
El actor visita el BCN Film Fest para presentar 'El anfitrión', la película del director español Miguel Ángel Jiménez

GRAFCAT1398. BARCELONA, 16/04/2026.- El actor Willem Dafoe posa para los medios durante la presentación de su película 'Anfitrión', que ha abierto este jueves el BCN Film Fest. EFE/Quique García / Quique García (EFE)

Barcelona
Willem Dafoe (1955) tiene una filmografía envidiable, como demuestran sus cuatro nominaciones al Oscar. Sus primeras películas fueron Platoon, de Oliver Stone, y La última tentación de Cristo, de Michael Scorsese. Un soldado en Vietnam y un Jesucristo que no gustó al Vaticano. Papeles importantes para forjar una carrera que le ha llevado a personajes misteriosos, como el profesor caza vampiros de Nosferatu, villanos como el Duende verde del Spiderman de Sam Raimi o incluso artistas como Van Gogh y Pasolini. Dafoe siente que tiene más libertad para escoger lo que quiere hacer, ya sea dirigir la Bienal de Teatro de Venecia o irse siete semanas a una isla griega a rodar El anfitrión, película del director español, Miguel Ángel Jiménez.
En ella interpreta a aun magnate de origen turco, pero afincado en Grecia, que llora la muerte de su hijo heredero y trata de ganarse al confianza de su hija. Todo el mundo le tema y todo el mundo le adora, por su dinero, sus fiestas y su poder. Por eso, invita a sus amigos y allegados a la fiesta de cumpleaños de su hija. Allí se enfrentará a una impredecible cadena de acontecimientos que amenazarán su dominio y sacudirán su propia existencia. Una tragedia que habla de un mundo en cambio, estamos en 1975, con Franco agonizando, con la crisis del petróleo a punto de llegar, y con una nueva generación que rechaza los métodos corruptos de sus antepasados.
La película aprovecha para mostrar los negocios sucios de la España franquista, como la partición en el Sáhara Occidental y la búsqueda de materias primas en el desierto. En ella participan también Carlos Cuevas, Francesc Garrido y Emma Suárez y se presenta en el BCN Film Fest y llegará a los cines en julio.
¿Cómo llegas a este proyecto de un director español? ¿Qué te atrae del guion?
Había trabajado con el productor en otra película anterior, y cuando estaba haciendo esa película, me dijo que le interesaba este libro y me habló del proyecto. Para mí sonaba maravilloso, pero no encontraba ningún personaje que quería hacer, luego adaptó el guion y Miguel me lo envió de nuevo y me gustó mucho. Luego me reuní con él y lo cerramos todo y fue bastante sencillo.
Este personaje tiene algo en común con muchos de los papeles que has interpretado en tu carrera y es un cierto misterio en torno a ellos, ¿es algo que buscas en los personajes o que incluyes tú en ellos al interpretarlos?
Creo que es algo que sucede de forma natural, porque reconozco que no soy un actor a quien se le dé muy bien crear un personaje, ni estoy demasiado interesado en ello. Me interesa más tener una experiencia cuando trabajo. Por eso prefiero usar usar mi imaginación antes que componer de una manera muy consciente. Intento prepararme, eso es evidente, intento ponerme en situación y ser esa persona, habitarlo de verdad. Siempre que actúo me pongo a pensar en cómo se sería mi vida si yo fuera realmente ese personaje que tengo entre manos. Otros compañeros son muy buenos creando y componiendo los personajes y no menosprecio ese trabajo, ni muchísimo menos; pero no es mi manera de trabajar. A mi me gusta más acercarme a un personaje con el que siempre haya un gran misterio, porque no sabes todo sobre él, de hecho, prefiero tener lagunas y no saber muy bien hacía donde estoy yendo.
¿Y eso te pasó aquí? Porque es un personaje que resuena real, de hecho, las comparaciones con Aristóteles Onassis son obvias...
Lo cierto es que no tenía ningún referente en particular. Este tipo de personajes existen en mi imaginación. Es verdad que a. veces hay que investigar y que se necesita un modelo en el que basarse, pero en el caso de esta película, era mejor no tenerlo todo claro, dejarse llevar por los huecos que tenía el personaje.
Este personaje demuestra que había ricos que eran capaces de acercarse a cualquier dictador, como ocurre en la película con Franco, o cualquier empresario corrupto con tal de conseguir el poder, ¿crees que este tipo de personaje ha aumentado en nuestros días?
Creo que están creciendo estos personajes, sí. Hay más y más cada vez en el mundo, y están empezando a colaborar todos juntos...
¿Y eso te preocupa?
Sí. Me preocupa mucho. Creo tenemos los líderes que nos merecemos, y por eso tenemos que ser responsables y asegurarnos de que las personas que están en el poder no sean hombres de negocios, algo que es muy habitual últimamente. Existe la idea de que los empresarios pueden gobernar mejor, pero lo que necesitamos son líderes morales. Necesitamos buenas personas que sean buenos ejemplos y que su visión de los países no se base en hacer negocios y ganar dinero. Para ellos es así como funciona el mundo, pero no es real y, además, se genera una falta de dignidad. Por supuesto, también es una manera de explotación de los que no tienen recursos, y no es algo que sea sostenible.
Has trabajado con los mejores directores, Oliver Stone, Scorsese, Lanthimos, Wes Anderson, Abel Ferrara... y has interpretado papeles muy icónicos, has sido Jesucristo, Pasolini...
Oh, para que me mareo de recordarlo
¿Qué hace que sigas teniendo ganas de descubrir personajes y de seguir interpretando y, cómo se eligen esos papeles?
Uno por uno, uno por uno. Así es como elijo. Además, no lo elijo todo, porque en realidad todo está condicionado. Mi disponibilidad, mis necesidades, el contexto... Al final, una elección es una combinación de cosas. Ahora, si miro hacia atrás pienso que sí, que he hecho muchas cosas divertidas y muy locas a lo largo de los años. Pero ahora mismo, cuando elijo proyectos, me siento igual que cuando empecé. Puedo decirlo honestamente, supongo que quien lo lea no se lo creerá, pero sigo estando tan emocionado y asustado como estaba al principio de mi carrera. Para mí hay algo de juego en todo esto.
Entre esas elecciones está una apuesta por nuevos directores, por un cine de autor, por películas diferentes, ¿por qué?
Porque son muy inspiradores. Vi la obra de Miguel y pensé: ¿por qué no lo conozco si me encantan sus películas? Me encanta Chaika, es una película muy valiente. Él es un hombre valiente. Es un hombre inteligente. Es un hombre compasivo. Y luego cuando me habló de este proyecto, me dijo directamente «Quiero que hagas esto». Y eso es muy importante, porque sentí que había una necesidad ahí. Y yo quería cubrir esa necesidad. Como actor quieres ayudar a la visión de alguien y ayudarlo a realizarla, porque eso te hace libre a la hora de trabajar. Nunca me gusta hacer algo que exprese de manera literal lo que pienso, ni me gusta decirle a la gente lo que debe hacer. Probablemente por eso soy actor y no director. Hay un nivel de irresponsabilidad en ello. Creo que los actores tienen que tener un poco de eso.

Pepa Blanes
Es jefa de Cultura de la Cadena SER. Licenciada en Periodismo por la UCM y Máster en Análisis Sociocultural...




