Sheinbaum acerca de las relaciones entre México y España: "No hay crisis diplomática, nunca ha habido"
La presidenta de México ha visitado España para acudir a la cumbre de líderes progresistas celebrada en Barcelona

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (d), saluda a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum (i), a su llegada a la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada este sábado en Fira de Barcelona para unir fuerzas e intentar parar la ola global de extremismo y populismo. / Alberto Estévez (EFE)

Madrid
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha dicho este sábado que "nunca hubo" una crisis diplomática con España tras la petición de disculpas por la Conquista, y que lo importante es reconocer "la fuerza de los pueblos originarios" para México.
En unas breves declaraciones al llegar a la IV Reunión en Defensa de la Democracia, se ha pronunciado sobre las tensiones entre España y México tras la carta que envió el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador al Rey Felipe VI exigiéndole una disculpa por los excesos durante la Conquista de América, en el siglo XVI.
"No hay crisis diplomática. Nunca la ha habido. Lo que es muy importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios para nuestra patria", ha respondido al preguntársele si da por concluido el choque con España.
Este es el primer viaje de Sheinbaum a Europa desde que es presidenta y se produce después de varios gestos de acercamiento entre ambos países, primero del ministro de Exteriores José Manuel Albares y después del Rey, que recientemente reconoció "mucho abuso" tras la llegada de los españoles al continente americano.
Después, al intervenir en la cumbre, ha ofrecido que la próxima Reunión en Defensa de la Democracia sea en México y aborde "la economía centrada en el bienestar y sobre una democracia que responda a las verdaderas necesidades de los pueblos", ofrecimiento que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha agradecido en su discurso, emplazando a buscar una fecha para 2027.
Sheinbaum ha hecho un alegato en favor de la democracia y ha afirmado que significa "elevar el amor por encima del odio, cultivar la generosidad en lugar de la avaricia, la fraternidad por encima de la guerra".
Así, ha defendido la posición de México por "la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias, el rechazo al uso de la fuerza, la igualdad jurídica de los estados", la cooperación y el respeto por los derechos humanos, porque, en un mundo herido por la guerra, los principios democráticos siguen siendo una aportación de su país, ha dicho.




