Julián Álvarez firma una maniobra que "está al alcance de los especiales" para igualar la final de la Copa contra la Real Sociedad
La final estaba realmente complicada para el Atlético de Madrid y, entonces, apareció la estrella rojiblanca
Julián Álvarez celebra el gol del empate en la final de Copa contra la Real Sociedad. (Photo by Fran Santiago/Getty Images) / Fran Santiago
El Atlético de Madrid estaba contra las cuerdas en la final de la Copa del Rey y, entonces, apareció la estrella rojiblanca. La Real Sociedad mantenía la ventaja que había conseguido con el gol de penalti de Oyarzabal justo antes del descanso. Tan solo quedaban diez minutos del tiempo reglamentario y los de Simeone se volcaron sobre el área txuri-urdin.
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A pesar del asedio colchonero, los blanquiazules estaban defendiendo bien el área. Es en estos momentos cuando aparecen los mejores jugadores del mundo. Y Julián apareció. El argentino recibió en la frontal del área y con dos toques exquisitos, uno con la zurda y otra con la diestra, igualó la final. Controló con la derecha, con una especie de taconazo para dejar completamente perdido a Gorrotxategi, y disparó con la zurda a la escuadra derecha de la portería, imparable.
Picotazo de la araña para dar vida a los colchoneros
En el minuto 82, los oyentes de Carrusel Deportivo volvieron a escuchar el "picotazo de la araña" de Miguel Martín Talavera. La maniobra de Julián Álvarez está al alcance de muy pocos futbolistas en todo el mundo. "En un segundo no se pueden hacer tantas cosas bien", elogió Kiko Narváez la acción de la araña. "Al alcance de los especiales", definió el gol la leyenda del Atlético de Madrid.
Con el segundo tanto de los rojiblancos se repetía el mismo resultado en los noventa minutos que en la final de 1987, el único precedente entre Atlético de Madrid y Real Sociedad. Los de Simeone no salieron con la intensidad necesaria a un partido de esta magnitud y Barrenetxea anotó el gol más rápido en la historia de las finales de Copa. Lo igualó Lookman, que levantó la mano en un momento complicado y fue el mejor de los rojiblancos en la primera parte. Musso cometió un error y Oyarzabal transformó la pena máxima en un momento clave del partido.